Los militares heridos en acción merecen la mejor atención posible.
Los militares heridos en acción merecen la mejor atención posible.

www.fuerzasmilitares.org (16MAR2015).- Demoras de más de cinco meses para asignar citas y disminución del personal médico pese al incremento del pie de fuerza son algunas de las fallas detectadas por la Contraloría en un informe especial sobre el sistema de salud de las Fuerzas Militares y de la Policía.

El organismo alertó que los males del subsistema de salud de la Fuerza Pública “están sobrediagnosticados” y que se convirtió en un sistema “ilimitado para un presupuesto limitado”, que este año es de más de 906 millones de pesos.

Una de sus principales fallas es la de que, mientras el número de usuarios no para de crecer, faltan especialistas. La Contraloría asegura que, pese a que las Fuerzas Militares tienen a 660.559 afiliados (entre usuarios, no cotizantes y beneficiarios), el número de médicos y especialistas está congelado. Es el caso, por ejemplo, del Ejército. Mientras en el 2013 tenía 520.998 usuarios, el personal médico era de 4.142, es decir, un médico por cada 125 pacientes. Y la Policía, en el 2014, tenía 623.388 usuarios y 3.541 médicos: un médico por cada 176 pacientes. 

La falta de especialistas hace que conseguir la consulta con un médico se vuelva una pesadilla. La Contraloría hizo una prueba con el call center del Ejército que asigna las citas y encontró que desde el 10 de junio del año pasado hasta octubre tuvo la agenda cerrada.

Y en procedimientos tan sencillos como una citología, por ejemplo, la Contraloría halló en un establecimiento de salud para la Policía en Santa Marta a una usuaria que llevaba 4 meses buscando esa prueba.

A todo esto se suma la falta de un sistema eficiente de control tanto de auditores como de información en línea, lo que conduce a que los pacientes tengan que deambular de un centro médico a otro. Es el caso del dispensario médico Gilberto Echeverri Mejía, en Bogotá, que atiende varias especialidades. Aunque es el único que puede realizar una tomografía de tórax, trasladó a una paciente que necesitaba este procedimiento a otro centro, en Bosa, solo para que le hicieran el registro, según la Contraloría.

El general Julio Roberto Rivera, director de Sanidad Militar, reconoce que las citas se demoran porque los especialistas no son suficientes. Afirma que, pese a que se hacen convocatorias para ampliar el personal, los médicos no ven atractivo trabajar con ellos “porque son sueldos más bajos y se trabaja en zonas apartadas”. 

A pesar de la falta de especialistas, la Contraloría asegura que estos profesionales están siendo subutilizados en cargos administrativos. Es el caso de un establecimiento de sanidad militar de Barranquilla, en donde, por falta de infraestructura, no se presta servicio de endoscopia y laparoscopia. Sin embargo, su director, el teniente coronel Fabián Peña Cabeza, es cirujano general, endoscopista, laparoscopista y gastroenterólogo endoscópico.

Y aunque las quejas de usuarios contra algunas IPS persisten, la Contraloría asegura que la Dirección General de Sanidad de la Policía mantiene contratos con entidades cuestionadas, como la Clínica La Milagrosa, de Barranquilla. Allí encontró el caso de un uniformado que llevaba esperando doce días para ser operado por cálculos renales.

eltiempo.com