Desminado en Colombia
La Brigada de Desminado está dotada de la mejor tecnología para erradicar las minas dispersas por nuestro territorio.

www.fuerzasmilitares.org (21FEB2017).- De los 30 municipios que fueron priorizados este año para el programa de desminado humanitario, siete se encuentran en Caquetá, a donde serán trasladados 400 hombres, integrantes de la Brigada de Desminadores, entrenados en la detección, desactivación y destrucción de estos explosivos.

De esa región, una de las más afectadas por minas en el país, salieron este fin de semana 300 guerrilleros de los frentes 3, 15 y 16 de las Farc a la zona veredal de Agua Bonita en La Montañita, Caquetá, terminando con décadas de control territorial. Esta unidad de las Farc era considerada la columna militar y la encargada de la seguridad de los integrantes del secretariado, pionera en el entrenamiento en explosivos por células terroristas extranjeras.

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Entre tanto, desde hace una semana, cuando las Farc ingresaron a las zonas veredales, en Chaparral, Planadas y Rioblanco (Tolima) y en Miraflores (Guaviare) se vienen desarrollando los estudios de desminado y planes de intervención para dar inicio al programa.

En el Centro Nacional contra Artefactos Explosivos y Minas (Cenam) del Ejército se viene trabajando desde hace más de 15 años en nuevas técnicas y tecnologías que hagan eficaz el desminado militar y, ahora, el humanitario.

Estas tecnologías también ayudarán a evitar casos como el del soldado Fernando Torres Muñoz, de 25 años, quien se convirtió el pasado 6 de febrero en el primer uniformado en fallecer este año al activar de manera accidental una mina, que, según la información militar, fue sembrada años atrás por las Farc en zona rural de Puerto Rico (Meta). El año pasado fallecieron ocho uniformados al pisar una mina.

Las nuevas técnicas de desminado unen la ciencia y tecnología, mezclando el conocimiento de los ingenieros militares y el ingenio de universitarios que, entre sus proyectos, innovan en el campo de la seguridad militar. A los detectores de metales, las máquinas barreminas y el apoyo de los caninos se les sumarán este año tres prototipos que se pondrán a prueba sobre el terreno.

 

Desminado en Colombia
Infografía del periódico colombiano El Tiempo

El primero es un radar de penetración terrestre (GPR) diseñado en conjunto con las universidades de Medellín y Javeriana. El GPR se hunde en la tierra y detecta por sensores artefactos con explosivos, no solo de metal sino los que fueron recubiertos con plástico. “Identifica lo sembrado a 30 metros. Será una herramienta de gran importancia, especialmente en la ubicación de plásticos, que fue lo último que se inventaron los grupos al margen de la ley para evadir los detectores. Se podrán salvar muchas vidas”, dijo a EL TIEMPO el coronel Rodrigo Cepeda Ascencio, comandante del Cenam. 

En el campo de la robótica se trabaja en el diseño de drones que permitan la ubicación y detección desde el aire de campos minados, en aras de agilizar y garantizar la seguridad.

El prototipo que lleva más avances, diseñado por los ingenieros militares, es el de las botas blindadas, que busca minimizar el daño físico, y el cual se pondrá a prueba pronto.

“Fabricar un artefacto explosivo rudimentario cuesta entre 5 y 15.000 pesos. Desactivarlo puede superar los 100 dólares por la técnica, la logística y el tiempo, sin contar el riesgo inminente de morir en cuestión de segundos”, dijo el coronel Cepeda.

Este año se tiene como objetivo mejorar los entrenamientos de caninos en la detección de explosivos, sin descartar traer ratas gambianas, las cuales están avaladas por el Centro Internacional de Ginebra. Las ratas africanas tienen 600 veces más desarrollado el olfato que los perros para detectar explosivos.

 

(El Tiempo)