Fuerzas Especiales del Ejército NacionalQuince años después de haber comenzado a entrenarse para ser un comando de élite, un soldado cree que su carrera está en peligro por negarse a integrar el servicio doméstico de un general.

Un soldado Lancero, paracaidista y contra-guerrillero, participó en algunas de las operaciones militares más exitosas como Berlín, Sumapaz, Retorno y Gato Negro. El súper-comando que hoy hace parte del esquema de seguridad de un alto oficial del Ejército, dice que también le asignaron la misión… de sacarle el perro al General, de limpiarle el popó, de pasearlo en la ciclovía, y de hacerle el mercado a la esposa, pero dice que entre otras cosas, tiene líos para diferenciar entre una cebolla larga y una cabezona.

“Allá le toca a uno sacar el perro, sacar la basura del apartamento, de la casa de ellos. Ir a la casa de la suegra del jefe con el que trabajo a sacar también la basura de ellos. También estar pendiente ahí de los mandados… que si se quedó un tomate, que si se quedó una cebolla, que si la bolsa de leche, que la lechuga fresca, que la lechuga verde”, contó.

El Soldado Profesional que “sostuvo” al menos 40 combates, dice que ahora “sostiene” el lacito del perro del que dice ser una especie entre pincher criollo y chihuahua miniatura.

“Llega uno a las 5 y media, 6 de la mañana, golpeo en el apartamento lo primero que le sacan es el lacito del perrito y dos bolsitas para que recoja…”
Y agrega que el tiempo libre es peor: “Le mandan a pagar un recibo a uno a un banco, en el banco hay filas, en el banco hay todo, entonces la señora lo llama a uno y enojada, que por qué no ha pagado el recibo, pero es que toca hacer una fila”.

Como escolta asegura que tiene la misión de proteger al General y a su esposa, pero a veces ella no se deja.

“Dice que nosotros los soldados no tenemos que esperar dentro del vehículo porque nosotros transpiramos la piel y esa vaina son unas partículas que se van polucionando dentro del carro”

Aclara que el Comandante del Ejército, a quien respeta y admira porque estuvo en combates con él, no está enterado de este tema.

El militar dice que estuvo 15 años en el monte, que ahora está cerca a su familia y que teme que lo regresen a unidades de combate como ocurrió con algunos de sus compañeros, por no querer sacarle el perro al General.

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