Va en la quinta condena y ya suma 200 años de cárcel, pero los ha reducido a 97 años por confesión. El coronel Luis Fernando Borja, el oficial de más alto rango que ha aceptado ser culpable de 'falsos positivos', acaba de ajustar su quinta condena por esos asesinatos fuera de combate.Las sentencias en su contra, sumadas, llegan a los 97 años y 8 meses de prisión.

La última condena contra Borja, que se encuentra recluido en el Batallón No. 13 Militar de Puente Aranda, en Bogotá, fue a 19 años y dos meses de prisión por la muerte del campesino Edwin José Payares,el primero de enero del 2008 en la finca Tranquilandia, en Magangué (Bolívar).

En realidad, las sentencias contra Borja suman casi 200 años, pero por aceptar los cargos ha logrado beneficios judiciales como la reducción del 50 por ciento del tiempo en prisión. En todo caso, no pagaría más de 60 años,que es la máxima pena impuesta por la legislación penal en Colombia.

 

En el expediente de la Fiscalía de derechos humanos que sustentó la más reciente condena contra Borja está el testimonio del cabo Luis Alejandro Toledo, quien dijo que el coronel dio la orden de lograr un resultado operacional y"encargó al cabo Quintero de conseguir el arma, munición y la víctima".Al campesino, que fue presentado como guerrillero, lo llevaron al lugar del crimen con engaños: le ofrecieron 650.000 pesos por trabajar en una finca.

La condena también es por falsedad en documento público, pues para dar apariencia de legalidad a la operación se clonaron órdenes de operaciones militares y actas de pago por un millón y medio de pesos a dos supuestos informantes.

"Como comandante, firmó los documentos y les dio autenticidad.Dichos documentos sirvieron para dar permisos y felicitaciones al personal que participó en el supuesto combate", aseguró la juez penal de Magangué en su sentencia.

El 30 de marzo del 2007, Borja asumió el mando de la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre y tuvo bajo su mando a mil hombres.

Según reconoció ante la Fiscalía, desde ese momento y hasta finales del 2008participó en más de 50 crímenes que fueron 'legalizados' como muertes en combate. Ya ha sido condenado por 15 víctimas que murieron en el marco de la operación Excalibur, que supuestamente pretendía debilitar a las Farc en esa zona del país.

Hombres bajo su mandoejecutaron 'falsos positivos' en una amplia zona geográfica entre los municipios de San Benito Abad, Galeras, El Roble, Chinú y Magangué.

El coronel podría lograr una rebaja mayor si cumple su promesa de actuar como testigo contra varios uniformados vinculados a esas ejecuciones.

"A los dos meses de haber llegado (al cargo de comandante de la Fuerza de Tarea), me entero de que algunas de las bajas que se habían hecho en años anteriores y las que yo llevaba en dos meses eran montadas, 'falsos positivos'.Yo entré a hacer parte de esa organización ilegal, primero porque preferí callar, no sé si por miedo de mi vida y la de mi familia; y segundo, por miedo a que me echaran del Ejército", aseguró el oficial a los investigadores.

Sair Buitrago, El tiempo