Familiares dicen que no tenían experiencia para soportar ataque de las Farc. Mindefensa contradice. "Yo siempre quise tener una mamá como usted... Y ya la tengo". Esa frase, y una última sonrisa que escuchó por el frío auricular del teléfono el pasado jueves, fue la despedida que recibió Luz Estela Vahos de su hijo David Estiven Barrientos, uno de los seis soldados que murieron el pasado sábado en Chocó tras un ataque de las Farc.

Lo que aún no entiende la madre es cómo su hijo, un joven graduado de bachiller, que había estudiado cinco semestres de Negocios Internacionales y quien apenas llevaba cinco meses en el Ejército terminó en medio de combate que acabó con su vida.

"Él no quería seguir allá, en enero me llamó y me dijo que lo iban a sacar del batallón para patrullar en la zona", recuerda Luz Estela. A David no le gustaban las armas, terminó en el Ejército porque no pudo conseguir un trabajo para continuar con sus estudios en la universidad Salazar y Herrera.

"Se fue solamente para conseguir la libreta militar pues en ningún lado lo contrataban sin ese papel -se lamenta la madre-. A veces yo me siento culpable por no haber tenido dinero para el estudio de mi muchacho".

En un féretro, rodeado de flores y custodiado por cuatro militares, el cuerpo inerte de David recibió las lágrimas de sus familiares, como una suerte de triste despedida.

De lo que está segura Luz Estela es que Harold, su otro hijo de 18 años quien también presta servicio militar como policía regular en el Putumayo, no volverá a sus obligaciones con la Fuerza Pública.

"Yo no quiero seguir llorando a mis hijos por eso no voy a dejar que él (Harold) vuelva por allá, no sé qué pueda pasar pero él no sale de la casa", asegura.

'Niños en la guerra'

La familia de Jean Michael Ciro, otro de los soldados que perdieron la vida en la emboscada guerrillera se quejó de la "injusticia" del Ejército al exponer a los soldados más jóvenes en áreas de influencia del grupo subversivo.

"Cómo se les ocurre mandar a esos pelados, sin entrenamiento, a una zona tan peligrosas como esas, eso no tiene lógica. Así se lo hice saber a un General", dice Héctor Iván Ciro padre de Jean Michael quien apenas acaba de cumplir los 19 años.

El joven, a pesar de ser bachiller terminó en las filas de la Fuerza Pública como soldado regular (servicio militar por 18 meses) por ser un remiso, pues cuando le tocaba presentarse por primera vez no fue, y luego lo citaron. Por ello, terminó custodiando las peligrosas vías del Chocó, donde dio sus últimos pasos.

"Yo lo único que le pido al Gobierno es que los preparen más, pues estos hechos dejan un vacío en la familia que nadie lo llena", manifiesta el padre quien ayer vio como unas paladas de tierra ocultaban el ataúd donde lloró al mayor de sus dos hijos. "Además nunca dan explicaciones exactas de lo que pasó, solo dan informaciones a medias", se queja.

Y como Luz Estela, Héctor jamás permitirá que su otro hijo de 15 años termine enfilando las tropas del Ejército Nacional. Al igual que esos dos padres, otras familias (cinco de Medellín) sintieron la fría mano de la guerra: los acarició cuando les arrebató a sus seres queridos.

Preocupan cifras de muertes de soldados y policías

Desde el 2002 hasta junio del 2011 habían sido asesinados en medio del conflicto interno 5.210 miembros de la Fuerza Pública mientras 17.161 resultaron heridos en ese mismo periodo. 

Así lo revela un informe del Codhes basado en cifras oficiales del Ministerio de Defensa. El año donde más bajas tuvieron fue en 2005 con 717. La menor cifra se dio en 2008 con 373.

Entre enero y junio del año pasado habían muerto 227 soldados y policías, mientras los abatidos de los grupos armados ilegales no superaron los 186. Sin embargo, las cifras no solo se pueden medir en bajas militares.

Por ejemplo en el primer semestre del 2011 se capturaron 897 actores ilegales y 845 se desmovilizaron individualmente. Los operativos contra las 'Bacrim' en ese mismo periodo dejaron como resultado 1.968 capturas mientras 23 miembros de esos grupos fueron abatidos.

En esos seis meses también se presentaron 70 ataques contra la infraestructura vial y de energía.

'Si están bien entrenados' 

Mindefensa defiende preparación de soldados.

El ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón le salió adelante a las denuncias de las víctimas con respecto a la falta de experiencia de los soldados: "Ellos son hombres que reciben el entrenamiento, tiene su armamento (...) lamentamos profundamente que ellos por salvar al pueblo colombiano (...) hallan ofrendado sus vidas".

eltiempo.com