Los puertos fluviales del país presentan problemas de diseñowww.fuerzasmilitares.org (04ABR2014).- En Puerto Carreño, donde se unen los ríos Meta y Orinoco, se construyó un puerto que no sirve cuando las aguas bajan, pues la plataforma a la que arriban los barcos queda muy alta. Es muestra de la improvisación en el tema en el país.

Para cualquier obra de infraestructura donde esté incluido un río hay que conocer los componentes de los cauces y su comportamiento anual, ya que en Colombia solo se tiene en cuenta el cauce activo del momento.

Dentro de su sistema natural en cuencas medias y bajas, los ríos tienen unos sistemas morfológicos que hacen parte de su comportamiento dinámico. Por eso, las obras fluviales se deben planear y construir para que puedan ser usadas durante todo el año y no solo para el período de aguas bajas o altas.

Esta recomendación la hace el profesor Germán Vargas del Departamento de Geografía de la Universidad Nacional de Colombia, quien añade que el río tiene unos mecanismos naturales de amortiguamiento cuando hay aguas bajas y altas, asimismo sus cauces difieren.

En el río Cauca, por ejemplo, se construyó lo que sería una barrera de contención para evitar las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río; sin embargo, ese muro no sirvió y el río hoy rodea esta construcción que quedó como una isla símbolo de la falta de previsión de los habitantes.

Por eso, el experto de la UN aconseja mirar el comportamiento del río durante por lo menos los últimos 40 años para conocer cómo es su composición y estructura, así como los materiales que encauzan su lecho.

También es importante conocer el comportamiento de esas aguas dentro del ciclo hidrológico normal. “Si es unimodal quiere decir que hay un pico muy alto en el año, como en el río Meta en junio. Es clave ver cómo se comportan las aguas en ese pico y cómo lo hacen en épocas de aguas bajas”, explica Vargas.

Y señala que ahora que estamos enfrentados a un fenómeno de variabilidad climática con efectos globales, las dinámicas de los ríos cambian mucho porque vienen períodos muy secos y lluviosos que inundan todo su sistema natural.

El error más común es que cuando se quiere hacer navegable un río se empiezan a hacer diques y dragados con el fin de conseguir mayor profundidad, pero lo que se logra es que se “ahorca” el río. La historia demuestra que, en algún momento, los ríos tienden a recuperar su lecho y es ahí cuando se presentan las inundaciones. “Así que los culpables somos nosotros y no el río”, enfatiza el experto.

Igualmente, ríos grandes como el Amazonas, Cauca, Magdalena o Meta se comportan diferente, no se puede establecer un patrón estándar. Así, por ejemplo, el Cauca cerca a la desembocadura con el Magdalena cuenta con un lecho muy corto, mientras que el Amazonas tiene un lecho mayor.

“El lecho es donde el río se puede mover dentro de su sistema natural, este puede tener entre 8 a 10 km de ancho”, destaca el experto.

Por ahora, asegura que no conoce de ningún estudio que se haya hecho al respecto en el Magdalena, ahora que se piensa recuperar su navegabilidad.

Otro hecho que se afecta con el comportamiento de los ríos es el límite entre dos países o departamentos, que por lo general se señala sobre la parte central del río. En este caso, sucede que una de las dos partes se queda sin afluente debido a su variabilidad. “Lo que hay que mirar en esos casos limítrofes no es un límite fijo, sino uno móvil dentro del lecho mayor del río”, aclara Vargas.

Una de las formas para poder registrar estas variabilidades fluviales, según el geógrafo, es a través de los registros de sensores remotos. Con estos se puede determinar en el tiempo cómo el río tiende hacia un punto y cómo es su comportamiento, todo a través de imágenes de satélite con archivos numéricos en los que cada elemento tiene una respuesta radiométrica.

Con el infrarrojo, además, se puede discriminar y caracterizar el agua y conocer si cuenta con sedimentos.

De esta manera, ante cualquier intervención, lo primero es conocer el sistema natural del río en su composición, estructura y dinámica. Cuando se tiene claro eso se puede saber qué se va a hacer en el río sin dañar este sistema. Así, también se puede evitar el gasto innecesario en obras para corregir lo que quedó mal hecho.

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