En uno de los días más negros del año para las Fuerza Militares colombianas, en menos de 12 horas el Ejército vio morir al Teniente Coronel, Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez, comandante del Batallón San Mateo de Pereira, además de un suboficial, seis soldados y los siete tripulantes del avión fantasma, accidentado en el cerro Montezuma, en Pueblo Rico (Risaralda), donde se combate desde las 2:00 de la tarde del viernes.

La muerte del oficial se produjo cuando en compañía de un grupo de soldados se desplazaba en la tarde del viernes a la zona de combate, a prestar apoyo a las tropas que custodiaban las torres de comunicaciones instaladas en el cerro Montezuma atacadas con pipetas de gas, granadas y morteros por más de 200 guerrilleros de los frentes 47 y 9 de las Farc, así como de la cuadrilla Aurelio Rodríguez del mismo grupo.

El oficial murió de un tiro en el pecho que lo alcanzó durante la emboscada tendida por la subversión. Otros cuatro soldados que lo acompañaban también cayeron.

El mando de las operaciones fue tomada en la noche del viernes por el comandante de la Octava Brigada de Ejército, comandante Luis Alberto Ardila, quien en compañía de sus hombres perseguían ayer a los subversivos.

Según el Ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, las bajas entre la guerrilla superaba el medio centenar. Al medio día de ayer doce cadáveres habían sido recuperados. Ramírez acompañó al presidente Andrés Pastrana en el sobrevuelo que el mandatario hizo a la zona del avión siniestrado.

Se cae el fantasma Los hechos se agravaron en la madrugada de ayer, cuando cerca de las 4:50 a.m. se accidentó, en la misma zona de los combates, limítrofe de los departamentos Risaralda y Chocó, el avión fantasma AC-47 de matrícula FAC-1659. Los siete tripulantes perecieron al estrellarse la aeronave contra el cerro Montezuma.

El aparato prestaba apoyo a las tropas del batallón San Mateo que desde la tarde del viernes enfrenta a guerrilleros de las Farc. Según fuentes militares, la máquina de guerra se disponía a regresar al aeropuerto Matecaña de Pereira, luego de ser relevado por otro AC-47.

Los tripulantes que murieron en el accidente son el Capitán Tirso Javier Núñez Barón, Subteniente Marco Aurelio Sardi Gálviz, Capitán Tomás Eugenio de Caro Santos, Técnico Primero Jenaro Higuera Aunta, Técnico Tercero Carlos Augusto Salazar Ortiz, Técnico Primero Víctor Hugo Castillo y Técnico Segundo Fabio Morales Cagueñas.

En el cerro Montezuma se encuentran instaladas las repetidoras de televisión, las torres de Telecom y telefonía celular, que tienen cobertura en todo el occidente del país, incluyendo a Valle, Risaralda, Caldas, Chocó y Antioquia.

De acuerdo con fuentes del Ejército, el accidente se produjo en momentos en que la escarpada geografía de la zona estaba cubierta de neblina.

A pesar de los intensos ataques de la guerrilla, los militares impidieron que las torres fueron dañadas y dejaran sin señal de televisión y sin comunicación el suroccidente colombiano.

A última hora se supo que 15 soldados heridos habían sido trasladados al hospital San Jorge de Pereira.La zona de los combates, al occidente de Risaralda, es considerada una de las más críticas en materia de orden público.

El municipio de Pueblo Rico, en donde se ubica el cerro Montezuma, ha sido objeto en los últimos meses de varios hostigamientos por parte de los subversivos. Incluso, el puesto de policía del corregimiento de Santa Cecilia fue destruido por las Farc hace un año.

Murió por héroe

El Teniente Coronel Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez tenía 43 años, había nacido en Izá (Boyacá) y llevaba 24 años de servicio al ejército colombiano.

Egresó de la Escuela Militar en el año 1977 como subteniente de la Arma de Artillería, institución a la que había ingresado a los 16 años de edad, luego de una infancia rodeada de armas.

El oficial era hijo del Teniente Coronel retirado, Jorge A. Sánchez, y de la señora Elvia Rodríguez. Estaba casado con Silvia Duque y tenía dos hijos adolescentes: Silvia Catalina, de 18 años, y Camilo Eduardo, de 17.

El Teniente Coronel Jorge Eduardo Sánchez se desempeñaba como comandante del Batallón San Mateo de Pereira desde hacía nueve meses.

Se había caracterizado por su coraje y su vocación ofensiva frente a los grupos guerrilleros, actitud que fue destacada por los altos mandos del Ejército a través de dos medallas al valor y al orden público.

El comandante del Gaula de Caldas, Mayor Hugo Armando Silva, lamentó la muerte del Teniente Coronel Sánchez, de quien dijo: era un oficial excelente, al lado de él hicimos un trabajo conjunto con todos los batallones del Eje Cafetero.

De igual forma, el Coronel Héctor Elaides Beltrán, comandante del Batallón Ayacucho de Manizales, afirmó que: el Ejército pierde un gran hombre, un buen amigo, un buen padre. Era una persona ética, soñadora, con principios.

Los restos mortales del oficial reciben honores en Bogotá a donde ayer en la tarde fue trasladado en un helicóptero en compañía del presidente Andrés Pastrana y el comandante de las Fuerzas Militares, General Tapias, quienes estuvieron en Pereira dirigiendo las operaciones de persecución de los subversivos.

eltiempo.com

Septiembre del 2000