Kfir de la FACPor primera vez en la historia de Colombia, los pilotos de combate de la Fuerza Aérea participarán en Red Flag, el certamen de aviación militar más importante del mundo que se rea liza en la Base Aérea Nellis de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, USAF, ubicada en Las Vegas, Nevada, donde realizará uno de los más avanzados ejercicios militares conjuntos de combate aéreo. Un re conocimiento al profesionalismo y pericia que caracteriza a los integrantes de la Fuerza Aérea más operativa de Latinoamérica.

Este logro sin precedentes permitirá que Colombia demuestre sus capacidades en el campo de la aviación de combate en un encuentro al que sólo asisten las Fuerzas Aéreas de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN. En Red Flag 2012 se probarán las habilidades y resistencia en vuelo de los pilotos y aeronaves, entre ellas el cazabombardero Kfi r C10, el cual se enfrentará a complejas misiones simuladas bajo un ambiente de alta exigencia. 

Un hecho que mereció el reconocimiento del Presidente de la República Juan Manuel Santos Calderón, en su discurso durante la ceremonia militar que conmemoró el aniversario No. 92 de la Fuerza Aérea expresó: “…Por primera vez en la historia, la Fuerza Aérea fue invitada a concursar en esta competencia internacional. Pero antes tenía que pasar por los exámenes, aquí estuvieron los oficiales de la USAF haciendo las pruebas a la Fuerza Aérea, el resultado no me sorprende, en todos sus frentes la calificación fue sobresaliente. Entramos a competir con los grandes, entramos por la puerta grande, como una Fuerza Aérea respetada y respetable, como una Fuerza Aérea admirada por todo el continente, como me consta cada vez que voy a cualquier país”.

Camino a la Victoria

Esta historia comenzó en febrero de 2011, cuando los mejores pilotos, técnicos de mantenimiento, especialistas en seguridad aérea, entre otras especialidades de la Fuerza, llegaron al Comando Aéreo de Combate No. 3 Malambo, Atlántico. Allí empezaron las extenuantes jornadas de entrenamientos y chequeos a las aeronaves que les permitirían tener la oportunidad de estar en las grandes ligas de la aviación militar.

“Empezamos desde las seis de la mañana y terminamos tarde, pero este esfuerzo vale la pena porque hemos visto el progreso del escuadrón. Además lo importante es cumplir con el objetivo de lograr estar en Red Flag”, expresó el Mayor Edwin Vargas, Comandante de Escuadrón de Combate 111 del equipo Kfir, durante su permanencia en CACOM 3.

Los entrenamientos, las comunicaciones, la planeación, las operaciones y demás actividades se realizaban en inglés, con un lenguaje aeronáutico especializado que era evaluado permanentemente por personal de la USAF. Todos los días desde las cinco de la mañana, los tripulantes inspeccionaban durante 45 minutos cada detalle de los aviones involucrados para identificar posibles fallas. Luego se repasaban las misiones del día en las que se ordenaban ejercicios simulados de combate y tanqueo en vuelo, similares a los que se realizan en Red Flag. Posteriormente, los pilotos de los aviones Kfir C-10, Boeing KC-767 Tanquero y Dragon Fly A-37, se disponían a despegar conscientes de que cada uno de sus movimientos sumaba o restaba puntos para cumplir el objetivo. 

Este grupo de hombres era evaluado por los jurados quienes estaban atentos a las reacciones y desarrollo de la actividad bajo el criterio de seguridad. Mientras tanto, un personal de Defensa Aérea se encontraba en el radar de Riohacha cumpliendo misiones de control y ayuda en identificación de amenazas, un trabajo arduo, ya que supervisar 10 aeronaves en un área reducida no es fácil.

En el aire, todas las aeronaves debían tener precisión milimétrica para efectuar los ejercicios de ata que y tanqueo en vuelo. Momentos de mucha tensión en los que se combinaron el cumplimiento de procedimientos, maniobras tácticas, el manejo de otro idioma y el sueño de llegar en equipo a un certamen mundial. Luego de aterrizar, inició el desplazamiento del dispositivo de la línea de vuelo para recibir las 10 aeronaves, que una a una ingresaban a la rampa militar y después de ejecutar los procedimientos de llegada, se verificaron novedades para dejar las aeronaves listas en el menor tiempo posible. A medida que avanzaban los ejercicios, también lo hacían la exigencia y la presión. Fue así, hasta que llegó en noviembre, el día de la evaluación final.

