La concentración de la guerrilla es clave para una buena verificación de cese del fuego bilateral.
La concentración de la guerrilla es clave para una buena verificación de cese del fuego bilateral.

www.fuerzasmilitares.org (19ENE2016).- Según los parámetros internacionales, es cuando las partes de un conflicto armado, bien sea a nivel interno o entre dos países, acuerdan la terminación definitiva de las acciones militares y cualquier hostilidad entre ellas, lo que es considerado como un paso final para la terminación de la guerra.

Para algunos analistas, más que una etapa de la misma negociación de paz, se trata del punto final de la misma, pues al fin y al cabo el objetivo es que no haya más confrontación.

En el caso colombiano y frente al anunció de las delegaciones de Gobierno y Farc en La Habana de que le solicitarán a las Naciones Unidas (ONU) la creación de una misión política integrada por delegados de países miembros de la Celac) para verificar el desarme de la guerrilla y el cese del fuego bilateral, los retos son gigantesco. Por ejemplo, muchos sectores políticos ven un riesgo implementar este tipo de procesos en el país, teniendo en cuenta que además de las Farc hay otros actores armados ilegales en los territorios, como el Eln o las Bacrim. Por eso preguntan: ¿cómo hará la Fuerza Pública para distinguir el accionar de unos y otros?

De ahí la importancia de la verificación. Y para ello, se hace necesario que las Farc acepten la concentración de sus tropas en sitios específicos, pequeños y claramente delimitados, algo que no se aclara en el comunicado conjunto dado a conocer hoy en La Habana. Lo cierto es que esta es la única manera de que la misión de la ONU que se anuncia podría verificar que la guerrilla no continúe en sus acciones ofensivas o de hostigamiento a la población civil. Al mismo tiempo se constituye una garantía de seguridad para la subversión, pues en esas zonas de concentración estaría protegida de ataques de las Fuerzas Militares y hasta de otros grupos armados ilegales.

Ahora, en ese escenario, es obligatorio también que se garantice por parte del Estado que la guerrilla contará en esas zonas elementos logísticos, alimentos y medios de comunicación. En otras palabras, el mantenimiento de los frentes guerrilleros mientras llega el desarme y la total desmovilización. Por cierto, hasta ahora no se dice nada de cómo será ese desarme o dejación de las armas, aunque queda claro que el mismo componente internacional será la encargada de los protocolos al respecto.

De cualquier manera, la misión de la ONU y la Celac debe ser absolutamente imparcial y, ante todo, ser capaz de solucionar las posibles controversias que se presenten. Por otro lado, la Ley de Orden Público prohibe las llamadas “zonas de distensión”. De ahí el llamado a sesiones extras que hizo recientemente el presidente Juan Manuel Santos al Congreso para modificarla y permitir esa figura. Las extras están citadas para el 16 de febrero y se estima que en un mes estaría lista la reforma. Un plazo que calza con la fecha que, por ahora, está fijada para la firma del acuerdo final. El 23 de marzo.

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