General Sergio Mantillawww.fuerzasmilitares.org (07AGO2013).- Treinta y seis años como oficial y dos como comandante del Ejército, le dan el bagaje suficiente al general Sergio Mantilla Sanmiguel para afirmar que si el conflicto armado no se acaba por la vía del diálogo, hay otras vías para culminarlo.

Asegura que el país es más seguro y que en algunas zonas problemas como este los han menguado. Además, que los paros campesinos y minero sí han estado infiltrados por la guerrilla. Su mejor satisfacción: el sacrifico de los soldados para mantener a Colombia tranquila y en paz.

¿Como va la ofensiva contra los grupos armados ilegales?
 
“De infinidad de campañas que ha adelantado el Ejército, que adelantan las fuerzas, las estamos adelantando integrados todas las agencias del Estado. En los últimos años hemos adelantado la campaña Espada de Honor. Esa campaña lleva dos años y ha arrojado resultados muy importantes y muy grandes. Yo solo le voy a hablar a lo que al Ejército hace referencia y le puedo decir que en este tiempo se han desmovilizado 1.786 personas; 689 muertos en desarrollo de operaciones; 13.7452 capturas. Entre estos hay 1.519 de Farc, 263 del Eln y 4 del Epl.
 
Los desmovilizados es uno de los grandes aciertos del Gobierno Nacional. 1.700 hombres que se les han entregado al Ejército Nacional. De esos desmovilizados hay un número muy importante que son personas que duraron dentro de esas organizaciones 10 o más años, al quitarle este combustible al conflicto, los resultados son cada día mejores porque los desmovilizados nos cuentan cual es la situación a interior de las cuadrillas, las columnas y los frentes. El conocimiento que tenemos de lo que sucede es porque estas personas nos lo están contando”.
 
¿En Espada de Honor han caído muchos cabecillas de las guerrillas. En este momento que objetivo de alto valor tiene el Ejército o hacia donde han enfocado sus esfuerzos?
 
“A lo que va corrido de la administración Santos, en estos tres últimos años, han muerto en desarrollo de operaciones 44 cabecillas de comandante de frente hacia arriba, incluyendo al número uno, 'Cano', y al número dos, alias el 'Mono Jojoy'. El significado de esas pérdidas para las Farc es terrible para la organización, porque son personas que difícilmente van a ser reemplazadas por la experiencia que ellos tenían y el conocimiento. Ellos son los que organizaron esas cuadrillas y lo que ahora son las Farc”.
 
Las personas que están en la mesa de diálogos continúan siendo para ustedes un objetivo de alto valor? 
“Mientras estén en el proceso, mientras estén en Cuba, están amparados por el Gobierno si permanecen allá. Al estar dentro del proceso tienen unas garantías conocidas. La Fiscalía les suspendió las órdenes de captura temporalmente mientras estén dentro del proceso”.
 
¿Cuáles son las zonas más álgidas del país por la confrontación?
“Espada de Honor diseñó o escogió las últimas áreas que quedan dentro del país con una concentración fuerte de (bandidos). A parte de esas diez áreas no hay concentraciones dentro del país. Esas áreas si las recordamos son: Catatumbo, Arauca, Nariño, límites entre valle del Cauca y Cauca, sur del Tolima, Nudo del Paramillo, límites entre Caquetá y Meta. En esas zonas se ha hecho esfuerzo muy grande y la realidad es que durante estos dos años los hechos nos han dado la razón que allá era donde deberíamos habernos concentrado y así lo hicimos y es donde estamos aplicando el poderío de la nación. Los hechos han validado la estrategia planteada. Son los últimos refugios que en el país tenían las Farc y los estamos persiguiendo con todas las ganas y el sacrificio del soldado colombiano”.  
 
