Cabalgando por un mejor país. Imagen de archivo
Cabalgando por un mejor país. Imagen de archivo

www.fuerzasmilitares.org (19MAY2015).- Si va por las llanuras de Casanare y se encuentra con un grupo de hombres de acaballo y con uniforme pixelado, ellos son uno de los pelotones del Grupo de Caballería Montada N 16 Guías del Casanare de la Décima Sexta Brigada orgánica de la Octava División. Son militares que día y noche,

y durante cuatro meses se internan en las planicies de esta región del país para garantizarles a los colombianos que el Ejército Nacional está con ellos velando por su tranquilidad.

Llano adentro los jinetes soldados campesinos- y su caballo criollo se convierten en uno sólo, el equino es el transporte y el militar quien cuida del bienestar del animal. Su misión es la de mantener control territorial, evitar el abigeato (robo de ganado) en fincas y haciendas, cuidar la infraestructura petrolera y los ejes viales. Además hacen presencia en los cascos urbanos los municipios de Paz de Ariporo, Pore, San Luis de Palenque, Trinidad y Orocué (Casanare).

Los pelotones montados van comandados por oficiales y suboficiales de Caballería, con un amplio entrenamiento, capases de liderar a los soldados que prestan su servicio militar en la unidad y que por característica tienen el ser todos llaneros y conocedores de lo que significa recorrer la sabana cabalgando en un caballo. Cualidades que son reforzadas con el entrenamiento que reciben de la Escuela de Equitación de Bogotá.

Es tanto el cariño por las tropas y sus caballos, que los habitantes de la región muchas veces prestan a los miembros del Ejército sus potreros para que los equinos puedan pastorear y descansar de las travesías. Allí reciben sus alimentos, medicamentos en caso de tener alguna molestia y mensualmente cuentan con la visita de un médico veterinario que revisa que todo esté en orden.

También hace parte de los pelotones montados algunas mulas que son las encargadas de llevar los víveres y cinco caballos que van sin jinete por si se hace necesario un relevo en medio del recorrido, ya sea por enfermedad o cansancio. Cada animal cuenta con su silla, aperos, freno, cabezal y cincha en el mejor de los estados. Los jinetes no tienen equipo de campaña sino que sus elementos los llevan en un rollo y unas alforjas. Además del armamento que lleva al área cualquier miembro del Ejército.

Una vez los caballos y jinetes cumplen su ciclo de cuatro meses, los soldados salen a permiso y los animales permanecen en la Finca El Remanso, localizada en área rural de Yopal, Casanare, para descansar de la travesía cumplida.

Los pelotones del Grupo de Caballería Montada N 16 Guías del Casanare son pioneros en el Ejército colombiano y es tal su éxito que el modelo se ha extendido a otras unidades del país. 

Rincón hípico

Pero el Grupo de Caballería Montada N 16 Guías del Casanare no sólo vela por la seguridad y protección de la población civil, sino que también cuenta con el Rincón Ecuestre San Jorge, localizado en las instalaciones de la Octava División en Yopal. Este lugar permite llegar al corazón de muchos ciudadanos. Desde hace siete años se dedican a enseñarle el encantador mundo de los caballos desde la equitación a grandes y chicos, sus principales alumnos son los militares y sus familias, aunque también se benefician algunas personas externas.

En las pesebreras permanecen alrededor de 40 caballos que en su mayoría han salido del criadero de El Remanso, con los cuales se desarrollan las clases que recibe el personal de oficiales y suboficiales. Además hay otro grupo de beneficiarios conformado por esposas de militares y sus hijos. En total unas 60 personas reciben formación en el deporte de la equitación militar. Caballo y jinete conforman un binomio, creando así lazos inseparables.

Las clases se dan de acuerdo a las capacidades que van desarrollando los jinetes, en primera medida está el nivel de asiento (novatos), en el cual se conoce al caballo y se adquiere agilidad, destreza y equilibrio; luego el de bridón (avanzado) en que se perfecciona la conducción, manejo y dominio más técnico, y de allí pasan al salto.

El Rincón Ecuestre San Jorge realiza dos concursos en el año, uno cada semestre, en el cual se dan cita con otros clubes de Villavicencio, Yopal, Sogamoso y Duitama. La finalidad es que los alumnos se fogueen y pongan en práctica los conocimientos adquiridos en cada una de las clases. Así mismo, algunos de los deportistas salen a otras ciudades a torneos que se realizan a nivel regional.

Pero su misión va más allá, los equinos son una bonita forma de acercarse a la comunidad. En las Jornada de Apoyo al Desarrollo, que hacen parte de la Acción Integral de la Octava División, también están presentes. Allí los ciudadanos tienen la posibilidad de conocer el trabajo que se realiza con los caballos de cerca, se acude a eventos en centros comerciales y colegios. Pero también los niños de las instituciones educativas pueden visitar el Rincón Ecuestre San Jorge y así conocer la labor de los héroes del Ejército Nacional con los equinos. De esta forma los hombres y mujeres de la Institución se mantienen cerca a sus comunidades porque Estamos en el corazón de los colombianos y ahí nos vamos a quedar.

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