Los dos buques que se construyen son de desembarco anfibio ya que permiten la operación en agua y en tierra, esto quiere decir, que las tropas puedan del agua entrar a tierra.
Los dos buques que se construyen son de desembarco anfibio ya que permiten la operación en agua y en tierra, esto quiere decir, que las tropas puedan del agua entrar a tierra.

www.fuerzasmilitares.org (08MAR2016).- La imagen de los niños wayúu saludando un buque le dio la vuelta al país. Fue un día de fiesta para la comunidad de Manaure, en La Guajira. El buque era el ARC Golfo de Urabá y navegó 30 horas solo para llevarles agua. En las imágenes se ven los hombres de la Armada Nacional cargando las mangueras y desembarcando la ayuda.

El agua fue la noticia. Por eso la magnitud del buque quedó a un lado y no trascendió que esta embarcación, además de ser ciento por ciento diseño y construcción colombiana, es una de las apuestas del Gobierno por llegar a las zonas más apartadas del territorio, no solo para ejercer soberanía sino para transportar ayuda en tiempos de paz. La buena nueva es que hoy en los talleres de la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial, Cotecmar, en Cartagena, se construyen dos buques con las mismas características.

En total, la Armada Nacional quedará este año con cuatro buques de desembarco anfibio: el ARC Golfo de Tribugá que opera en el Pacífico; el ARC Golfo de Urabá, que está en el Caribe, y los otros dos en los que se avanza en su construcción y que son las apuestas del Gobierno para realizar misiones de apoyo logístico en un contexto no militar como barcos de transporte comercial o como buques de impacto social.

Buques humanitarios

El capitán de navío Carlos Alberto Mojica Valero, vicepresidente de tecnología y operaciones de Cotecmar, explicó en conversación con EL COLOMBIANO que los buques que surgieron como de desembarco anfibio hoy son más conocidos como buques de apoyo logístico y de cabotaje y nacieron en un trabajo de tesis de estudiantes de la Escuela Naval. Después la idea fue adoptada por Cotecmar e inició toda una proceso que tardó varios años.

“Estos buques nacieron para garantizar la seguridad nacional, pero en realidad sus misiones son diversas. Por esa razón hoy lo que tenemos es un buque que está haciendo campañas logísticas y sociales grandes y aunque también desarrolla operaciones de seguridad, su mayor componente está en el impacto social”, dijo.

Ahora bien, ¿por qué construir en este momento dos buques de desembarco anfibio y no apostarle a un navío para la defensa nacional? La respuesta la tiene el capitán Mojica advirtiendo que en los talleres se trabaja paralelamente en otros proyectos.

“Realmente estamos construyendo de todo. Una cosa no excluye la otra. Este tipo de buque lo que nos permite es poder llevar la presencia del Estado a los sitios más apartados del país, es una presencia en temas de seguridad, de bienestar y de logística. Lo que está pasando en este momento en La Guajira, por ejemplo, es que ante las dificultades logísticas para llevar por tierra o por vía aérea las ayudas, ponemos a disposición el buque, que insisto, tiene un diseño especial y particular porque puede llegar sin ningún inconveniente a Castilletes con carga”, explicó el oficial.

Indicó que en el caso del Pacífico, que tiene 1.300 kilómetros de costa, solo están en buen estado la carretera que llega a Buenaventura y la vía que llega a Tumaco. Entonces, explicó, todo lo que va a llegar a algunos sitios del Pacífico debe llegar por mar. Con la ventaja, dijo, que el buque de desembarco no necesita muelles o una infraestructura específica.

“Este es un buque totalmente pensado para el posconflicto. Estamos hablando que es un buque que lleva más de 200 toneladas de soluciones a las regiones. Una tractomula lleva en un contenedor 20 toneladas, en esta embarcación podemos cargar hasta 240 toneladas, es decir, que llevamos una carga que equivale a 12 tractomulas y el mismo buque tiene su grúa para descargar los contenedores. Entonces, sí es un buque pensando para el posconflicto, para labores humanitarias. Esta embarcación se tiene que dedicar a los temas sociales y los otros buques a temas de defensa nacional, de comunicaciones, de soberanía”.

Con la construcción de estos dos nuevos buques, ¿cómo ven en la región la capacidad de construcción y diseño que desarrolló el país? El capitán Mojica, en ese sentido, recordó que hace tres años exportaron a Brasil unas embarcaciones de combate y de seguridad que fueron las lanchas patrulleras de río.

