Alías Caliche, dado de baja recientemente.Hace dos días murieron en combate el segundo comandante de la segunda compañía de la columna móvil, alias ‘Tyson’, y Jenny Paola Amaya Cárdenas, alias ‘Carolina’, principal radioperadora de este grupo. ‘Tyson’, quien había perdido el ojo izquierdo por una esquirla, era especialista en manejo de explosivos, técnicas de combate, y además, era miembro del grupo de fuerzas especial de las Farc. Dos semanas atrás había muerto del mismo modo Leonidas Zambrano, alias ‘Caliche’, mano derecha de ‘Pablo Catatumbo’. Con estas acciones recientes, las Fuerzas Militares dejan saber que siguen detrás de principal objetivo en el sur del país: Édgar López Gómez, alias ‘Pacho Chino’.

Uno de los terrores que más ha perseguido a municipios de Cauca y Nariño han sido las incursiones militares que ha realizado la columna móvil Jacobo Arenas de las Farc. Según las autoridades, sus miembros han sido responsables de centenares de cabeceras municipales en el Cauca registradas en por lo menos los últimos 15 años y del secuestro de los 12 exdiputados del Valle el 11 de abril de 2002. La mayoría de estos crímenes fueron cometidos bajo el mando de Leónidas Zambrano Cardoso, alias ‘Caliche’.

Por estos días, los militares que operan en el sur del país estudian minuciosamente la información que tienen sobre la columna móvil Jacobo Arenas: nació en 1993, cuando en la octava conferencia de las Farc se decidió que se debían crear grupos especiales que estuvieran única y exclusivamente bajo el mando del Secretariado. Desde ese entonces, la Jacobo Arenas ha apoyado al sexto frente de la organización guerrillera (que opera en Cauca, principalmente) y se dividió en tres compañías que se asentaron en los departamentos de Tolima, Valle, Nariño y Cauca, con la misión de hacer una mayor presencia, dominio y control sobre la región suroccidental colombiana. Especialmente, sobre la vía Panamericana, que comunica parte de la región Pacífica con el centro del país.

Según registros del Ejército, la columna, que debe su nombre al extinto jefe e ideólogo guerrillero Jacobo Arenas –quien murió el 19 de agosto de 1989–, llegó al Cauca con un

grupo de 120 hombres que venían de los departamentos de Caquetá y Meta bajo el mando de ‘Caliche’. Sus primeras misiones en la década de los 90 consistieron en ejercer un control sobre la cordillera central y occidental para consolidarse en las áreas estratégicas de las rutas del narcotráfico que tenían salida por el Pacífico.

Sus acciones militares fueron siendo conocidas a nivel nacional debido al fuerte impacto que éstas generaban en la población. Muertes, desplazamientos forzados y masacres marcaron la reciente historia del Cauca, que conoció de primera mano la preferencia de ‘Caliche’ por usar ‘tatucos’ (explosivos artesanales) en combate. Uno de los casos más impactantes y que mostraron el poder militar de la Jacobo Arenas, fue el secuestro de los 12 exdiputados del Valle en 2002. De este secuestro sólo sobrevivió Sigfredo López, el resto fueron asesinados a sangre fría en cautiverio.

Tras varios años en que la Fuerza Pública no tenía presencia militar en algunas zonas del suroccidente colombiano y sufría constantes ataques a su infraestructura por parte de esta columna móvil, se creó una nueva estrategia para combatirla. A partir de 2003 las Fuerzas Militares empezaron por recuperar el control del corredor que comunicaba al Huila con Cauca, lo que desplazó al sexto frente de las Farc –y a la columna móvil Jacobo Arenas– hacía los municipios de Corinto y Miranda (Cauca).

Para las autoridades, los constantes enfrentamientos entre Ejército y guerrilla, provocaron que ‘Caliche’ se tuviera que desplazar y asentar en la vereda El Provenir, municipio Leiva (Nariño) en 2005. Fue en este mismo departamento donde el 8 de mayo de este año se confirmó la muerte del jefe guerrillero de 52 años, que llevaba 33 años en las Farc y sólo tenía estudios hasta quinto de primaria. A Zambrano Cardoso se le atribuyen 22 ataques a municipios del Cauca entre 1996 y 2012, ente ellos las explosiones de los carros bomba en Toribio el 9 de julio de 2011 y en Villarica el 2 de febrero de 2012. También fue el encargado de la seguridad y desplazamiento del extinto comandante ‘Alfonso Cano’.

Según el organigrama construido por el Ejército, quien quedó al frente de la columna móvil Jacobo Arenas es Reinel Natalio García Murcia, alias ‘Ricardo’ o ‘El Pija’. En lo que va corrido del año, la Fuerza de Tarea apolo ha sido la encargada de disminuir el potencial militar de la Jacobo Arnas, que bajo la sombra del sexto frente de las Farc, continúa siendo una de las estructuras con mayor poder en esta guerrilla.

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