La coca incautada en 2014 fue de 166 toneladas.
La coca incautada en 2014 fue de 166 toneladas.

www.fuerzasmilitares.org (04ENE2016).- La cantaleta en torno a que la lucha contra las drogas se está perdiendo. Irónicamente podría sintetizarse con los buenos resultados que en esa materia arrojó La Armada, la fuerza encargada de vigilar y proteger las costas y mares colombianos.

Resulta que solo esa fuerza (no suman los resultados de ejército, policía y fuerza aérea) incautó el año pasado 87 toneladas de cocaína. Es decir más de la mitad de toda la coca incautada en 2014, que fue de 166 toneladas.

Sumado a ello, de ese alcaloide incautado por La Armada, el 59 por ciento (51 toneladas) fueron resultados de operaciones realizadas en el pacífico colombiano, donde opera la Fuerza Naval del Pacífico a cargo del contra almirante Ernesto Durán.

De hecho, esa gran unidad cuenta con una fuerza de tarea conjunta exclusiva contra el narcotráfico, llamada Poseidón y que en noviembre pasado realizó su mayor logro al concretar en solo un mes la incautación de tres toneladas y media de coca, cuyo valor comercial en el mercado negro se calculó en 120 millones de dólares.

Lo cierto es que los narcotraficantes no han parado sus laboratorios y siguen produciendo base de coca para enviar a centro América y luego a Estados Unidos bajo la modalidad de lanchas go fast, narco sumergibles o en pequeñas embarcaciones a través de los esteros.

Y en esa cadena de tráfico las costas colombianas son la ruta perfecta, especialmente las del Pacífico, ya que en esa región del país se concentran los mayores cultivos de coca y hacen presencia masiva grupos armados ilegales que encuentran en la agreste topografía de las selvas del suroeste, el camuflaje perfecto para mimetizarse y evadir a las autoridades.

Por eso sorprenden las cifras que muestra la Armada en su lucha frontal contra el narcotráfico. Un balance oficial indica que en 2015 incautaron 87 toneladas de cocaína, “evitando así que más de 2 billones de dólares entraran a las finanzas de los grupos narcoterroristas”, dice el informe.

A ello se suma la incautación de cuatro semisumergibles, con los que los traficantes buscan evadir el control marítimo para transportar su mercancía. Caber recordar que la construcción de un aparato de esos puede tener un costo de entre medio y un millón de dólares.

Advierte además que incautaron 124.000 galones de insumos líquidos y 196 toneladas de insumos sólidos, “se destruyeron de manera controlada 157 laboratorios y cristalizaderos y 69 cocinas rústicas para el procesamiento de alcaloides. Así mismo, se erradicaron 624 hectáreas de cultivos ilícitos de hoja de coca”, dice el informe.

En el documento además se lee que en esas operaciones militares “se permitió la afectación de 283 narcoterroristas, entre los que se destacan 57 entregas voluntarias, 14 menores de edad rescatados del conflicto, 183 capturados y 12 muertos en combate. Así mismo, se logró la neutralización de 130 integrantes de las Bandas Criminales al Servicio del Narcotráfico, 524 narcotraficantes y 986 sujetos de delincuencia común”.

A esos resultados se suma el arsenal ilegal decomisado, que según el balance de la Armada está compuesto por “119 armas de largo alcance, 12 armas de apoyo, 334 armas de corto alcance, para un total de 465 armas incautadas. Así mismo, se incautaron 351 granadas de diferentes tipos, más de 64.000 cartuchos de diferentes calibres y más de 7.5 toneladas de explosivos”.

Lo paradójico de esos buenos resultados que presenta la Armada, es que en el fondo demuestran que algo está fallando en su lucha contra el narcotráfico, porque de otro modo no se explica que tanta coca siga navegando por las aguas de los mares colombianos.

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