El general (r) Uscátegui asegura que durante su reclusión descubrió a la Virgen de Fátima y que siempre la lleva con él, pendiendo de una cadena en su pecho.En su indagatoria ante un fiscal de Derechos Humanos, el general (r) Jaime Humberto Uscátegui se declaró inocente de las acusaciones hechas en su contra por su presunta participación en la masacre de San Carlos de Guaroa, Meta, registrada el 3 de octubre de 1997.

El abogado, Eduardo Carreño, quien defiende a los familiares de las víctimas, aseguró que el general debe explicar “en su totalidad” los hechos que se presentaron cuando un grupo de paramilitares asesinaron a 10 personas miembros de una comisión judicial que realizaban una inspección en la zona de San Martín, Meta.

“Lo que aparece desde el año 2000 en el Ministerio Púnblico es que tantos los miembros del Ejército, la Fiscalía y la Procuraduría que estaban en el operativo declararon que hablaron con la Brigada, con operaciones y con comunicación, y con el General Uscátegui y pidió ayuda de helicópteros para que los protegieran en el regreso a Villavicencio por que se tenía ya información de que estaba un grupo paramilitar esperándolos para hacer un ataque contra ellos” precisó el jurista.

Durante los hecho que son materia de inveestigación, la comisión que estabaconformada por funcionarios del Grupo Gaula Meta del Ejército, el DAS, la Fiscalía y la Procuraduría General de la Nación fue atacada con granadas y fusiles cuando se trasladaban a la ciudad de Villavicencio después de hacer una incautación en la llamada finca el Alcaravan que pertenecía a un reconocido narcotraficante de la región.

En algunas declaraciones de los sobrevivientes de dicho ataque y otros testigos presenciales fue acusado el entonces coronel Uscátegui quien fungía como comandante de la Brigada VII del Ejército de hacer caso omiso a los llamados de ayuda y auxilio hechos por la comisión judicial.

En uno de los principales testimonios, Juan Carlos Linero Mora, quien en ese momento era coordinador encargado de la dirección regional de la Fiscalía de Villavicencio, acusó a Uscátegui de ignorar los llamados de emergencia.

“Al enterarse de los acontecimientos, se trasladó con otros fiscales a las instalaciones de la Brigada VII para solicitar la presencia urgente de las fuerzas militares en el lugar de los hechos. Allá nos atendió el Coronel Uscátegui y el Coronel Luis Felipe Molano,quienes no demostraron interés alguno en solucionar nuestras peticiones”, precisa el testimonio agregando que los entonces uniformados no les quisieron brindar ayuda aérea.

Igualmente otro grupo de personas señalaron que ante dicha negativa se dirigieron a la base de Apiay, sin embargo la respuesta fue similar, puesto que no les prestaron dicha ayuda ya que no contaban con una orden expresa de los comandantes de la Brigadani del Ejército para acceder a dichas peticiones.

Por esta masacre atribuida a grupos paramilitares del Meta y del Guaviare, se encuentran vinculados alias 'El tripas' y Jaime Matiz Benítez alias 'Luciano Varela', así como Héctor Buitrago, alias ‘Martín Llanos’ quien ya fue condenado por estos hechos.

El apoyo aéreo llegó hasta el 4 de octubre, un día después de los hechos, cuando se recogieron a los muertos y a los heridos. Por estos hechos la Procuraduría General suspendió de su cargo por 90 días al considerar que había incurrido en una falta al no prestar ayuda oportuna.

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