El mismo hombre que participó en los operativos que terminaron con las bajas de los alias 'Alfonso Cano', el 'Mono Jojoy' y 'Raúl Reyes' ahora está en Bodytech sede Chicó, donde van las modelos y los artistas de la televisión; tiene entrenadora personal, nutricionista y camioneta particular con chofer; viste ropa Adidas y duerme y come en lugares diferentes al resto de sus compañeros de las Fuerzas Especiales del Ejército.

Su vida cambió en diciembre, cuando fue elegido entre más de 9.000 hombres de las Fuerzas Especiales del Ejército, la Armada y la Infantería de Marina para representar a Colombia en Fuerzas Comando, las olimpiadas militares donde se miden los mejores soldados de 22 países.

Este año, en que Colombia, por primera vez, será la sede del evento que realiza desde hace nueve el Comando Sur estadounidense, las Fuerzas Militares se han tomado muy en serio la selección de los 'rambos' colombianos que competirán contra Estados Unidos, Brasil, Honduras y México, entre otros fuertes contendores.

Amaya, acostumbrado a estar hasta 45 días en la selva, portando su fusil y su equipo sin despistarse ni un segundo, corre en una caminadora del gimnasio y no puede aguantarse la tentación de ver a Jessica Cediel, que corre a su lado en una elíptica. "¡Qué te pasa! -le grita María Rosa Delgado, su entrenadora personal-. Esto no es juego, estás aquí porque eres de los mejores hombres de la fuerza, así que corre, concentrado".

"Ella nos ama, pero también nos hace sufrir", dice Amaya, quien debe hacer un circuito de tres horas sin parar, entre máquinas, pesas y cardio.

"Sus rutinas no son las de un atleta cualquiera; ellos son unas máquinas, de un nivel superior", agrega Delgado, quien los entrenó intensamente durante tres meses en el gimnasio y ahora les hace seguimiento en la base militar de Tolemaida, donde estarán concentrados hasta junio.

Allí, donde se construye una casa antibalas para las pruebas de asalto y se mejoran las pistas de entrenamiento para el campeonato, Amaya está junto a otros seis compañeros más; él es el capitán del equipo.

Ahora está con gafas oscuras y una camiseta de la Afeur (Agrupación de Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas). Hace una hora, terminó sus entrenamientos de pista y accede a hablar, siempre y cuando no se diga su nombre.

Se tapa la cara para las fotos y no le gusta hablar de los golpes que ha dado a las Farc, ni dar detalles de las operaciones en las que ha participado (las más grandes en contra de esa guerrilla en la historia del país).

Es el de mayor experiencia en el equipo colombiano de Fuerzas Comando, que seleccionó a los siete mejores militares del país.

Primero hubo una selección entre todas las Fuerzas Especiales, y de ahí salieron los mejores cien. "Nos concentraron en Tolemaida y luego de varias pruebas quedamos 15. Entre estos, nos empezamos a eliminar como en una especie de reality, por medio de un cara a cara en el que cada uno elegía el equipo ganador; el que no era elegido por nadie iba saliendo del grupo, y así quedamos los siete", cuenta Amaya, de 36 años, de familia de militares y con más de una condecoración encima: Campaña del Sur, Infantería de Marina, Fe en la Causa, A la libertad personal, Escuela de Lanceros, entre otras.

Es experto en inteligencia, comunicaciones y enfermería en combate; hizo curso de paracaidismo, salto libre, maniobras urbanas, explorador, medusa, entre otros 20 más.

Cuenta orgulloso que es el líder del grupo de francotiradores de asalto, en la Afeur, que siempre va adelante, que combatió a la guerrilla en la retoma del Caguán (en Caquetá), en el sur del Bolívar, en Chocó y Córdoba, antes de llegar a las Fuerzas Especiales, en donde lleva tres años y ha dado los mayores golpes de su carrera.

Ahora quiere hablar de deporte, no de operaciones militares: "He representado al país en Honduras 2007, Brasil 2009 y República Dominicana 2010", dice este hombre, nacido en un pequeño pueblito de Cundinamarca y que prefiere no hablar de su familia ni de su vida privada.

-¿Por qué les tiene tanto miedo a las fotos?

-Una vez, cuando resultamos ganadores en el 2007 de los olímpicos militares en Honduras, nos hicieron un reportaje en Cromos. Años después, encontré la revista en un campamento guerrillero con mi cara entre un círculo rojo, señalándome como objetivo.

