Recientemente
adquiridos, han sido asignados a la vigilancia del Mar Territorial y la Zona
Económica Exclusiva, uno en el Océano Pacífico y otro en el Mar Caribe. Su
extraordinaria capacidad de detección y gran autonomía le permiten operar
eficientemente en actividades antinarcóticos conjuntamente con otras unidades
aéreas o de superficie.