Vista Hermosa podría ser el municipio del Meta donde iniciaría desminado piloto.
Vista Hermosa podría ser el municipio del Meta donde iniciaría desminado piloto.

www.fuerzasmilitares.org (13MAY2015).- Si la inédita experiencia de desactivar minas con ayuda de las Farc es exitosa, como se espera, para diciembre los campesinos de Antioquia y Meta podrán volver a pisar firme por caminos que hoy son como bombas a la espera de que alguien dé un paso para explotar.

Este es el alcance del plan piloto que arranca ya en territorio del norte antioqueño, como parte del desescalamiento humanitario de la guerra pactado en La Habana por el Gobierno y el grupo armado. El sitio exacto, que según supo EL TIEMPO podría ser en Briceño o Ituango, será secreto por lo menos hasta cuando se tenga listo el estudio sobre los puntos peligrosos. Es decir, el diagnóstico que hacen juntos las comunidades, el Gobierno y las Farc, con la coordinación de Acción Popular Noruega (APN), la organización elegida por la mesa de paz.

La idea es impedir interferencias en la zona –incluidas las de periodistas– que puedan entorpecer la creación de confianza entre los campesinos, los guerrilleros y los militares. Lo mismo ocurrirá en el Meta, en Vista Hermosa o La Julia, inicialmente.

Este es el comienzo, pero la meta final a partir del acuerdo de desminado entre el Gobierno y las Farc son 20 municipios de 10 departamentos en los que solo hay presencia de esta guerrilla. Como es obvio, todavía es impensable entrar a los lugares que las Farc comparten o se disputan con el Eln y las bandas criminales.

Tarazá, en Antioquia, es uno de los dilemas para este plan piloto, pues aunque es de alto riesgo para los campesinos, EL TIEMPO constató en un recorrido que la banda de los Úsuga –llamada antes ‘Urabeños– tiene zonas minadas para impedir el acceso a los cultivos de hoja de coca que tiene en ese municipio, donde también las Farc y el Eln controlan parte de las 380 hectáreas de cultivos ilegales que hay allí.

La primera prueba

Más allá de ser el primer escenario del desminado humanitario, Antioquia y Meta –que concentran cerca del 40 por ciento del total de víctimas de minas desde 1990 – serán el experimento del grado de cooperación que enemigos históricos, militares y guerrilleros, pueden lograr para la futura tarea de la paz.

Para empezar, liberar de explosivos otros puntos de los 203 municipios en los que, según el sistema de alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo, hay alguna presencia de las Farc.

Lo dice claro el general (r.) Óscar Naranjo, quien con el general (r.) Rafael Colón encabeza la comisión del Gobierno que trabaja el tema con la guerrilla: “Este plan piloto es, sobre todo, una medida de creación de confianza con las Farc”.

Tres guerrilleros irán con los militares a cada punto donde se ubicarán y destruirán minas. En principio, de los que están en terreno, y de ser necesario por el conocimiento de los explosivos instalados, algunos podrían salir de la cárcel.

Es más, que militares y guerrilleros vayan a terreno juntos para identificar zonas con minas –las Farc no participan en la destrucción–, es también la primera prueba para cuando llegue la hora de la concentración de tropas y el cese bilateral del fuego.

El general Colón define gráficamente lo que viene. “Vamos es estar desayunando con las Farc, almorzando con las Farc, caminando con las Farc, hasta que exista confianza y podamos demostrarnos que con la buena voluntad de la guerrilla y la experiencia nuestra podemos hacer un trabajo conjunto. El mayor desafío es trabajar juntos para doblar la página del conflicto”, dice.

En Antioquia y en el Meta el plan de desminado comienza con la llegada de uno de los jefes de las Farc en La Habana, que explicará a los guerrilleros el trabajo que harán con el Ejército y los campesinos.

Cultivos ilícitos, otra prueba

Esta primera experiencia dirá también si las Farc llevarán a los militares hasta los sitios donde hay cultivos ilícitos. Al menos el 60 por ciento de los sitios minados en el país coinciden con la presencia de sembrados de hoja de coca, ya sea dentro de ellos o en su periferia. Antioquia y Meta no son la excepción.

De hecho, el desminado humanitario –que se hace para recuperar la vida de los campesinos– debería llevar a la destrucción de los explosivos que ‘protegen’ cultivos ilícitos, pues un paso futuro, según la negociación de La Habana, es la erradicación de los sembrados ilegales.

Si los militares y los guerrilleros de este plan piloto logran la confianza que requiere un proceso de paz y el Gobierno y las Farc avanzan hasta la firma de un acuerdo final, a partir de ahí el plan del Ministerio de Defensa es pasar de 1.000 a 10.000 militares para liberar de explosivos al país de aquí al 2021. A ellos podrían unirse los exguerrilleros.

Ya hoy, algunos desmovilizados del Programa Presidencial para la Reintegración (ACR) ayudan en la destrucción de minas.

Los municipios con explosivos son 650, pero 102 son la prioridad por el efecto sobre la vida de los campesinos. Y si el Eln entra en un proceso de paz, quedaría por resolver el problema de las bandas criminales para ir con éxito hacia una Colombia sin explosivos donde los campesinos puedan volver a sembrar, volver a caminar. En fin, recuperar la parte de sus vidas hoy perdida por causa de las minas.

Los pasos en cada zona

1. Viajan al terreno

Dos funcionarios de Acción Popular Noruega (APN), organización que coordina la operación, 36 miembros del Batallón de Desminado Humanitario, 3 guerrilleros y funcionarios del Gobierno encabezados por el general Rafael Colón. El CICR estará en los alrededores.

2. Primera tarea

En la primera semana hacen el estudio no técnico de los puntos minados. Acción Popular Noruega recoge información con las comunidades y, al tiempo, los delegados del Gobierno, los 3 guerrilleros y los miembros del Batallón de Desminado trabajan en la ubicación de sitios con explosivos.

3. La hora de los desminadores

Cuando tengan el panorama de los sitios infectados los miembros del Batallón de Desminado los marcan y comienzan a destruir los explosivos. Los guerrilleros y los funcionarios del Gobierno se quedan en otro punto esperando.

4. Verificación y reconstrucción

Liberado el terreno, el Batallón de Desminado informa y APN y el Gobierno definen cómo se hace la verificación. Finalmente, el Gobierno reconstruye escuelas, canchas y otros sitios que quedaron abandonados por el miedo a las minas.

eltiempo.com