Uno de los convenios más cuestionados es el que suscribió a finales del 2013 con la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), el Inpec y la Jefatura de Ingenieros del Ejército.
Uno de los convenios más cuestionados es el que suscribió a finales del 2013 con la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), el Inpec y la Jefatura de Ingenieros del Ejército.

www.fuerzasmilitares.org (16DIC2015).- La Contraloría puso en duda la sostenibilidad financiera de la Agencia Logística de las Fuerzas Militares, creada en el 2005 para la adquisición de bienes, servicios y obras para la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército.

Esta agencia, que con 17.130 contratos por casi un billón de pesos en el 2015 es una de las entidades públicas con más negocios, según la Contraloría tiene un déficit de 9.413 millones de pesos, especialmente en los centros de abastecimiento de las tropas que administra, la contratación de raciones de comida, combustible, transporte, entre otras funciones. Este déficit “se dio porque se redujeron en un 6,9 por ciento las utilidades que deja la agencia en esos frentes, y que no alcanzan a cubrir sus gastos”.

Una de las dificultades, según la auditoría, es la falta de estudios previos y de control, lo que termina generando prórrogas injustificadas en los contratos.

Uno de los convenios más cuestionados es el que suscribió a finales del 2013 con la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), el Inpec y la Jefatura de Ingenieros del Ejército. Su objeto era crear cupos carcelarios en las prisiones de Tierralta (Córdoba) y La Pola, en Guaduas (Cundinamarca), dos de las más hacinadas en el país. A pesar de que la ampliación debía estar lista en siete meses, ese plazo ha tenido dos prorrogas en dos años.

En la última se contempló un plazo final que termina este 31 de diciembre. Pero de los 64.478 millones de pesos que había para ese proyecto solo se han usado 2.176 millones y “no se ha generado ningún nuevo cupo carcelario, por lo que no se disminuyó el hacinamiento”, dice la auditoría.

También encontró 7.508 millones de pesos que eran dineros de anticipos de un contrato y que no se usaron para adquirir servicios prioritarios para la Fuerza Pública. Y tras realizar visitas a comedores de las tropas, administrados por la agencia, la Contraloría evidenció irregularidades en la cantidad y calidad de la comida que se suministra.

Tampoco está funcionando el Sistema Integrado de Información, clave para conocer en tiempo real las necesidades de las Fuerzas y en el cual se han invertido 12.000 millones de pesos.

eltiempo.com