En esas zonas las Farc defienden la implementación de las Zonas de reserva Campesina (ZRC). ¿Esa idea de las ZRC tiene la misión de frenar el ímpetu de Espada de Honor?
“Espada de Honor es imparable. Aquí tendría que haber un cambio completo de las condiciones para que eso pueda suceder. En el territorio colombiano no hay áreas vedadas para las Fuerzas Militares. Esa es una política de todos los gobiernos. Las operaciones se conducen en todas las áreas del territorio nacional donde la presencia de la fuerza lo requieran para garantizar la vida, la honra y los bienes de todos los colombianos. Siempre habrá zonas donde se requiera la presencia militar y la presencia de las autoridades. Ese es el punto fundamental, acá en Colombia no hay territorio vedado para la fuerza institucional”. 
 
Alias “Megateo” manifestó que quiere desmovilizarse con el Epl. ¿“Megateo” es un narcotraficante o un guerrillero?
 “Es un narcotraficante, el ejemplo a donde puede llegar un narcotraficante. Ver para creer”. 
Usted mencionó entre las zonas donde se desarrolla espada de honor el Catatumbo. Allí se ha dado el paro campesino y en otras zonas el paro minero. ¿Tienen pruebas contundentes para manifestar que los paros han estado infiltrados por la guerrilla? 
 
“Hay pruebas fehacientes de intentos de infiltrar todos los movimientos, este tipo de movimientos que por un lado son reclamaciones justas de los campesinos para que se les mejore sus condiciones de vida. Se ve claramente en todas las intenciones en las comunicaciones entre los bandidos y lo que no cuentan los desmovilizados. En forma soterrada van y se meten entre las manifestaciones, llevan fusiles, tratan de provocar a las fuerzas del orden. En cada una de estas actividades tratan de hacer el caos que como le digo no debería existir porque la mayoría son reclamaciones justas, que tiene derecho a exigir las condiciones de vida. Lo que no se permite es la violencia y algunos individuos están persiguiendo que estas manifestaciones se vuelvan violentas”.  
 
¿Considera usted, por reclamaciones de algunos manifestantes, que ha habido uso excesivo de la fuerza o el accionar ha estado en el marco de la ley?
“En lo que compete al Ejército nosotros aplicamos la fuerza de acuerdo a las normas del DIH y de los derechos humanos. Ese es un esfuerzo grande que ha hecho el Ejército durante muchos años porque nosotros entendemos que nuestra fortaleza es la legitimidad, es que el pueblo acepte nuestra intervención y presencia en las zonas y valide nuestras operaciones, y en esa búsqueda de ese esfuerzo cada día tenemos menos quejas, pero mucho menos quejas, casi inexistentes, que se presentan en contra del Ejército”.
 
¿Ante un eventual éxito en el proceso de paz en La Habana, las Farc se convertirían en una fuerza política. El Ejército tiene algún plan para evitar que con estas personas se repita el genocidio de la UP?
“Estamos en la zona en forma grande para garantizar la vida y los bienes en forma general, la protección particular de determinados grupos le corresponde a la Policía y a otras instituciones. Nosotros garantizamos es que haya garantías de que las instituciones no sean atacadas en esa zona. Nosotros lo que hacemos es combatir a los que tienen los fusiles en la mano y esa es nuestra obligación, adelantar operaciones contra los que tienen las armas en las manos como las Farc, el Eln y las bandas criminales”.
 
En diversos escenarios el presidente Juan Manuel Santos les ha pedido a la tropa que no bajen la guardia en la lucha contra las guerrillas, pero sigue en el ambiente la desmotivación de la tropa por el proceso de paz que se adelanta con las Farc. ¿Hasta dónde se da esta desmotivación?
“Los soldados cumplimos las órdenes de nuestros superiores en este caso las autoridades legítimamente constituidas en este caso nuestro comandante es el presidente de la República, lo único que podemos hacer es cumplir con las instrucciones de la mejor forma. La desmoralización es inexistente y no ha existido. Hay intereses ajenos a la institución en tratar de presentar una situación que no se da y eso en el campo de combate se ve representado por el sacrifico de los soldados. Todos los días hay combates, la ofensiva es constante y el esfuerzo es constante por producir y alcanzar los resultados.

