Jornada de definición de la Situación Militarwww.fuerzasmilitares.org (05JUN2014).- Un nuevo rumbo tomó el debate sobre la presunta participación de miembros de la Fuerza Pública en la contienda política entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga. Lo que empezó como un pulso por capitalizar los votos de las familias de los soldados y militares, se convirtió ayer en la vieja discusión sobre la eliminación del servicio militar obligatorio. Un tema que suele reabrirse en días de fervor electoral.

Y fue el presidente Juan Manuel Santos quien puso el tema sobre la mesa, luego de que en entrevista con Blu Radio saliera a explicar su campaña publicitaria, en la que se da a entender que las madres no quieren prestar sus hijos para la guerra. Tras lo cual afirmó el presidente-candidato: “Si logramos la paz, y la vamos lograr este año, inmediatamente voy a eliminar el servicio militar obligatorio”.

El anuncio fue rechazado por los miembros del uribismo, quienes calificaron dicha propuesta como un acto de vulgar “oportunismo político” e insistieron en su tesis de que los soldados y policías se sienten traicionados por Santos y maltratados por la publicidad. “A las FF.MM. y de Policía solo hay que demostrarles gratitud, no andar negociando a sus espaldas. El 15 de junio un nuevo tiempo va a comenzar”, escribió Óscar Iván Zuluaga en su Twitter.

A lo que respondió el presidente Santos: “No creo que haya una declaración inapropiada. Sólo quería decirle al país que esta guerra la libran los hijos de campesinos y de los

más pobres. La extrema derecha y los que quieren continuar la guerra nunca han puesto los muertos, nunca han hecho ningún tipo de sacrificio. Todos los días tenemos una madre que está llorando a su hijo, una madre pobre que está enterrando a sus hijos. Las madres que hoy están llorando a los policías muertos en Saravena son personas humildes”.

Y es que, luego de que apareciera la propaganda, una serie de elementos se sumaron al debate. El candidato a la Vicepresidencia Germán Vargas Lleras denunció que “jamás en mi vida, y son ya muchas campañas las que tengo a cuestas, había visto a integrantes activos de la Policía Nacional involucrados directamente en actividades proselitistas a favor del candidato Zuluaga”.

Y agitó el panorama la propuesta del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien sostuvo que se debería tener en cuenta el ejemplo de El Salvador, donde miembros de la guerrilla pasaron a hacer parte de las Fuerzas Armadas luego de los acuerdo de paz. La iniciativa fue rechazada de plano por el presidente Santos y oída con atención en La Habana.

Desde Cuba, en el segundo día del ciclo 26 de diálogos, los comandantes de las Farc Andrés París y Jesús Santrich sostuvieron que aunque en la mesa no se ha discutido nada que tenga que ver con las Fuerzas Armadas, ellos sí están exigiendo un cambio en la doctrina de seguridad del Estado. “En la mesa no estamos pidiendo la cabeza de los generales, estamos exigiendo que se cambie la doctrina militar que tienen en la cabeza los generales”, explicó París.

Y es precisamente sobre este tema que se inscribe el problema del servicio militar obligatorio. Un tema que tiene decenas de proyectos de ley, promesas de campaña y hasta un referendo. Incluso, el mismo expresidente Álvaro Uribe en su campaña lo prometió con la condición de que se llegara a 100 mil soldados profesionales, pero al final de su gobierno, con cerca de 80 mil uniformados profesionales, nada pasó.

Pero en realidad el escenario natural para adelantar esa reforma es el Congreso. En 2008, el senador Édgar Espíndola presentó el proyecto para que el servicio militar fuera voluntario y bien remunerado. En la exposición de motivos del documento se explica que las tropas tanto de la Fuerza Pública como de los grupos armados al margen de la ley están compuestas en su mayoría por jóvenes de estratos bajos que se enlistan de manera voluntaria por falta de oportunidades. Al final la iniciativa se hundió, como también lo hizo en 2012 la propuesta del senador Juan Manuel Galán de reglamentar la objeción de conciencia.

Sobre el tema, el experto en seguridad y defensa nacional Jairo Libreros señaló que las iniciativas para abolir el servicio militar obligatorio se han presentado con intereses electorales, ya que es un mensaje que está dirigido a las clases populares, que son las que ponen el 90% de los soldados. “Cuando envías un mensaje de abolición del servicio militar, le estás hablando al oído a una porción importante de la sociedad para que salga a votar. Y es que en Colombia el conflicto armado lo vive una sola clase social: los pobres”, explicó el docente del Externado de Colombia.

Y concluyó su explicación: “Una cosa es la profesionalización y otra la modernización de la Fuerza Pública. La primera no es ponerle un diploma debajo del brazo al soldado, es la universalización del servicio militar obligatorio. Es decir, que todas las clases sociales se incorporen a las Fuerzas Armadas. Si lo acabo, tengo que crear incentivos especiales que motiven a los jóvenes a prestar el servicio o hacer la carrera militar y esos incentivos tienen que ser atractivos para todas las clases sociales, porque no es un tema de honor, sino de vocación. Pero en un país en conflicto armado no es posible quitar el servicio militar obligatorio”.

Pena alternativa aplica a militares

El fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, señaló ayer que los militares y policías procesados por graves violaciones de los DD.HH. tienen derecho a penas alternativas de la justicia transicional, de la misma forma como está planteado para la guerrilla.

Explicó que de este beneficio jurídico quedarán excluidos los militares que hayan incurrido en los llamados falsos positivos, es decir, “aquellos casos en los que ha habido montajes para que una persona que no ha muerto en combate se hace aparecer como muerto en combate, como ocurrió con el dramático caso de las madres de Soacha”, dijo Montealegre en entrevista con el director de Noticias RCN, Rodrigo Pardo.

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