Douglas Hernández, editor de www.fuerzasmilitares.org inspecciona el computador que gestiona los sistemas en un helicóptero artillado por MOOG. Le acompaña el señor Mauricio Navarro de Inelec.En el recorrido por los pasillos de los pabellones de Expodefensa III en Corferias de Bogotá, dimos de frente con un artefacto bastante curioso, dotado de algo que parecía un bafle o parlante y de cosas que parecían cámaras, de tal manera que de inmediato nos dispusimos a averiguar qué era.

En el stand nos recibió el señor Mauricio Navarro, persona muy amable que nos explicó que se trataba de un dispositivo de seguridad de instalaciones, con componentes de video, luces y sonido. Concebido como un “dispositivo de disuasión no-letal”. Básicamente consta de una cámara diurna-nocturna que permite la vigilancia de una parte del perímetro de una base o instalación sensible. Si se detecta a un intruso que se acerca a la zona de seguridad en condiciones nocturnas, en primera instancia se le ilumina con una lámpara que tiene capacidad de doce millones de candelas, se supone que al saberse descubierto el intruso podría retroceder, pero si no es así, desde el puesto de mando pueden hablarle y advertirle, con un mensaje tipo: “usted ha entrado a un área restringida, por favor aléjese, en este momento una patrulla se dirige hacia este lugar para verificar su identidad y sus intenciones”. El parlante o bafle de 14 pulgadas tiene un alcance de 1 kilómetro, y la versión de 18 pulgadas llega a 3 kilómetros.

Si el intruso no se desmotiva, con que lo estén viendo, le hablen, y le anuncien que va a ser interceptado en pocos minutos, y continúa avanzando, el dispositivo puede “atacarlo” con una luz estroboscópica de alto poder que le hará perder la conciencia espacio-temporal haciéndole trastabillar y posiblemente caer. Otra de las opciones es concentrar el haz de luz e impactarlo en el rostro de manera de cegarlo. Otra de las opciones es usar el bafle para producir un sonido intenso en frecuencias que resulten insoportables para el oído humano. Mientras se agotan todas las opciones no letales de disuasión, se gana tiempo para que una patrulla de reacción inmediata llegue al sitio y aprese al intruso.

Se nos ocurre que con esta tecnología es posible proteger grandes instalaciones con muy poco personal. Por ejemplo, de acuerdo al alcance de las cámaras y de los parlantes, podría colocarse un dispositivo en cada esquina para que cubra un costado, así con solo una o dos personas debidamente entrenadas podría ejercerse la vigilancia del perímetro, contando con un vehículo y una unidad de reacción inmediata para atender las posibles urgencias en algún punto de la zona de seguridad. Una opción de tecnología de punta y además no-letal.

Por si eso fuese poco, MOOG a través de su representante en Colombia, la empresa INELEC, ofrece la automatización de todo tipo de torretas ya instaladas en vehículos, o también la integración y automatización de torretas nuevas en todo tipo de vehículos blindados. Lo cual podría ser una opción para potenciar el parque blindado existente en las Fuerzas Militares.

Pero hay más, MOOG tiene la tecnología para integrar un completo sistema de armas en helicópteros, convirtiendo cualquier helicóptero existente en una aeronave artillada incluso con capacidad antitanque. En el ejemplo que exhibían, presentaron a un Bell 206 equipado con semialas en las que iban instaladas dos Minigun en los soportes internos, con una gran caja de munición al interior del Helicóptero; en uno de los soportes externos un afuste con dos misiles antitanque, y en el otro soporte externo una cohetera de 7 alveolos. Lógicamente las combinaciones pueden ser diversas dependiendo de la misión que el helicóptero deba afrontar. Esta es una opción interesantísima teniendo en cuenta la gran disponibilidad de helicópteros en las Fuerzas Militares y de Policía en Colombia.

Prensa de www.fuerzasmilitares.org  

Dispositivo de disuasión no-letal HS-18 RAHD