El comandante del Ejército, general Sergio Mantilla Sanmiguel, revela que las Farc están ubicadas en 10 zonas precisas del país, y anuncia que la semana entrante comienza una gigantesca acción que activará el mismo presidente Santos.

El alto oficial asegura que el proceso de liquidación de las Farc es irreversible. "No hay regreso". Mantilla, con maestría en Manejo de recursos y estrategia de la Universidad Nacional, y de Defensa, en Estados Unidos, sostiene que las Farc solo tienen hoy unos 9.000 hombres.

"Todos los países del mundo que viven situaciones de conflicto hacen de pronto una especie de alto en el camino, para revisar cómo están las cosas. En Estados Unidos se llama un white paper. Dentro de la revisión de nuestros planes estratégicos contra la subversión, hemos adoptado cien recomendaciones".

¿Recomendaciones sobre qué?

Operaciones, organización, logística, manejo de personal. Los comandos generales del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía adoptamos el plan de campaña Espada de Honor, dentro de la nueva estrategia. Hemos revisado las diferentes amenazas a la seguridad. Hay lugares donde actúan grupos de más de 50 miembros. Hay otras donde son grupos de entre 20 y 50, y hay otros sitios donde son menos de 20, como el que existe entre el oriente antioqueño y Caldas, de siete bandidos dedicados a extorsionar.

¿En cuántos sitios hay una concentración importante?

En 10 se concentra el 80 por ciento de la acción de las Farc.

¿Cuáles son?

Uno: La Guajira, El Perijá, Albania, Buenavista, muy cerca de la frontera. Dos: el Catatumbo, en Norte de Santander; ahí está la mayor concentración. Tres: Arauca. Cuatro: el Nudo de Paramillo, en Antioquia, los alrededores del Nudo, y ahí entra el noreste antioqueño. Cinco: el bajo Cauca, esa zona grande en general conocida como Nudo de Paramillo. Seis: el sur del Tolima. Siete: el sur del Valle y el norte del Cauca: Timba, Caldono, Florida, Pradera. Ocho: sur de Nariño,Tumaco, el Gualtal. Nueve: lugares de Caquetá y Meta. Y diez: la frontera con Ecuador, en Putumayo. Hay otros puntos donde su capacidad de acción es el terrorismo, pero la casi totalidad del país está formada por zonas liberadas de la presencia de las Farc, o donde tienen muy baja incidencia.

¿En dónde están eliminadas?

En la gran mayoría de La Guajira, en Magdalena, Atlántico, Sucre y Bolívar. En Boyacá y Cundinamarca; en Risaralda, Caldas y Quindío. Gran parte de Córdoba no tiene presencia las Farc; allí hay otros problemas. En Santander y Norte de Santander, con excepción del Catatumbo. Más del 80 por ciento del Tolima, gran parte de los departamentos de Huila, Meta y Casanare, así como los antiguos territorios nacionales y el norte del Valle, no tienen injerencia guerrillera. Más del 80 por ciento del país no tiene ese problema. Y no es que el 20 por ciento restante esté en su poder, sino que, sumando los grupos que persisten, solo tienen presencia importante en los 10 lugares enumerados.

¿Esta concentración de las Farc en el Catatumbo es buscando a Venezuela como refugio?

Su interés es evadir la acción de la Fuerza Pública.

¿Pero buscan refugio en Venezuela?

Digamos que se están refugiando en zonas fronterizas. No solo hacia Venezuela, sino con Ecuador y Panamá. El plan que tenían de tomarse la cordillera no va más. La cordillera, con excepción de unos lugares hacia el sur del Meta, es un objetivo que no recuperarán. En un área del Meta, Caquetá y Guaviare está el gran grueso de lo que queda de las Farc.

¿Con cuántos hombres cuentan en esa zona?

Alrededor de 5.000. Pero destaquemos que en los lugares y ciudades donde se concentra el 85 por ciento de la población colombiana, el 90 por ciento de la riqueza nacional, el 95 por ciento de nuestras vías, poblaciones y grandes selvas, no tienen incidencia las Farc.

¿Y que hará el Ejército en los 10 sitios que usted enumeró?

Creamos fuerzas de tarea en la mayoría. Hicimos una concentración grande de tropas, hombres, armas, aeronaves, etc., en Norte de Santander, Arauca, Valle, Cauca y Nariño. El Presidente, el Ministro de Defensa y el Comandante de las FF.MM. activan la semana entrante las unidades que faltan.

¿El mapa que muestra no confirma que la presencia de las Farc sigue siendo nacional?

Lo que muestra es que ya no les quedan sino 10 refugios; los dos más grandes son Catatumbo y Caquetá. Fíjese que en el Magdalena Medio, donde eran fuertes, les quedan muy pocas y débiles estructuras.

Pero la sensación general del país parece ser otra...

Lo que está ocurriendo es un incremento en el número de actividades de los bandidos de las Farc en estas 10 zonas, que son sus últimos refugios.

¿Y no están intentando regresar?

