Encuentro de hermandad, compañeros y de vocación luego de 40 años de haberse conocido bajo un sentimiento que los unió
Encuentro de hermandad, compañeros y de vocación luego de 40 años de haberse conocido bajo un sentimiento que los unió

www.fuerzasmilitares.org (31OCT2016).- Encuentro de hermandad, compañeros y de vocación luego de 40 años de haberse conocido bajo un sentimiento que los unió: la vocación de ser militar. Hoy la Escuela Militar de Cadetes recibió a los integrantes del curso Tomas Rueda Vargas donde recordaron sus épocas de jóvenes en las que la diferencia entre los de su generación era evidente.

Oficiales junto con sus esposas y familias pisaron el alma mater que los vio crecer y les dio todo el conocimiento para sentirse orgullosos de ser soldados colombianos.

Festejar las bodas de Rubí, toda una vida de acompañarse mutuamente en la vida militar y personal. Inició la celebración en la cuna del Ejército Nacional como un homenaje a la patria y a todos los militares, compañeros que sacrificaron sus vidas se les recuerda por sus hazañas y entrega total por vocación y servicio. Ellos afirmaron que el “Respeto” lo aprendieron en la Escuela Militar de Cadetes, lugar donde se comprende realmente el significado de las virtudes militares.

Sus palabras estuvieron enmarcadas de filosofía: “Los seres humano sufren dos muertes. Una es la física y la otra la del olvido, cuando ya no se recuerda.” El acto del onomástico sirvió para poner en la balanza a Dios, la amistad, la familia y la vocación militar. Cada paso de los oficiales del curso Tomas Rueda Vargas por las calles y los pasillos del alma mater que los vio nacer sirvió para renovar los votos de lealtad, vocación, dignidad, honradez, decoro en el pensamiento que se traduce en agradecimiento y emoción por volver a sentir el enamoramiento por la institución.

Los miembros de la Asociación Tomas Rueda Vargas explicaron que las palabras salden del corazón. Momento en el que trajeron a colación temas como el fuero militar, el honor; en últimas la vida de honor es igual al fuero militar. Analizaron la coyuntura que abraza a los militares con la disposición de aportar desde el escenario académico. Dieron gracias por volver vivos luego de tantos años de carrera militar en ciclos coyunturales de conflicto armado y después de haber vivido toda una época de luchas y transformaciones. Ahora como ciudadanos sintieron que la milicia volvió a ellos como siempre la sintieron: su proyecto de vida y su religión.

El curso Tomas Rueda Vargas, lo recibió la guardia de honor de la Escuela Militar de Cadetes, seguido de una ofrenda floral para el General José María Córdova, la presentación institucional de la evolución de la institución castrense por parte del señor Brigadier General Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, Director y finalizó con la eucaristía presidida por el Padre, Alonso Niño, Capellán. 

El transcurso del día estuvo enmarcado por los abrazos y las lágrimas de nostalgia por los momentos compartidos y los recuerdos traídos para conmemorar más que las bodas de Rubí del curso sellar la amistad que los une en la Esmic. “Las aulas son sagradas, en la Escuela cumplimos nuestros sueños, debatimos el fuero militar, recordaron anécdotas y recordaron las palabras de un general con lección de vida al exclamar “Este maldito orgullo de ser soldado colombiano”.

La Escuela Militar de Cadetes los recibió en el arco del triunfo y los despide con un hasta pronto porque son la tradición que construyó con lealtad institucional, disciplina y obediencia la Colombia de la Victoria de hoy.

(Adriana Moreno Roa -Comunicaciones Estratégicas)