La moral combativa de las tropas es la que ha sido siempre una actitud positiva.
Este siete de agosto que cumplimos un aniversario más validamos con nuestro pueblo nuestro compromiso de combatir a todas las amenazas sobre los colombianos.
 
Acá hay voluntad de combatir a los enemigos de la patria y de perseguirlos hasta lo más profundo de las selvas, como prueba tenemos a las heridas de los soldados, a nuestro hombres fallecidos en combate que han entregado sus vidas garantizando que los colombianos puedan seguir viviendo tranquilamente”.  
 
Las tropas están a lo largo y ancho del país y se han hecho operaciones conjuntas para cerrar fronteras. Se han pensado hacer operaciones conjuntas para cerrar fronteras en Venezuela y Ecuador que son porosas por las cuales la guerrilla va y viene?

“Las relaciones y las condiciones de cada una de las fronteras es diferente. Depende de las coordinaciones que se puedan hacer. En cada uno de los casos hay sitios donde hay mejores avances. En todos hay avances. Con el mejoramiento de las relaciones con nuestros vecinos cada día tenemos más colaboración y la oportunidad de hacer más cosas para encontrar a esos bandidos que usan esa zona gris para esconderse, la raya de la frontera en cada uno de los casos hay diferencias en la colaboración, en unos hay más voluntad, en otros está mejorando. Esperamos que a medida que pase vamos encontrando mejor colaboración, obviamente gracias a las muy buenas relaciones que como colombianos tenemos con todos nuestros vecinos”. 
 
Uno de los últimos temas que generó polémica fue la posibilidad de establecer cooperaciones con la Otán. A su juicio ¿qué tan bueno es y qué tendría que ofrecerle el Ejército colombiano a la Otán y qué tendría que ofrecernos a nosotros'.
 
“El ministerio de Defensa ha sido muy claro y la Organización del Tratado del  Atlántico Norte, como su nombre, lo indica del Atlántico Norte, no permite que nosotros seamos miembros de esa organización. Es claro que no podemos ser miembros de la Otán. Lo que si podemos tener es acuerdos de  entendimiento, de colaboración, de estandarización en los procesos que nos interesa tener esos mismos procesos. Ahí tenemos una línea de trabajo bastante grande y en un futuro no muy lejano podríamos tener una relación con esa organización y poder mejorar nuestros estándares, nuestros procesos, nuestras capacidades, y entender y hablar con ese foro que es tan importante”.
 
La lucha contra las bacrim siempre ha estado en el limbo aunque se creo operación Troya y ha dado resultados. ¿Cómo opera el Ejército contra estas organizaciones?
 
“El ejemplo claro es operación Troya, que ha dado muy buenos resultados. Particularmente en el departamento de Córdoba, el Bajo Cauca antioqueño y en otras zonas del país como en el sur y el Pacífico. Esta operación consiste en hacer una sinergia de varias de las autoridades porque el tratamiento de las bacrim requiere mucho del elemento judicial, de fiscalías, de jueces, de Policía Nacional. Cada una de las instituciones coloca la ventaja que tiene el CTI, los fiscales especializados, los jueces que permite que haciendo este esfuerzo se puede combatir a las bacrim y desterrar completamente las organizaciones que están al servicio de estas estructuras delincuenciales que están detrás de la coca, de las extorsiones, de la minería ilegal. El músculo para adelantar las operaciones los da el Ejército a través de nuestras tropas, nuestros helicópteros, para hacer una serie de operaciones coordinadas y conjuntas que permitan acceder a estos resultados, no se haa bajado en la lucha contra las bandas criminales”.
 
¿Las leyes pueden ser un obstáculo para que el Ejército combata a las bacrim como antes combatían a los paramilitares por ejemplo?

