Humberto de la Calle pide que las FARC se pongan en los zapatos de la institucionalidad.
Humberto de la Calle pide que las FARC se pongan en los zapatos de la institucionalidad.

www.fuerzasmilitares.org (05ENE2016).- Humberto de la Calle hizo un llamado a los negociadores de las FARC para que traten de comprender que la demora en la salida de la cárcel de los guerrilleros indultados no se debe a la negligencia del Gobierno.

Para él, ese grupo insurgente debe tratar de ponerse en los zapatos de la institucionalidad y entender lo dispendioso que es concretar gestos de paz bajo canales legales.

Así, de la Calle trató de hacerles ver a los jefes guerrilleros que no es intención de la administración prolongar injustificadamente la permanencia de los rebeldes beneficiados en prisión. No es por “indolencia”, como lo insinuó Rodrigo Granda, sino por el deber de "respetar el imperio de la ley y la Constitución", aclaró el jefe del equipo negociador del Gobierno.

Aseguró que el Ejecutivo trabajó intensamente para lograr que los 30 indultados disfrutaran de las fiestas decembrinas en compañía de sus familias. Dice que lo hizo en respuesta positiva a la propuesta de las FARC de acelerar los trámites de excarcelación de sus compañeros, para que se reencontraran con los suyos en Navidad y Año nuevo. Sin embargo, problemas de notificaciones legales impidieron concretar la meta.

De la Calle negó que se tratara de una actitud negligente. “No hubo ni mala voluntad, ni celebración alguna” que se interpusiera ante las nobles intenciones del ejecutivo, afirmó. Por eso, pidió que cese la guerra verbal de algunos representantes de las FARC que, dice, han llegado a descalificar y minimizar un importante compromiso del Estado colombiano para favorecer el clima de las negociaciones.

Explicó que la concesión del presidente Santos no fue cualquier ‘pañito de agua tibia’. Al contrario, permitir la salida de 30 guerrilleros que se encontraban presos y condenados implica dejar sin efecto procesos judiciales que contaron con todas las garantías y que, en su momento, generaron el mayor esfuerzo de los organismos responsables de la política criminal y la administración de justicia.

Por eso, el jefe del equipo negociador del Gobierno pide a las FARC que se esfuercen por ponerse en los zapatos de su contraparte. Si este es el año de la paz, dice, ya va siendo hora de que la insurgencia deje atrás “la actitud permanente de descalificación de los funcionarios oficiales”.

Por eso, se queja de que Granda los haya llamado “burócratas celebrando con ron, baile y buena comida, mientras luchadores populares esperan una firma para salir en libertad”, en alusión a las dificultades que ha enfrentado el Ejecutivo para hacer efectiva la libertad de los beneficiarios del indulto.

“Sabemos que la batalla ideológica y política seguirá. No esperamos cosa distinta. La lucha que se viene exige reconocer espacios al otro. Esto aplica a nosotros y a las FARC. Una política de tierra arrasada no es buen augurio”, puntualizó.

semana.com