Colombia ha ganado cuatro veces consecutivas los campeonatos de Fuerzas Comando (entre el 2005 y el 2008), en Chile, Paraguay, Honduras y Estados Unidos, pero en los últimos tres campeonatos ganaron Brasil, Ecuador y Salvador, y desplazaron a los militares colombianos del podio.

"Pero volveremos a ganar", asegura el coronel Jorge Luis García, encargado del evento en el país. "Queremos que sea un referente y debemos demostrar que tenemos las mejores Fuerzas Militares de América", agrega.

Quizá por eso se han tomado tan seriamente la selección de los competidores: "Podemos tener un gran nadador entre nosotros, un gran atleta, pero a ellos no los necesitamos; el tema es técnica, táctica, psicología. Los de este año son los mejores de la fuerza y con ellos ganaremos", señala el coronel.

"Los compañeros nos envidian porque creen que la estamos pasando muy bien, pero no es cierto, entrenamos más duro que de costumbre y no tenemos tiempo para ver a nuestras familias, vamos con toda", dice Amaya, en Tolemaida, mientras recorre un lago que será uno de los escenarios de la competencia.

Las pruebas

El certamen se realizará entre el 6 y el 14 de junio y consiste, en esencia, en tres tipos de pruebas: de asalto, de tiro y mixta. En una de las pruebas de asalto (son cinco), deben ingresar a una casa llena de guerrilleros, donde hay rehenes; el equipo que rescate a los rehenes ilesos y que capture o dé de baja al mayor número de guerrilleros (maniquíes), gana. Todas las pruebas son con munición real, pero cada país puede tener sus propios equipos, por lo que a veces no es muy equitativa la competencia.

-Entonces, ¿los estadounidenses les llevan ventaja, por armamento y equipo?

-No, fíjese que esos tipos son muy grandes, robustos, como Rambo, pero con todo y sus sofisticados equipos nunca ganan, porque no tienen la experiencia en campo ni la resistencia nuestra.

María Rosa Delgado, que entrena a estos equipos desde hace siete años, dice que ha visto a más de uno de los hombres del grupo de Estados Unidos desplomarse en medio de las pruebas. En eso coincide con el coronel García, que dice que los colombianos fueron elegidos entre todas las Fuerzas Militares por sus logros en el campo real, por su experiencia en la lucha insurgente por años, "por su destreza, entrenamiento y por ser nuestros 'rambos' colombianos". Amaya se ríe y señala a Tambo, parte del equipo y uno de los mejores tiradores: "Mire a nuestro 'Rambo', mide 1,62 metros, pero sin él, nos matan". Vuelve a quedar serio. "Esto no es juego -agrega-, aquí vamos por la dignidad del país".

Los elegidos

Amaya, el más duro

Amaya es un infante de marina, quizá el más experimentado de todos en combate. Es experto en asalto urbano, inteligencia y comunicaciones. Tiene 36 años, 13 en las Fuerzas Militares. Participó en los golpes más fuertes contra las Farc.

Jáuregui, del Ejército

Experto en tiro de alta precisión

Tiene 33 años. Prestó servicio militar en Bucaramanga y se enamoró de la milicia. Viene de un batallón contraguerrilla.

Tambo, del Ejército

Es el más bajito del grupo, mide 1,62 m

Tirador de alta precisión, con 14 años en las Fuerzas Militares y cuatro en las Afeur. Bogotano, de 33 años y descendencia indígena.

Agudelo, del Ejército

Experto en toma de rehenes y tiro

De Andes, Antioquia. Sirvió a las Fuerzas de Paz en Egipto. En el país, combatió en Guaviare, Cauca, Valle y el sur del Bolívar.

Zuluaga, del Ejército

Paracaidista, participó en Sodoma

Tiene 27 años, de Medellín. De la Escuela Militar de Cadetes José María Córdoba. Lleva diez años en la Fuerza. Contraguerrilla.

Silva, de la Fuerza Aérea

Contraguerrilla y enfermero

Manizaleño, de 31 años, es experto en paracaidismo y maniobras urbanas. Combatió en Tres Esquinas, Caquetá.

Chacón, infante de Marina

Bajó 10 kilos de fibra para competir

Costeño, de 33 años, 15 en las Fuerzas Especiales, patrulló por el Pacífico en 'pirañas' blindadas desde el Chocó hasta Ecuador.

Jorge Quintero / eltiempo.com