“Las leyes están adecuadas. La mayoría de las leyes no ofrecen ningún problema, lo que sucede es que las organizaciones criminales cada día cambian. Ellas se mueven y adaptan a las nuevas realidades. Aquellos grupos grandes que existían con más de 100 ó 200 personas armadas con fusiles y equipados cada día son menos y a ellos se les puede combatir. Se les sigue combatiendo de la misma forma, lo que sucede es que ahora son personas de civil con una arma corta y con un radio que pertenecen a un estructura criminal que requiere que se adelante una investigación para emitir sus órdenes de captura, llevarlos a la justicia y desarmar la banda criminal. Eso simplemente persiguiendo y disparando no se logra, eso logra con justicia, con el poderío que está detrás del aparato judicial y de la Fiscalía. Son estructuras muy complejas, que tienen unos cabecillas de cuellos blanco sentados en un escritorio dando las órdenes. Detrás de esas personas es que hay que hacer el esfuerzo”.
 
¿La muerte de los 10 militares en Arauca o de los 11 militares en Norte de Santander en ataques guerrilleros se da por error táctico, militar, o el factor sorpresa del enemigo. Por qué se da?
 
“Los grupos de bandidos no han desparecido, hay zonas donde adelantamos campañas con el propósito de perseguir y aplicar el poderío militar. La culebra no se ha muerto, es decir, es un ejemplo de la necesidad que tenemos como institución de seguir persiguiendo esos grupos que tienen la capacidad de hacer daño a los colombianos. Mas que enfocarse en si fue fue un error o no, lo que tenemos que hacer es perseguirlos y adelantar las operaciones necesarias para encontrarlos y llevarlos a la justicia y hacer el esfuerzo para que este tipo de episodios no se presenten en las familias colombianas. Hay que hacer ajustes y sentarse a examinar cuales fueron los hechos para tomar las medidas necesarias, los correctivos para continuar hacia adelante mejorando en todo momento. Cuando se presenta un hecho lo estudiamos”.    
 
De todos los fenómenos de criminalidad que usted tiene que enfrentar, ¿cuál es el que más dolor de cabeza le genera en los últimos días?
 
“El Ejército es una institución muy grande con cerca de 250 mil personas. La cantidad de problemas es acorde con el número de personas que integran esta institución. Aún nos faltan equipos, ciertos elementos, hay muchos temas. No me voy a referir a ninguno en particular porque todos requieren el esfuerzo de los estado mayores y coordinación permanente con el ministerio de Defensa y con las otras fuerzas con el propósito de solucionarlos. Si usted se pusiera a hacer una lista sería interminable y no vale la pena, lo que vale la pena es decir que tenemos la voluntad expresa para solucionar los problemas que están en todos los campos de la condición humana”.
 
Hay quienes han dicho que en caso de que no funciones los diálogos de paz tendríamos otro medio siglo de guerra. ¿Esto sería posible o ustedes están en capacidad de acabar la guerrilla?
“La razón por las cuales los bandidos están allá sentados son muchas, pero una de ellas es que la tendencia en el país en los últimos diez años es que esto se acaba a las buenas o a las malas. Lo único es prolongar la agonía de estos grupos pero cada día estamos las fuerzas mejores equipadas, tenemos mejores herramientas, estamos mejor entrenadas, tenemos la capacidad para llegar y aplicar dentro de esas zonas que aún siguen siendo problemáticas, llevar más presencia. Si usted hace un análisis donde se presentan los problemas en el país, cada día son menores los sitios. Cada día el país es más tranquilo, hay muchas zonas del país que no tiene ningún problema. El Gobierno y sus instituciones pueden llegar con su acción benéfica a más sitios profundamente en la selva, es un panorama que dice que esto se acaba prontico o se acaba más tarde pero que se acaba se acaba”. 
 
Dentro de la institución que usted maneja hacen un esfuerzo muy grande para evitar que se produzcan situaciones anómalas por los soldados. Acaban de denunciar una supuesta corrupción al interior de una de las cárceles donde se ven militares en rumbas. ¿Cómo frenar estas situaciones y casos de corrupción?
 
“En una institución así de grande es difícil que no se presente problemas. Lo que si puedo garantizar es que dentro del comando del Ejército hay cero tolerancia a este tipo de eventos. Cuando se detectan se corrigen. La actividad humana trae implícito el que se vayan a presentar esto problemas porque los humanos somos imperfectos. Lo que sí puedo asegurar es que no se permiten, no se toleran y cuando se detectan se toman los correctivos necesarios para evitar que se presente. Quisiera pensar que son mínimos para la magnitud de la institución, para la forma que nos encontramos desplegados en el país. Es el esfuerzo que hace es grande para evitar que se presenten este tipo de eventos. 
 
