Mayor Pérezwww.fuerzasmilitares.org (07OCT2014).- El mayor Luis Arturo Pérez, de 42 años, es uno de los mejores ejemplos para aquellos jóvenes soldados que hoy ingresan a las filas del Ejército Nacional. Este hombre ingresó a la Fuerza con el principal objetivo de definir su situación militar y dar el primer paso para organizar lo que sería su futuro, pero tras un proceso marcado por la disciplina y la constancia, hoy es el único y primer soldado voluntario en servicio activo en tener un título profesional y escalafonarse como oficial del cuerpo administrativo, su lema para lograrlo es simple: si tienes una meta, debes trabajar por ella.

Este destacado oficial nació en Tesalia, un bello municipio al occidente del Huila. De su infancia recuerda que sus principales modelos a seguir fueron aquellos deportistas de la época dorada del ciclismo. Por esta razón, practicó ese deporte en su adolescencia, lo cual le permitió crear el hábito, y convertir así la práctica deportiva en parte esencial de su vida. Hoy por hoy es atleta de alto nivel, reconocido por sus triunfos en diferentes competencias, tanto dentro como fuera de la Institución.

Una experiencia que marcó su vida

El mayor Luis Alberto Pérez se encontraba junto con la tropa en la selva del rio Guayabero desarrollando una operación para neutralizar una compañía de seguridad de alias Tirofijo. Todo transcurría normal hasta que llegaron al río Leyva. Cuando tuvieron que cruzar el mayor Ramírez, comandante del Batallón, preguntó qué soldados sabían nadar, solo dos sabían hacerlo, entre ellos Luis Alberto, quien entonces recibió la misión de pasar el río y amarrar el lazo para que todo el batallón atravesara. Creían que al otro lado estaba el enemigo por eso el comandante había pedido apoyo aerotáctico, el helicóptero hizo un sobre vuelo y nadie respondió, por lo que asumieron que no había nadie. 

El ahora mayor Pérez pasó tranquilo el río de unos 150 metros, cuando llegó sintió miedo, pero ya estaba ahí. Al terminar de amarrar el lazo empezó a ver un caminito muy pisoteado, los rastros eran frescos, por lo que se agachó y estando ahí le dispararon. La reacción fue arrastrarse al rio por el mismo laso, nunca lo soltó. 

A partir de ese momento se inició un combate de unos 10 minutos, los compañeros le decían sumérjase, lo van a matar. Bajo el agua escuchaba los disparos que le caían cerca, se sumergía y salía; así, durante cinco minutos hasta salir ileso al otro lado del rio. Al final, no tuvo ni un rasguño, nada. Al respecto él comentó después de eso entendí la magnitud del riesgo: podría estar muerto. 

Esta experiencia le permitió comprender que estaba hecho para grandes cosas, lo que alimentó sus deseos de superarse y ser un soldado distinto, fue entonces cuando mientras estaba patrullando, en los espacios en que no estaba prestando guardia, se internaba en su cambuche a leer. Así nació la idea de estudiar psicología.

Una carrera que augura grandes éxitos

Cuando estaba en el Batallón Los Panches en 1993 fue enviado al Sinaí. Allí obtuvo la enorme satisfacción de ser campeón junto con sus compañeros de relevo de la Force Skill, una competencia de alta exigencia que pone a prueba las destrezas de los soldados de todos los ejércitos que hacen parte de la Fuerza Multinacional de Paz en el Sinaí. Estos triunfos le permitieron al regresar contar con la oportunidad de dedicarse a estudiar, así terminó su bachillerato e inició su carrera de psicología. El Ejército me dio la oportunidad de estudiar y surgir, a cambio entrego gran parte de mi vida a la Institución, afirmó. 

Tiempo después, ya con su grado de psicólogo, se encontró con un amigo subteniente (hoy teniente coronel) que le preguntó si no había pensado en la posibilidad de ser oficial del cuerpo administrativo. A él le sonó la idea, por esto se presentó en una convocatoria para ingresar a la Institución como oficial. La decisión la tomó porque de esta manera podía ejercer su carrera y además ayudar a la tropa, fui soldado de combate, sé todo lo que ellos tienen que pasar, aseguró. 

Actualmente es mayor del cuerpo administrativo, se desempeña como psicólogo de la Décima Tercera Brigada, es soltero, pero aspira a conformar una familia estable en el momento indicado. Como todo oficial sueña con llegar a ser general de la República, sin embargo, lo más importante para él es continuar contagiando en sus soldados ese espíritu de superación que le ha permitido sobresalir a lo largo de su carrera militar y profesional.

Prensa BR-13