SIMARTEl Meta escribe hoy una página en la historia de Colombia, porque abre la puerta para el comienzo de una era de desarrollo tecnológico de alto nivel en el país.

Luego de casi un año y medio de proceso, el trabajo del Ministerio de Defensa, la Gobernación del Meta y la Alcaldía de Villavicencio, a través de la Corporación de Alta Tecnología para la Defensa, entrega formalmente el primer Simulador de Aeronave Remotamente Tripulada (Simart) construido en el Meta.

La ceremonia fue presidida por el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, quien expuso personalmente las características técnicas y operativas del simulador, cuya finalidad esencial es facilitar la conducción de una aeronave desde una base móvil en tierra, sin riesgo para el piloto. 

Además, esta novedosa herramienta se encargará de dar un giro de 180 grados a las técnicas de los pilotos de combate convencionales, pues incluso su atuendo va a cambiar radicalmente.

Al respecto, el general (r) Julio González, gerente de la Corporación y ‘cerebro’ del proyecto, explicó que para las Fuerzas Militares, la incorporación del nuevo Simart será fundamental para los nuevos objetivos planteados para el desarrollo del departamento y de la aviación del país.

Aunque el simulador servirá para maniobrar un prototipo de la familia de los cuestionados Drones (aeronaves usadas especialmente en operaciones militares que vuelan sin tripulación humana a bordo) su tarea por ahora, según él, será estrictamente de vigilancia.

El programa buscará además elevar el nivel de educación superior en el departamento en ciencias afines para construir los artefactos, a través del fortalecimiento de la formación de docentes.
Hacer realidad el proyecto tecnológico no fue nada fácil, pues fue necesario la dedicación y talento por tres meses y medio de más de medio centenar de expertos, la mayoría de ellos de la región.

Una nueva ‘raza’ de pilotos

Los pilotos militares son quienes más tendrán que acostumbrarse a los cambios con la llegada de los simuladores de vuelo. Aparte de tener que acostumbrarse de ahora en adelante a ’volar’ en tierra, su atuendo también sufrirá cambios.
El casco, el overol, el traje antigravedad, la máscara de oxígeno, entre otros, ya no serán necesarios, pues el container en el que es instalado el simulador está dotado de aire acondicionado y el piloto no necesitará someter su cuerpo a situaciones extremas de clima que requieran estos equipos.

No obstante, una de las características principales del simulador es que a través de programas tecnológicos diseñados, el piloto podrá recrear las mismas sensaciones como si estuviera maniobrando la nave en el aire (mareo, vértigo, desubicación espacial, entre otros).

Por ahora, la Fuerza Aérea Colombiana es la única autorizada en Colombia para maniobrar este tipo de simulador y para aprender a pilotear bajo este sistema se debe ser miembro activo de esta fuerza del Estado.

‘Es un gran avance para la región’

La creación del Simart ‘Made in Llano’ marcará un hito en el desarrollo de la Fuerza Aérea, pues aparte de las bondades tecnológicas y empuje al proceso de desarrollo tecnológico en la región traerá enormes beneficios para el Estado.

El general Julio González, de la Corporación Alta Tecnología para la Defensa, explicó que esta modalidad, aparte de minimizar el riesgo de que el piloto pierda la vida en una operación, también implica una reducción de costos notable en tiempo y dinero en el proceso de formación de los pilotos.

Afirmó que el Estado se ahorrará entre 70 y 80 por ciento de lo que anualmente gasta por este concepto, lo cual le permitirá usar estos dineros en desarrollo de más proyectos tecnológicos o equipamento.
Además, será una ventana directa para que los ingenieros llaneros ya no tengan que salir de la región o del país para poder desarrollar sus capacidades, pues el objetivo de la Corporación es sacar el mayor provecho posible al talento local.

El simulador Simart a partir de mañana entrará en la última etapa de ajustes para que antes del 31 de julio pueda recibir el certificado de la Fuerza Aérea Colombiana y poder entrar a competir comercialmente con las firmas que producen modelos similares.

Para fortalecer a la academia

Uno de los objetivos primordiales de la Corporación Alta Tecnología para la Defensa, aparte de fortalecer el desarrollo de nuevas propuestas tecnológicas para el país, es aumentar el nivel académico de los profesores universitarios encargados de formar las nuevas promesas de la región en ingenierías, sistemas, electrónica, entre otras profesiones relacionadas para que ellos puedan acceder a una oferta de empleo y desarrollar más todas las capacidades aprendidas.

Para ello se escogerá mediante concurso a dos de los educadores académicamente más destacados de la región para enviarlos becados a estudiar en una universidad extranjera a hacer un Doctorado o PHD.

Para acceder a este beneficio, los docentes interesados deberán tener como mínimo título de maestría.

¿Quiénes se encargaron de construir el simulador?

Un grupo de 55 profesionales, 40 de ellos del departamento del Meta, entre ingenieros de sistemas, electrónicos mecánicos, mecatrónicos, entre otros, fueron los encargados de convertir en tangible el primer Simart hecho con talento local.

Durante tres meses y medio ellos, cuya edad promedio no supera los 35 años, se encargaron de construir
la parte lógica (software) y crear virtualmente las condiciones físicas en tiempo real de lo que va a encontrar en el aire
el piloto.

El programa fue dividido en dos componentes, simulación (de la que hicieron parte la mayor parte de metenses) y sensores (en la que colaboraron cinco ingenieros de la región).
la construcción de la estructura (hardware) estuvo a cargo de la empresa tecnológica local Parquesoft.

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