No más niños en la guerrawww.fuerzasmilitares.org (13FEB2014).- "La vida allá en los grupos armados es muy dura, porque a uno le toca levantarse a las 4:00 a.m., a las 5:00 a.m. o a la 1:00 a.m. para hacer emboscadas al Ejército. Uno no puede descansar tranquilo, no puede ni siquiera comer tranquilo. Hay que salir a caminar mucho, cocinar, cortar leña y cargar agua, porque a veces nos queda muy lejos. Ese es un día allá", relata Francisco, quien es uno de los tantos niños rescatados de la guerra.

Él fue reclutado cuando tenía 14 años y durante dos años esa fue la realidad que tuvo que soportar. En el tiempo que estuvo en las filas, no solo perdió la posibilidad de estudiar, tener una familia, acceso a salud, a jugar, a recibir buen trato, sino que también se vio obligado a hacerle daño a gente que no conocía y eso, según el joven, le marcó la vida. "Cuando uno está allá le toca dejar muchas cosas atrás, dejar los estudios, dejar el hogar, dejar a los amigos, además de muchas cosas, volver al mundo real es recuperar todo eso", dice Francisco.

Aun siendo menor de edad fue rescatado de los grupos armados ilegales y luego de haber vivido, lo que él denomina "un largo y duro proceso de restablecimiento de derechos en el Programa de atención especializada del ICBF", ahora lucha para sacar adelante a su familia, que está compuesta por su pareja y su hijo. Hoy sueña con hacer una carrera profesional y recuperar la vida, que en algún momento sintió perdida.

"Mi sueño es seguir adelante y estudiar sicología. Quiero ser sicólogo para ayudar a todos los jóvenes que han sido obligados a estar en los grupos armados ilegales, para ayudar a sanar todo lo que yo viví", agrega Francisco. Ésta es una muestra de lo que viven los niños y las niñas que son reclutados por los grupos armados ilegales a través de falsas promesas, de ofertas de una vida mejor o amenazados con un arma.

Según Alma Bibiana Pérez, Directora del Programa Presidencial de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, la lucha del Estado por la prevención debe ser constante. "El reclutamiento es el peor de los delitos, vulnera los derechos de las niñas y de los niños que son víctimas. Y la mejor manera de prevenir que esto le ocurra a nuestros niños y a nuestras niñas es garantizando la totalidad de sus derechos. Un niño que tenga educación, que tenga un entorno seguro, que tenga un entorno familiar amable, va a pensarlo dos veces antes de caer en las redes de los que quieren utilizarlo o de los que quieren reclutarlo".

De igual manera, Mario Suescún, resalta que "al ser reclutados, el niño, la niña o el adolescente pierde su derecho a la libertad, a la integridad, a la educación, a la familia, a los derechos sexuales y reproductivos en muchas ocasiones, particularmente cuando se trata de niñas, que son sometidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de los grupos al margen de la ley".

"Es necesario volver a evaluar la situación de los derechos de los niños y las niñas en Colombia, especialmente en los territorios más afectados por el conflicto y por la presencia de grupos armados ilegales. La situación es muy alarmante", agrega Ramin Shahzamani, representante en Colombia de War Child Holland.

Una realidad reflejada en cifras

Según el ICBF, desde el año 1999 hasta diciembre del 2013, su Programa de atención especial para niños desvinculados de los grupos armados ilegales ha atendido a 5.417 niños, niñas y adolescentes, brindándoles protección para reconstruir sus proyectos de vida y reintegrarse a la sociedad.

Hasta el 31 de diciembre de 2013, el total de niñas desvinculadas correspondía al 28%, mientras que el de los niños era del 72%. Del mismo modo, el 60% fue reclutado por las Farc, el 20% por las desmovilizadas Auc y el 15% por la guerrilla del Eln. Adicionalmente, el 83% de los niños, niñas y adolescentes desvinculados se entregaron voluntariamente y el 17% fueron rescatados.

En el mismo periodo se registró que los departamentos y municipios con alto índice de reclutamiento, según lo reportado por los niños y niñas que ingresaron al Programa del ICBF, fueron San Vicente del Caguán (Caquetá) con 108; Planadas (Tolima), con 79; Tame (Arauca), con 77; Puerto Guzmán (Putumayo) con 66, e Ituango (Antioquia), con 62.

De acuerdo con el último informe del ICBF sobre niños, niñas y adolescentes desvinculados, el índice más alto de escolaridad era de quinto de primaria, que recoge al 21% de los registrados, seguido del 13% que asegura haber cursado hasta tercero de primaria, y tan solo el 0.1% terminó el bachillerato.

La protección inicia en casa

Según el documento Observar para Proteger, resultado de una investigación de ICBF, con el apoyo del Departamento para la Prosperidad Social, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), "los niños, las niñas y los adolescentes sufren situaciones de violencia que motivan el que busquen protección en los grupos armados ilegales. Por ejemplo, el maltrato infantil, la violencia intrafamiliar y la violencia sexual, con énfasis en las niñas, se convierten en móviles para que la niñez busque en estas organizaciones un medio de protección. Lo que encuentran en estos grupos es un espiral de violencia más intenso al que ya sufrían".

Estos análisis ratifican la necesidad de fortalecer la protección de la niñez en todos los entornos en los que se desarrolla. "La familia debe ser un entorno protector para la niñez, todos los integrantes hacen parte del proceso de atención y de restablecimiento de derechos y también es vital en la prevención del reclutamiento", afirmó Solange García, Asesora de la Dirección de Niñez y Adolescencia del ICBF.

Dentro de las tres rutas de prevención (temprana, urgente y en protección), establecidas para actuar de manera adecuada en la circunstancia diferenciada en la que se encuentre el menor de edad, se identifica el punto de riesgo en que se encuentra el niño o la niña y los actores que deben intervenir para evitar que llegue a ser reclutado.

