Como parte de la agresiva estrategia de guerra que anunció el presidente Juan Manuel Santos contra las Farc en el departamento del Cauca, 300 soldados fueron trasladados a Popayán con el objetivo de repeler los continuos ataques contra unidades militares y contra la población civil.

Desde la base militar de Catam en Bogotá, la Fuerza Aérea trasladó al personal uniformado que reforzará las operaciones que adelanta la Fuerza de Tarea Apolo contra los integrantes del sexto frente de las Farc, responsables de los recientes hostigamientos a los municipios de Caldono y Belalcázar.

Según fuentes del Ejército, este contingente concentrará sus operaciones en Toribío, Corinto, Caldono, Jambaló, y los pequeños caseríos de Siberia y de Mondomo, blancos constantes de los ataques terroristas.

Con el traslado de este batallón de “acción decisiva a esa región”, el Gobierno espera frenar la escalada terrorista de las Farc en el estratégico departamento que ha sido por años refugio de grandes cabecilla subversivos.

El lunes, el presidente Santos reconoció la delicada situación de orden público por la que está atravesando el Cauca y aseguró que en ningún momento se ha querido subestimar el problema.

 

“Para nadie es un secreto que la situación de seguridad en el Cauca amerita toda la atención, por eso estamos aquí”, precisó al considerar que las Farc quieren desviar la estrategia fundamental de la Fuerza Pública.

El frente Sexto de las Farc inició en horas de la madrugada del lunes un hostigamiento con bombas y artefactos artesanales contra los puestos policial y militar de Caldono, ubicados en el centro urbano de ese municipio del departamento del Cauca.

Este martes, la población de Belalcázar tuvo que resguardarse en la iglesia luego de quedar en medio de un enfrentamiento del Ejército con irregulares.

Prensa Ejército