Aviones Sukhoi Su-30Mk2 rusoswww.fuerzasmiitares.org (25NOV2013).- Desde hace dos años, sin descuidar el conflicto interno, Colombia viene dando pasos para garantizar la seguridad de sus fronteras y su soberanía. Por dos continentes, oficiales de la Fuerza Aérea se vienen moviendo para entregarle al Gobierno las mejores opciones en un tema sensible: ¿cuáles aviones de combate serán la base de la nueva flota colombiana?

Por eso, el trabajo de estudiar los mejores aviones militares del mundo, sus costos, la disponibilidad de repuestos y las condiciones de entrenamiento para las tripulaciones es la misión de un grupo de pilotos de la FAC encargados de entregar un plan de adquisición.

El proyecto, según le confirmaron altos mandos militares a EL TIEMPO, es reemplazar la flota de Kfir: cerca de 24 aviones supersónicos de origen israelí que datan de los 80 pero que fueron modernizados hace dos años. Colombia quiere naves de cuarta generación –EE. UU., Reino Unido y Rusia ya van en la quinta– que cumplan cabalmente con tres misiones: defender la soberanía, hacer patrullaje constante por el espacio aéreo y capacidad de respuesta ante eventuales ataques en una guerra convencional.

Según fuentes de la FAC, el plan debe estar listo en dos años, ya que –pese a la repotenciación y a su buena respuesta en el reciente incidente con bombarderos rusos en el Caribe– los Kfir dejarían de ser viables (por capacidades y costos) en menos de cinco años.

“Disuasión es que a usted lo respeten en el contexto internacional”, dice el profesor y politólogo de la Universidad del Rosario Germán Sahid.

“Es más que necesario que Colombia actualice su flota aérea. Venezuela y Brasil ya lo hicieron, y Ecuador y Perú lo están empezando a hacer”, afirma el experto en temas de seguridad militar Jhon Marulanda.

El 14 de noviembre, en una conferencia en Londres, el jefe de operaciones de la FAC, general Eduardo Bueno Vargas, dijo que dentro de las opciones están los F-16 Fighting Falcon, de EE. UU.; el Sukhoi ruso Su-30 ‘Flanker’; los franceses Dassault Rafale y Dassault Mirage 2000 y el sueco Saab JAS 39 Gripen.

Las miradas colombianas se concentran en las tres primeras opciones. El Sukhoi es el mismo avión que adquirió Venezuela en tiempos de Hugo Chávez.

“El F-16 tiene una ventaja sobre los otros dos, porque tiene una sola turbina. El costo de vuelo es mucho menor (20 mil dólares la hora) y el traspaso de doctrina Kfir (códigos para volar y hacer maniobras conjuntas en un mismo idioma) es similar: son doctrina Otán”, dice Sahid. Agrega que Colombia tiene el respaldo geoestratégico y diplomático de Estados Unidos para poner a volar estos aviones.

El F-16, que puede tener un costo de entre 16 y 25 millones de dólares sin ‘juguetes’ incorporados (equipos de comunicación y radares), tiene también la ventaja de que la asistencia de EE. UU. sería más segura, diferencia marcada con la industria militar rusa, que, según los expertos, ha tenido fallas en la logística de repuestos.

“Los tres, técnicamente, son muy similares. Aquí lo importante es que los aviones van a dar la posibilidad de crear un aparato disuasivo que desanime a externos hostiles de emprender una aventura militar so pretexto de controversias limítrofes o de agenda política”, asegura el politólogo Vicente Torrijos.

Los pilotos colombianos ya se han subido en la silla de estos tres aviones. Ahora solo falta que se apruebe el presupuesto y que el país decida cuál de estas impresionantes máquinas va a proteger la soberanía colombiana.

Pilotos, la diferencia
Destacan nivel de entrenamiento de la FAC

Los analistas consultados por este diario coinciden en afirmar que, más allá de la aeronave que se escoja, la diferencia la hace el alto nivel de entrenamiento que tienen los pilotos de la FAC. También está dentro de la baraja de opciones saber si la compra se hace por unidades o dentro de un plan que reemplace a los Kfir. Los expertos recomiendan tener simultáneamente las dos flotas funcionando para garantizar la soberanía territorial.

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