Reunidos en el auditorio Awatawa del CACOM 3, el grupo de militares de la USAF inició la evaluación de cada aspecto. Todos los pilotos y tripulantes colombianos estaban a la expectativa sobre el desempeño general. Hasta que uno de los oficiales de la delegación lo expresó de una manera particular: “¡Welcome Las Vegas!”, fue la frase de bienvenida a las grandes ligas de la aviación militar. Todos los integrantes de la Fuerza Aérea Colombiana estallaron en un sonoro aplauso de reconocimiento por varios meses de exigente preparación y sacrificio, reflejados en la satisfacción del deber cumplido. 

Es de resaltar que en el desarrollo de este ejercicio participaron todas las áreas funcionales de la Fuerza, en especial los pilotos del escuadrón 111 Kfi r, el Boeing KC 767 Júpiter y el Grupo Técnico del CACOM 1, quienes tuvieron un entrenamiento arduo para transformar la operación, técnicas de combate y procedimientos de despacho, manteniendo un alto alistamiento de las aeronaves, cambiando la cultura de seguridad aérea y sacrificando tiempo para compartir con sus familias.

“Como piloto de combate uno siempre aspira a estar entre los mejores y llegar a comandar un avión como el Kfi r, que es tan estratégico para el país, siempre será un orgullo, más si llega a hacer parte de un evento tan importante”, era el sentir de los pilotos, en especial del Mayor Óscar Sánchez Velandia, piloto instructor del avión Kfir.

La Recompensa

El Teniente Coronel David Keessey, Comandante del Escuadrón de Apoyo Aéreo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, fue uno de los primeros Oficiales en reconocer las capacidades de los nacionales. “Son los mejores pilotos de combate de Colombia y estoy seguro que de América Latina, no había duda sobre su profesionalismo. Pero por la forma de operar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, había mucho que aprender para un óptimo desempeño”.

Por su parte, el Brigadier General del Aire Carlos Eduardo Bueno Vargas, Comandante del Comando Aéreo de Combate No. 1, y quien lideró desde el alto mando de la Institución el proyecto de Red Flag, felicitó a todos los que participaron: “Esta es la demostración de trabajo en equipo más grande de los últimos años. Tengo un orgullo enorme de mi gente, por su actitud y compromiso para que todo esto fuera posible”. Sin duda las tripulaciones ganaron un conocimiento invaluable en las capacidades de las aeronaves y maniobras de seguridad.

“De aquí en adelante viene más entrenamiento, perfeccionamiento del segundo idioma, entre otros aspectos, en especial para las tripulaciones de las aeronaves involucradas en el ejercicio”, enfatizó el Coronel Fernando Amaya Vargas, Director de Operaciones Aéreas de la Fuerza Aérea.

De esta manera, la Institución aseguró su espacio en Red Flag; gracias al esfuerzo de todo este equipo de trabajo, los colores del tricolor nacional reflejado en los aviones de la Fuerza Aérea se verán, literalmente, desde lo más alto del cielo estadounidense.

¿Qué es Red Flag?

En Red Flag los pilotos participan en un entrenamiento real de combate aire-aire y aire-tierra, bajo unas condiciones seguras de operación. Oportunidad propicia para que cada Fuerza Aérea demuestre sus capacidades y el entrenamiento de sus oficiales. Aunque este ejercicio es poco conocido, se ha convertido en un sueño para muchos aviadores que desean ser parte del grupo élite que representa a su Fuerza y su país.

Esta idea se gestó en octubre de 1973, mediante el programa Project Red Baron II, donde mostraron que las posibilidades de supervivencia aumentaban considerablemente en combate, después de haber completado 10 misiones que incluían ataques a larga escala para adaptarse a misiones reales de guerra en Europa, volando contra un sistema integrado de defensa aérea de tierra-aire, y utilizando las tácticas de los agresores soviéticos para desarrollar habilidades de combate en este escenario hostil. Además del entrenamiento de los pilotos, se determinó que se requería presupuesto, logística, inteligencia y expertos en cada una de las áreas involucradas en este adiestramiento.

Finalmente, el 29 de noviembre de 1975 en la Base Aérea de Nellis, se realizó el primer ejercicio de este tipo, que permitió iniciar una nueva cultura de Vuelo Realista y Seguro “Realistic Flying Safety” en los pilotos de combate.

De este evento se hacen partícipes los países considerados aliados cercanos a los Estados Unidos, entre ellos Chile, Venezuela y Brasil, que han estado en el ejercicio, pero desde el 2008 ninguna Fuerza Aérea latinoamericana se había hecho presente.

En el 2009, la Fuerza Aérea Colombiana fue invitada como observadora y en julio de 2012, participará, junto a la Fuerza Aérea de los Emiratos Árabes Unidos, como únicos países extranjeros.

Revista Aeronáutica