Este es un gran reconocimiento a todos esos hombres que se encuentran en los valles, en las montañas en las carreteras para que los colombianos puedan moverse. De eso nos sentimos orgullosos, de ese trabajo y de la dedicación de nuestros hombres”.
 
Las Farc manifestaron que están dispuestos a liberar al exmilitar de Estados Unidos secuestrado y argumentan que este exmilitar cumplía funciones para algunas operaciones en el país. ¿Sí cumplía esa función?
 
“Secuestrado es secuestrado y no le puede poner pero ni condiciones. La persona está secuestrada y lo único que deben hacer los bandidos de las Farc es entregarlo o violar su promesa de no seguir secuestrando. ¡Suéltenlo!”.
 
¿Pero esta persona estaba cumpliendo esa función? 
“A mi conocimiento no tengo el primer indicio de que este haciendo alguna cosa de esas. Es una persona que esta secuestrada por las Farc y los responsables de ese secuestro son esos bandidos”.
 
En Antioquia el Eln tiene secuestrado al ingeniero Montes y por información de las autoridades sabemos que se lo turnaban entre Farc y Eln. ¿Qué saben ustedes de él?
 
“Hay indicios que el Eln se lo paso a las Farc. No se han recibido pruebas. Esperamos su pronto regreso. El Eln sigue con su condición criminal de secuestrar personas. No hay ninguna razón para tener secuestrados en Colombia y deben regresar a sus hogares de forma rápida y sanamente. Es un fenómeno que azotó la nación pero ha mermado ostensiblemente. Cada colombiano secuestrado es un dolor y agonía para las familias y las autoridades que tratan de encontrarlos y rescatarlos cada día. El secuestro no se acepta se combate”.     
 
 
¿Cuál es su mayor satisfacción al frente del Ejército?
“Ser comandante. Los logros del Ejército son inmensos, son muy grandes, hace un aporte y sacrificio dentro del cual nos sentimos orgullosos de pertenecer a nuestra institución grande y fuerte, apreciada por los colombianos. En todas partes recibimos mensajes de agradecimiento. Entendemos que el pueblo sufre cuando nuestros hombres mueren en el campo de combate. La mayor satisfacción es ver que los colombianos viven la vida que se merecen gracias al sacrificio de nuestros soldados”.
 
¿Alguna frustración?
 
“Ninguna. Estoy muy contento haciendo lo que estoy haciendo, estoy feliz y muy orgulloso de ser el comandante del Ejército que ha estado dentro de la vida republicana desde el inicio, pero satisfecho por el servicio de los hombres que dejan el pellejo en las selvas defendiendo a los colombianos”.
 
¿Qué tan cerca está el Ejército de “Timochenko”?
“Ahí vamos, ahí vamos...”
 
¿Qué actividades tiene preparadas el Ejército este siete de agosto en Medellín?
“Vamos a hacer dos ceremonias en la Alpujarra con la presencia del señor presidente de la República, Juan Manuel Santos. Vamos a inaugurar una clínica en la que participó la sociedad antioqueña en forma muy generosa para tratar soldados que han perdido una pierna, un brazo, que llevan las heridas de la guerra. Queda en las instalaciones de la IV Brigada y es un avance supremamente importante para el tratamiento de nuestros héroes. Ahi va a ver médicos especialistas donde les van a poner las prótesis y donde inician su proceso de recuperación. Fue hecho gracias a la generosidad de los antioqueños y es fruto del aprecio que los colombianos tienen por los soldados. Ese es nuestro gran honor y nuestra gran medalla. 
 
Quisimos traer a esta celebración la escuela militar de cadetes general José María Córdova y viene el alto Gobierno a esa celebración. Celebramso las glorias pasadas presentes y futuras del glorioso Ejército Nacional”.

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