Batallón de Intendenciawww.fuerzasmilitares.org (18JUN2013).- Respeto, orgullo y honor es lo que sienten los soldados de la patria por sus uniformes, el sólo hecho de portar el camuflado con grandeza y gallardía, hacen que cientos de mujeres que laboran de manera comprometida en el batallón de Intendencia n. 1 se sientan gratificadas y orgullosas de la labor que realizan diariamente con talento y dedicación.

Pero qué traduce un camuflado?, es la consagración del trabajo esmerado e incansable de mujeres, que en una prenda de vestir, también contribuyen a traducir la gloria y el orgullo militar que acompaña a los soldados colombianos casi toda una vida, el uniforme.

"Es un orgullo para Colombia. Nuestros soldados son de admirar. Para mí es gratificante trabajar haciendo lo que son las presillas y el bordado para que ellos se reconozcan", lo expresa Marisol Osorio Osorio, operario de bordados, quien con convicción y fe en la causa realiza su trabajo acuciosamente.

Pero así como Marisol trabaja con convicción y amor, hay otras cientos de operarias que laboran de manera irrestricta en el batallón de Intendencia n.1 quienes por su loable y entregada labor son conocidas como las juanas, nombre que se les dio desde antaño, a las mujeres que brindaron apoyo logístico, vestuario y alimentación al Ejército de la campaña Libertadora.

"Hacemos todo con mucho esmero para que todo salga bien, para que ellos no tengan problemas en el monte y puedan patrullar bien", cuenta Adela Patiño Tobón, operaria de zapatos.

Cuya consagración se refleja en la producción diaria de 2550 uniformes, los cuales se elaboran con el fin de abastecer y satisfacer las necesidades de las tropas, equipándolos de manera óptima y eficaz para hacer frente a los nuevos retos a los que diariamente se exponen soldados, suboficiales y oficiales.

Trabajo constante y dedicado hecho por las manos de mujeres que consideran a los hombres del Ejército parte de sus familias.

Prensa Ejército