Miembro del Grupo Marte operando un robot antiexplosivos
Miembro del Grupo Marte operando un robot antiexplosivos

www.fuerzasmilitares.org (21MAR2015).- "La labor del desminado, es una de las más riesgosas para nuestros soldados, pero es su convicción y valor lo que ha hecho posible durante los últimos años la neutralización de miles de minas y artefactos explosivos que abrían podido cegar los deseos de superación de cualquier ser humano". Mayor General Luis Fernando Navarro Jiménez, Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega.

Neutralizar una mina requiere de tres características fundamentales en la persona que decide especializarse en esta área, la primera por obvias razones es el valor, seguida de la serenidad y agilidad mental, todas conjugadas en un soldado preparado por tres meses, en el cual adquiere los conocimientos y las capacidades para conformar un grupo EXDE.

Sin embargo, las habilidades y conocimientos del experto antiexplosivos, deben estar siempre acompañadas por un equipo de trabajo, denominado grupo de Expertos en Explosiones y Demoliciones (EXDE), quienes se complementan para la neutralización y destrucción de todo tipo de artefactos.

Grupo EXDE

Se compone inicialmente por un Binomio Canino: Soldado y su perro; estos a diferencia de los demás, tienen un entrenamiento de seis meses para profundizar en la detección de explosivos en el área, tarea que sin el agudo olfato del canino sería difícil y casi imposible, debido a la recursividad de los subversivos para hacer imperceptibles los mismos, sumado a la siembra indiscriminada que con el paso de los años y el crecimiento de la vegetación, termina por ocultar las minas en lugares inesperados, extendiendo el peligro hasta por más de 15 años que suele ser la vida útil de estos artefactos explosivos ‘hechizos'.

Otros dos hombres llamados ‘Detectoristas', integran este grupo, ellos se encargan de rastrear con detectores de metales las posibles amenazas explosivas que se encuentren en determinada zona, su trabajo es de vital importancia, bajo sus manos, esta obtener la ubicación tanto de minas antipersona como de artefactos explosivos improvisados ocultos bajo la tierra, que van desde extintores, balas de oxígeno, cilindros de gas en todos sus tamaños, cantinas de leche y cualquier tipo de recipiente metálico que pueda ser cargado con explosivo y metralla.

La pericia y habilidades de los soldados de a pie que se encuentran distribuidos en toda el área y los principales puntos críticos, son en la mayoría de las ocasiones la primera alerta con la que cuenta el grupo EXDE, ellos informan oportunamente sobre alguna alteración de la naturaleza; una rama quebrada, un hilo o nailon camuflado sospechosamente o algo que modifique el estado natural de la selva, que se transforma en el llamado a la acción del cuarto integrante del grupo.  

El soldado operador del Equipo Contra Artefactos Explosivos (ECAEX), el cual consiste en una serie de artilugios fabricados con ganchos atados a cuerdas de 30 a 50 metros, pensados y construidos específicamente para revelar cualquier mecanismo de activación por tensión característicos de las Farc en esta región del país.

Finalmente el equipo es direccionado por un líder, en la mayoría de los casos es un suboficial de grado cabo tercero o cabo segundo, capacitado en todas las áreas, quien se encarga de evaluar e identificar qué tipo de mina o artefacto explosivo improvisado es al que se enfrentan, así como la capacidad destructiva del mismo y sistema de activación, para disponer de un plan de destrucción seguro.

Ya en el área, al momento de aplicar los conocimientos obtenidos, las situaciones adversas no se hacen esperar, muchas veces condicionadas por cambios climáticos, lo escarpado del terreno, inclusive en ocasiones lo cruento del combate; debido a que durante estos es donde se corre más peligro de caer en una mina instalada por algún terrorista para cubrir su huida.

Minas y artefactos más empleados por las Farc 

En algunos casos han sido detectadas áreas minadas con una extensión de más de 50 y 100 metros, interconectados entre sí. Denominados por las Farc como tipo ‘Camándula', que junto a las minas anti persona y algunas ‘armas trampa', como se denomina todo artefacto construido o adaptado a un elemento que aparente mente no represente ninguna amenaza, pero que engaña y ocasiona daño físico a otra persona, son los más usados por los grupos armados ilegales que delinquen en la jurisdicción de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega.

Dentro de las ‘armas trampa', se encuentran las ‘minas cazadoras' construidas en su mayoría con objetos atractivos en medio de la selva, como libros, celulares, relojes, entre otros elementos que llaman la atención de la víctima, haciéndolas  dirigirse hacia ella para activar una carga explosiva por alivio de presión al levantar el objeto de donde se encuentre ubicado. Mediante esta modalidad han sido víctimas campesinos y colonos de los municipios La Macarena, Mesetas, Uribe en el departamento del Meta, así como los municipios de Cartagena del Chairá y San Vicente del Caguán en la región de Caquetá y San José del Guaviare en el Guaviare, en hechos ocurridos a lo largo de 50 años de conflicto.

Instalar un mina es mucho más fácil que neutralizarla, sólo basta con que un subversivo clave su bota en el blando suelo de la selva, levante la vegetación muerta y deje un artefacto comúnmente circular, con un diámetro no mayor a cuatro pulgadas y cinco centímetros de alto, cargado normalmente con 200 o 300 gramos de explosivo, fabricado con tubos de PVC y elementos plásticos que hacen difícil su ubicación con detector de metales.

Para las Farc, fabricar una mina o un artefacto explosivo improvisado tiene un costo entre cinco y diez dólares, para las Fuerzas Militares, neutralizar cualquiera de estos tiene un costo entre 50.000 y 100.000 dólares, dependiendo de la ubicación geográfica de la amenaza a neutralizar y por concepto de logística, transporte y capacitación de los efectivos antiexplosivos. 

Cifras de víctimas y desminado en jurisdicción de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega
Según la dirección para la acción contra minas de la Presidencia de la República, desde 1990 a Enero de 2015 se registraron un total de 11.043 víctimas  producto de minas antipersonales y artefactos explosivos improvisados, de las cuales el 38 % (4.226) son civiles y el 62 % (6.817) miembros de la Fuerza Pública.

En el Meta, durante este mismo periodo 1.112 personas fueron víctimas de minas antipersonales o artefactos explosivos improvisados, siendo el municipio de Vista Hermosa con 362 el más afectado; en Caquetá, 906 personas fueron víctimas, dejando a San Vicente del Caguán como el de mayor número de víctimas con 255.

Desde el inicio de la campaña de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega en el 2004, a la fecha, 64 héroes han muerto producto de minas antipersonales, 246 han sufrido amputación de cualquiera de sus extremidades y 449 se han visto afectados por heridas de distintos tipos, producto de la activación de artefactos explosivos improvisados.

En este mismo lapso, han sido neutralizadas más de 24.000 minas antipersonales y 13.074 artefactos explosivos improvisados, así como la neutralización de 114 armas trampa, que se hallaban ubicados en más de 1.044 áreas minadas, a lo largo de los 106.000 Kilómetros cuadrados de jurisdicción.

De la misma forma se ha evitado la fabricación clandestina de otros tantos, con la incautación de 174.000 Kg de explosivo de distintos tipos, 340.000 metros de cordón detonante 146.200 detonadores.

Cifras que seguramente aumentarán gracias a la entrega y compromiso de los soldados antiexplosivos de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega. 

Prensa Fuerza de Tarea Conjunta Omega