El senador Antonio Navarro creador de PIET (Presencia Integral del Estado en el Territorio).
El senador Antonio Navarro creador de PIET (Presencia Integral del Estado en el Territorio).

www.fuerzasmilitares.org (12JUN2016).- Que la paz con las Farc traerá invaluables beneficios para el país es una realidad. El Departamento Nacional de Planeación estima que el PIB puede aumentar uno o dos puntos porcentuales más durante el posconflicto y hay cifras incluso más optimistas.

Pero la paz también tiene sus costos (los que se tienen que pagar en términos de justicia, por ejemplo) y en medio de la euforia por la inminente suscripción de un acuerdo entre Gobierno y guerrilla aún no se ha debatido en profundidad sobre los que en materia económica debe pagar el país apenas se firme la paz. No los del posconflicto visto a 10 años, sino los de eso a lo que algunos llaman “el día después”. El posacuerdo es a largo plazo, pero la inversión de emergencia define en buena medida si el país lo superará con éxito o no.

Se trata, nada más y nada menos, de la ambiciosa y urgente estrategia de inversión social en la que debe incurrir Colombia durante los seis meses siguientes al fin de la negociación. Dicho de otra forma, de las medidas que evitarán que los municipios en manos de las Farc caigan en poder de actores ilegales emergentes.

El senador Antonio Navarro, desmovilizado del M-19 y desde hace 26 años activo promotor de diálogos con las guerrillas, estudió el tema, sacó cuentas y le presentó al ministro para el Posconflicto, Rafael Pardo, un análisis según el cual esa inversión de urgencia cuesta un billón y medio de pesos. En diálogo con El Espectador, explica en qué se deben gastar y de dónde pueden salir.

-¿En qué consiste su propuesta del día después de la firma de los acuerdos?

Es una estrategia para ocupar el espacio que va a quedar vacío, que en los últimos 26 años ha quedado en manos de otros grupos armados. Necesitamos que lo ocupe integralmente el Estado. Se llama PIET (Presencia Integral del Estado en el Territorio), una estrategia para el desarrollo rural, la transformación de la economía y la priorización de la inversión social. Para tener una justicia con jueces itinerantes y conciliadores en equidad y una seguridad que debe prestar la Fuerza Pública con una lógica distinta, ocupar el territorio. Si esto no ocurre al día siguiente de firmar el acuerdo, las bacrim ocuparán el espacio que hoy tienen las Farc.

-Pero si en esas regiones el Estado no ha hecho presencia en dos siglos, ¿cómo lo va a lograr ahora?

No es tan difícil. Se han identificado 112 municipios, se sabe qué programas han funcionado y cuáles deberían ser prioridad.

Muchos piden poner la lupa en el tema de los cultivos ilícitos.

Hay una visión de la necesidad de sustituir los cultivos ilícitos por el aumento que han tenido. En Colombia hemos aprendido lo suficiente, lo que pasa es que no se ha hecho organizadamente y con perspectivas de corto, mediano y largo plazo, de manera que ese plan de la presencia integral del Estado en el territorio ya está sobre la mesa y ahora hay que decidir aplicarlo y financiarlo.

-¿Y cuánto vale ese plan?

De junio a diciembre deberíamos tener un billón de pesos disponibles. Me van a decir que esa plata no está, pero en el presupuesto hay un artículo que permite hacer modificaciones presupuestales con la firma del acuerdo de paz. Yo lo redacté. 

-Pero, ¿de dónde saldrá el dinero en época de vacas flacas por los precios del crudo?

Hay que mirarlo en detalle. Si hay que aplazar alguna inversión, se aplaza. La venta de Isagén produjo seis billones de pesos. ¿Por qué no puede haber un billón de pesos para esto? Se puede aplazar alguna de esas vías 4G e incluirla en el presupuesto nacional del próximo año. La reforma constitucional que se está haciendo obliga, en el momento de la firma y por 20 años, a que se invierta en las zonas marginales con prioridad.

-Usted dice que el primer escenario de inversión es el acompañamiento rural. ¿Cómo se debe hacer?

Se necesitan 25 técnicos por cada mil familias (y habría que cubrir en la primera etapa unas 390.000 familias rurales). Son equipos en los cuales 16 de sus integrantes están capacitados en asistencia técnica, dos en acceso a mercado, dos en acceso a crédito, dos en la formalización de la propiedad y dos o tres en organización comunitaria. Hay que organizar equipos que visiten a las familias de estas zonas.

-¿Y cómo formalizar la propiedad?

Debe haber una actualización catastral en esas zonas. Eso vale cerca de $250 millones por cada uno de los 112 municipios. Es decir, $28 mil millones. Luego, debe haber programas de sustitución de cultivos con paquetes técnicos alternativos: cacao, pimienta negra, arroz, plátano, etc. Cultivos que permitan comenzar una transición a la economía legal. Y claro, se deben mejorar y hacer vías de comunicación rurales con participación comunitaria. Mientras más participe la comunidad, más va a defender sus proyectos y se empezará a cerrar la brecha entre comunidad y Estado. 

-¿Los programas sociales actuales se salvan o hay que cambiarlos?

Hay que priorizar los existentes, los de vivienda, Familias en Acción, la atención a la tercera edad. Eso es marginal en muchas regiones del país y debe dejar de serlo.

¿Y el acceso a la justicia? Esa ha sido una falencia histórica en el país.

Al desarmarse las Farc, debe haber jueces itinerantes y justicia en equidad. Y la seguridad la debe prestar la Fuerza Pública. No hay sino 10.000 policías de carabineros y se necesitan 60.000 para estos 112 municipios. Debería haber 50.000 soldados, no persiguiendo la amenaza sino ocupando el territorio. Hay que dedicar por lo menos 60.000 hombres de la Fuerza Pública desde el día uno, a que acompañen el proceso alternativo de desarrollo rural. Deben estar desde el día uno para hacer presencia integral del Estado en el territorio. Cuando hablamos de priorización de programas también es educación y salud.

-¿Ya le hizo la propuesta al Gobierno?

Sí. Dicen que es muy buena, pero que no hay plata. Esa no puede ser la razón de fondo, lo barato sale caro y esto tiene que hacerse oportunamente. Si no, las bacrim van a copar esos territorios.

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