No hay forma de que esos bandidos regresen. Vea lo que acaba de pasar en el sur de Bolívar. Neutralizamos lo que quedaba del frente 37, que era de 'Martín Caballero', el mismo que secuestró en Cartagena al excanciller Fernando Araújo y que azotaba los Montes de María. Ahí las Farc perdieron su capacidad de incidencia. El golpe que dimos al comenzar la semana fue mortal. Lo que intentaban, precisamente, era regresar y tomarse los Montes de María. Pero todo esto que les está sucediendo es irreversible y no se podrán recuperar. Su deterioro es definitivo. Ya no están sino en unas zonas muy aisladas, aun cuando tienen una capacidad, que no niego, de hacer terrorismo, realizar un atentado, colocar una mina o una bomba, o asesinar al bebé de una señora que está en labor de parto.

¿Diría que es el principio del fin?

Las Farc están en un largo declinar; en lo que va del año, 12 cabecillas han muerto.

¿Cuántos hombres tienen hoy?

Entre 8.000 y 9.000.

¿Hace cinco años tenían cuántos?

15.000. Y hace 10, 23.000.

¿'Timochenko' dónde está?

Muy en la frontera de Norte de Santander.

¿Pero no está en Venezuela?

Está por ahí. La frontera nuestra es muy larga, está cubierta de vegetación, son sitios aislados y tienen esa posibilidad de esconderse.

¿Hay complicidad o protección en los países fronterizos?

En el caso de La Guajira, estamos viendo una voluntad de colaboración, que no existía antes, de las autoridades venezolanas. Se restableció la comunicación que llevaba muchos años perdida. Ese diálogo no existía hasta hace un mes. Ya existe, autorizado desde el alto gobierno.

Este es un paso muy grande e importante, porque lo que las Farc hacen en muchas oportunidades es jugar con la frontera: se pasan de un lado a otro y utilizan esa zona gris. Ahora tenemos comunicación y cooperación de Venezuela.

¿Para el Ejército no hay zonas vedadas en Colombia?

No. Siempre estamos actuando, y vendrán operaciones muy grandes. La semana entrante enviaremos los últimos refuerzos, una vez el Presidente active las unidades que le comenté.

¿Qué zonas se reforzarán?

El Catatumbo, Arauca, Valle y Nariño.

¿Es una nueva ofensiva?

Sí. Se suman a tres grandes que están en marcha: Nudo de Paramillo, sur del Tolima y el plan Omega, en Larandia y La Macarena. En lo que va del año, hay un incremento de 21 por ciento en las neutralizaciones de bandidos de las Farc, frente al 2011; 72 por ciento más de capturas y 39 por ciento más de bajas en operaciones militares.

¿Cuál es el futuro de las Farc?

No tienen futuro. Para sus miembros, la desmovilización, la cárcel o la tumba. La guerra que plantearon al Estado y al pueblo colombiano ya no tiene ningún sentido.

¿Por qué el Ejército no está combatiendo a las bacrim?

Sí las combate. Lo que sucede es que hemos encontrado que la forma más efectiva para combatirlas es un trabajo conjunto del Ejército y de la Policía. El mejor ejemplo es la operación Troya en Córdoba, que ha permitido disminuir el número de homicidios entre 50 y 60 por ciento.

¿Cuál es la clave del trabajo en Córdoba?

La coordinación con las autoridades judiciales. Lo hacemos con la Fiscalía. Allá están asignados cuatro fiscales que trabajan con la Policía y el Ejército en centros coordinados. El número de capturados es inmenso, y el material de guerra que se les ha quitado es poderoso. Eso se está replicando en el resto del país, con normas de los derechos humanos y no del Derecho Internacional Humanitario. Es una diferenciación muy grande. Son instrucciones del Gobierno y así se hace.

El expresidente Uribe reiteradamente ha expresado preocupación por la seguridad nacional. ¿Usted qué le diría?

Nosotros no descansamos. Continuamos atacando con todas las fuerzas y no vamos a decaer. Continuamos dando resultados. El pueblo colombiano cada día exige más y mejores resultados. Y eso está bien. Todos los colombianos, y como ciudadano me incluyo, queremos que nuestro país sea cada día más seguro, y protestamos cuando algo falla. Eso es bueno porque nos estimulan en esta lucha y no podemos ser indolentes con los temas de seguridad. Es la petición del pueblo y la exigencia del Presidente y del Ministro de la Defensa.

¿La seguridad nacional va bien?

Va bien. Hay eventos de terrorismo, que es una capacidad que les queda a las Farc, combinada con que aún se dedican a la producción de narcóticos.

¿En qué terminó la huelga de Tolemaida?

La huelga de hambre en el Centro de Reclusión de Tolemaida se levantó. Durante la protesta se mantuvieron comisiones de jefaturas de Derechos Humanos y de la Inspección General, lo mismo que del Comando General de las Fuerzas Militares y del Ministerio de Defensa, con el propósito facilitar los canales de comunicación con las autoridades. También se solicitó el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General, que enviaron delegados para escuchar las solicitudes de 31 reclusos. El personal de la Dirección de Sanidad, que permaneció durante la huelga en el Centro de Reclusión, mantiene el seguimiento y la evaluación de la salud de los internos.

Yamid Amat
Especial para EL TIEMPO