La amenaza paramilitar, manifestada en el incremento de crímenes de líderes sociales, se ha convertido en un dilema para el desarme.
La amenaza paramilitar, manifestada en el incremento de crímenes de líderes sociales, se ha convertido en un dilema para el desarme.

www.fuerzasmilitares.org (09ABR2016).- Los paramilitares, como una amenaza para la paz, fueron esta semana un tema recurrente de las Farc en La Habana, que sin desestimar el daño que puede provocar la banda de los ‘Úsuga’, alertaron sobre la existencia de otras redes criminales.

Este viernes, el jefe guerrillero ‘Pastor Alape’ dijo que “la atención del país no puede centrarse en el llamado clan Úsuga” porque “el problema del paramilitarismo es mucho más profundo”.

Según ‘Alape’, “se ha establecido en sectores políticos de mucha importancia, sectores económicos que vienen proyectando una acción sostenida de intimidación contra sectores de la oposición”.

Por su lado, el máximo jefe de las Farc, ‘Timochenko’, al referirse de manera tácita a la seguridad de los guerrilleros desmovilizados, sostuvo que “no puede exigirse a una de las partes la dejación de armas y su reincorporación a la vida civil, mientras la otra a su vez no materialice los compromisos correspondientes. Conservar las armas no nos interesa tanto como conservar la vida”, anotó.

Sin embargo, se mostró optimista frente al proceso de paz y al pronto inicio de la negociación formal con el Eln, y dirigiéndose al presidente Juan Manuel Santos dijo: “Vamos a lograrlo, Santos, estamos seguros”.

En otro pronunciamiento al comienzo de la semana, ‘Pablo Catatumbo’ se refirió al ‘paro armado’ del ‘clan Úsuga’ y dijo que ese hecho que paralizó cerca de 40 municipios en seis departamentos “buscó intimidar a los amigos de la solución política del conflicto”.

Esta preocupación es tema hoy en la mesa de negociación en Cuba, donde precisamente se está trabajando en el punto del fin del conflicto.

El general (r) Óscar Naranjo, por parte del Gobierno, y ‘Catatumbo’, por las Farc, encabezan esta discusión que incluye las garantías de seguridad para los guerrilleros cuando dejen las armas.

La Fundación Paz y Reconciliación asegura que en el país hay actualmente 93 grupos paramilitares y que la tercera parte de ellos están siendo contratados por quienes se han beneficiado del conflicto para que “el proceso de paz salga mal”.  

eltiempo.com