El papa Francisco ofició misa en la emblemática plaza de la Revolución, en La Habana.
El papa Francisco ofició misa en la emblemática plaza de la Revolución, en La Habana.

www.fuerzasmilitares.org (20SEP2015).- El papa Francisco pidió este domingo en La Habana que "la sangre vertida por miles de inocentes" en Colombia sostenga los esfuerzos para lograr una definitiva reconciliación en las conversaciones entre el gobierno de Colombia y las FARC.

El Papa ofició la homilía más importante de su histórico viaje de cuatro días a la isla en La Habana, la misma ciudad en la que el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia iniciaron los diálogos de paz, a finales de 2012.

El papa Francisco dijo que el momento actual es "crucial".

"No tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación", dijo el Papa de forma muy tajante.

El papa pidió que la "larga noche de dolor y de violencia" se tranforme, con la voluntad de todos los colombianos, en un día "sin ocaso de concordia, justicia, fraternidad y amor, en el respeto de la institucionalidad y del derecho nacional e internacional".

Francisco agradeció al presidente cubano, Raúl Castro, su papel en ese diálogo, y pidió una paz "duradera".

Reconciliación

En la homilía, el Papa no se refirió a la situación política en Cuba ni tampoco al reciente reestablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, un proceso en el que él mismo ha jugado un importante papel.

Fue el cardenal cubano Jaime Ortega el que se refirió a ello y, tras agradecer al Papa su papel, pidió que la llamada a la paz llegue a los pueblos de ambas naciones, en especial "al pueblo cubano que vive aquí y en Estados Unidos".

Ortega pidió "alcanzar la reconociliación entre todos los cubanos, los que viven en Cuba y fuera".

"Solo el perdón permitirá la renovación de la nación cubana", dijo.

En la Plaza

El periodista Will Grant, quien cubrió la misa desde la Plaza de la Revolución, indicó que no se podía decir con precisión cuántas personas se concentraron en el emblemático lugar, pero lo que sí era evidente era el entusiasmo con que miles de cubanos recibieron al Papa.

"Fue una escena poco común: la iconografía de la revolución, como la enorme silueta de hierro fundido del rostro del Che Guevara, estaba yuxtapuesta a elementos religiosos como la figura de Jesucristo. También vi a Raúl Castro abrazando al papa Francisco. Una vez más, en el ambiente se sentía que los tiempos están cambiando en la isla comunista", señaló Grant.

En lo que se refiere a su homilía, indicó el periodista de la BBC, el Papa habló sobre ideas de hermandad e unidad pero el mensaje político más directo no lo dirigió a Cuba, sino a Colombia.

Después de la misa, el pontífice se reunió con el líder de la revolución cubana Fidel Castro, durante aproximadamente 30 minutos en la residencia del expresidente.

Según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ambos intercambiaron libros y regalos.

Lombardi afirmó que el pontífice y el expresidente cubano sostuvieron una conversación informal en presencia de la mujer, los hijos y nietos de Castro.

De acuerdo con el portavoz del Vaticano, el pontífice le entregó a Castro un libro escrito por un jesuita que fue su profesor en la escuela católica en la que estudió, mientras que el expresidente le entregó al Papa una colección de sus conversaciones sobre religión con el fraile brasileño Frei Betto.

bbc.com