Luis Carlos Villegas acompaña al director de Medicina Legal, Carlos Valdés.
Luis Carlos Villegas acompaña al director de Medicina Legal, Carlos Valdés.

www.fuerzasmilitares.org (18AGO2015).- Nuevos detalles se conocieron este martes acerca de la muerte de 16 policías a bordo de un helicóptero Black Hawk, que cayó en el Urabá antioqueño el pasado 4 de agosto.

En rueda de prensa, Carlos Valdés, director de Medicina Legal, dijo que si bien los policías tenían balas en sus cuerpos, estas se deben a que la munición que llevaban en la aeronave se activó con las llamas provocadas por la caída de la aeronave que los transportaba.

"Medicina Legal culminó la identificación de los 16 cuerpos del accidente. La causa de la muerte es por politraumatismo severo debido a una caída contra superficie dura. Ninguno tenía disparos de proyectil desde fuera (...) tenían heridas de bala que nunca pasaron por un cañón. Corresponden a las que tenían como municiones", dijo.

El helicóptero, que cayó en zona rural del municipio de Carepa en medio de una operación contra la banda criminal Clan Úsuga, quedó completamente destruido por el impacto contra el suelo.

Las primeras fotografías del sitio de la caída muestran una columna de humo sobre los restos del aparato, lo que indicaría que se incendió.

Valdés agregó: "No se encuentran lesiones que correspondan a un patrón de explosión. Todas las lesiones corresponden al traumatismo producido por el choque contra superficie. El incineramiento se dio con posterioridad a la muerte".

Mientras la oposición política liderada por el expresidente Álvaro Uribe ha insistido vehementemente en que el aparato fue derribado, la administración Santos ha informado oficialmente que la aeronave se accidentó.

Por su parte la guerrilla de las FARC, en diálogos de paz con el Gobierno,ha negado cualquier responsabilidad en los hechos.

semana.com