“Eso fue un icono en la historia de Colombia y de la región porque entre los países Suramericanos nadie le ha comprado a nadie, somos los primeros que vendemos. Muchas instituciones académicas nos ven como pioneros en desarrollo fluvial militar y en desarrollo fluvial social y muchos nos ven también como referente de crecimiento y organización desde el punto de vista de la generación de ciencia y tecnología con productos que son innovadores”, indicó.

Agregó que están avanzando en negociaciones en Centroamérica y Suramerica para vender este tipo de buque. “Y no solamente para vender este buque, la idea es ofrecer los otros buques que hemos construido ciento por ciento colombianos. Además, somos referentes porque nuestros buques nacieron en medio de un conflicto y aunque eso no es motivo de alegría, sí nos generó una capacidad que hoy nos permite tener una ventaja y un particular desarrollo que es muy atractivo para Centroamérica, que nos ven como un hermano que ha enfrentado amenazas que para ellos son comunes, como los problemas de narcotráfico, de terrorismo y sociales”.

Indicó que un punto a favor de los buques construidos en Colombia es que están adaptados a las necesidades militares, pero también a los requerimientos de la sociedad. “Aprendimos a leer el territorio nacional, aprendimos a leer las necesidades de la Armada Nacional y así diseñamos nuestros buques. Eso nos ha hecho exitosos porque nuestra geografía es muy parecida a la de nuestros vecinos y las amenazas de nosotros son muy comunes a las de ellos. Por eso hoy están tocando nuestra puerta. Hoy estamos dando resultados”.

Así nació la idea

Los dos buques que se construyen son de desembarco anfibio ya que permiten la operación en agua y en tierra, esto quiere decir, que las tropas puedan del agua entrar a tierra. La idea es que el buque llegue a las playas y con una rampa facilitar el ingreso de los hombres, de la carga y de los vehículos.

El capitán de fragata Luis Enrique Aranibar Campo es uno de los diseñadores y gestores del buque. Al capitán Luis Enrique fue a quien se le ocurrió en una clase proponer diseñar un buque que llegara a los pueblos más remotos del mapa. Hoy es un proyecto colectivo al que se le han ido haciendo ajustes.

“Los buques iniciaron como proyecto de grado para el título de ingeniero naval. Lo que queríamos era un buque diseñado para las necesidades que tenía la Armada. Eso fue en 2005. En ese año, dos estudiantes empezamos a trabajar en ese tema. La Armada nos decía que tenía unos buques de desembarco que donó la marina de los Estados Unidos hace muchos años, pero eran buques que estaban demasiado viejos y no cumplían las necesidades que tenía la Armada. Debíamos mirar cuáles eran las necesidades que querían suplir, cuáles eran las falencias, qué era lo que se quería reforzar, qué servicios se querían prestar y con base en eso empezamos a hacer el diseño como tal”, dijo.

Esa primera etapa se demoró cerca de año y medio en el que se presentó una metodología, en la que se hizo el análisis de los requerimientos para definir una característica de un buque pudiera cumplir con unas funciones especificas. “En ese sentido se crearon unos modelos de efectividad y de análisis que nos llevaron a que necesitábamos un buque con una capacidad de carga especifica, una capacidad para llegar a sitios donde no hay infraestructura portuaria, sitios donde no hay fácil acceso. A eso fue a lo que llegamos. Además, la Armada cumple unas misiones militares y de apoyo a las comunidades, entonces, además de todo, el buque tenía que tener unas capacidades para poder llevar esas ayuda a las comunidades”, dijo.

El buque tiene varias etapas, explicó que la primera es la conceptual que fue la que se hizo en el trabajo de grado, luego viene una etapa de diseño contractual en el que están listas todas las especificaciones de los equipos, los motores y posterior a eso la etapa de construcción.

“El diseño entre los cuatro buques es igual. Lo que se ha hecho es una optimización del casco para que cumpliera unos requerimientos de velocidad. Todos son iguales, tienen unas diferencias menores de capacidad de los cuartos fríos, de las neveras, pero en su estructura son exactamente iguales”, dijo.

Por último, el oficial aseguró que poder avanzar en la construcción de estos dos buques, que aún no tiene nombre, es uno de los trabajos más satisfactorios de su vida, “estamos felices de poder llevarle ayuda a La Guajira, esto fue una idea de todo un equipo que hoy está feliz de recibir la gratitud de un pueblo que necesitaba agua” .

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