Asimismo, se debe tener en cuenta que todas las acciones de prevención deben estar orientadas a garantizar el interés superior del niño, niña y adolescente y la prevalencia de sus derechos, es decir, darles el lugar prioritario que requieren, bajo la protección corresponsable de la familia, la sociedad y el Estado.

Características de la problemática

En el mismo informe "Observar para Proteger", el ICBF analiza la situación socio-económica de la niñez que es víctima de reclutamiento y se logra establecer que los niños, niñas y adolescentes cuyos derechos a la educación y el bienestar económico han sido vulnerados, presentan mayor riesgo de ser reclutados.

Por su parte, según el informe de caracterización, el 57% trabajaba antes de su vinculación; de los cuales el 30% de ellos, lo hacía raspando coca, y el 25% de los niños, los adolescentes y los jóvenes que estuvieron en los grupos ilegales había dejado las aulas por no estar interesados en lo que allí se estudiaba, y porque no había en dónde jugar ni realizar actividades recreativas. En relación con su composición étnica, el 10% manifestó pertenecer a pueblos indígenas y a comunidades negras.

En este mismo estudio se resalta que en materia del ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos se halló que el 97% de los niños, niñas y adolescentes atendidos en el programa del ICBF afirmó haber tenido relaciones sexuales durante su permanencia en el grupo armado ilegal. El 95,6% de ellos y ellas tuvo su primera relación sexual antes de los 15 años. Las edades más frecuentes de ocurrencia de la primera relación sexual están en la franja de los 10 y 15 años.

Para Mario Suescún es una deuda histórica. "El reclutamiento de niños, niñas y adolescentes siempre es contra su voluntad y por eso se constituye como un delito. Una de las primeras causas… es la desprotección a la que ha sido sometida la niñez, la dificultad en el apoyo a la familia y un precario entorno social son las cosas que facilitan la vinculación de los niños, las niñas y los adolescentes a los grupos armados ilegales", agregó.

La paz se firma con toda la sociedad

Es importante reflexionar acerca del papel de la sociedad: maestros, empresarios, periodistas y comunidad, sobre su papel en el proceso de inclusión social de los niños, las niñas y los adolescentes cuyos derechos han sido vulnerados como consecuencia del reclutamiento forzado.

Ellos y ellas necesitan ser aceptados, recibir acompañamiento psicosocial, atención médica, nivelación escolar que tenga en cuenta su extra edad, educación superior y formación para el trabajo. Por lo tanto, tenemos que preguntarnos si estamos dispuestos a otorgar cupos y becas en las universidades y a generar proyectos de inclusión laboral con los empresarios y con el mismo gobierno, para que todos estos jóvenes puedan construir un verdadero proyecto de vida que los acerque a la paz.

No obstante, una de las preguntas que los jóvenes se hacen es si van a seguir siendo estigmatizados por haber pertenecido a un grupo armado ilegal o si van a ser acogidos como miembros activos y productivos de la sociedad. "Cuando la sociedad ve a un joven desvinculado es el terror para ellos. Que bonito sería que usted llegara y pidiera un trabajo en una gran empresa y se lo dieran: '¿ah, usted es desvinculado?, no me importa, me importa es la labor que viene a desempeñar acá'. Pero si usted fue eso, ya es un puntico negro, entonces ahí es donde se pregunta: ¿qué hago?", se cuestiona un joven que fue reclutado cuando tenía 12 años.

"Lo que uno necesita es el apoyo de la sociedad para surgir, para trabajar en comunidad, somos personas que estamos atentos a aprender nuevas cosas que no sabíamos, a veces podemos ser más útiles que los que lo juzgan a uno", agregó otro joven que fue reclutado cuando tenía 11 años.

El arte, la cultura y el deporte una opción de prevención

"El graffiti, el rap y el break dance nos ayudan a olvidarnos de la calle, de un consumo, de muchas cosas negativas, y nos damos cuenta de todas las capacidades que tenemos y que podemos explotar", estas son las palabras de una niña de 16 años que, en este momento de su vida, hace parte de un grupo que ve en el arte la mejor forma de prevenir un daño en su vida por tomar, lo que ella denomina, el camino equivocado.

En el marco del Día internacional contra el reclutamiento y la utilización de niños, niñas y adolescentes por parte de los grupos armado ilegales, se busca promover el arte, la cultura y el deporte para fomentar el uso creativo del tiempo libre, como una oportunidad para que la niñez colombiana tenga una opción de vida que les permita visualizar un futuro lejos del conflicto y de toda forma de violencia.

“Yo los invito a que dejen de estar pensando en la calle, en violencia, en robar, y que se concentren más en el arte. Todos tienen algún arte, ya sea cantar, bailar o dibujar, que se concentren más en eso y en hacer algo productivo”, es el llamado que hace una niña de 14 años que hace parte de un proceso de prevención, y que prefiere dibujar antes de hacer algo que pueda afectar su vida negativamente.

Alma Bibiana Pérez agrega que prevenir el reclutamiento de niños y niñas también implica brindarles actividades alternativas que puedan llenar su tiempo libre y ofrecer la posibilidad de darle un significado mayor y más trascendente a lo que son sus sueños y sus fantasías.

Es por ello que hasta el 16 de febrero del 2014, los aliados de la estrategia "Soñar es un Derecho" invitan a los colombianos para que hagan parte de una medida simbólica de rechazo al reclutamiento de niños, niñas, adolescentes y jóvenes con dos acciones movilizadoras, una digital a través de sus redes sociales y sitios web personales, institucionales o empresariales y otra presencial al participar en diferentes ciudades y municipios en un “CicloPAZeo” (www.yoprotejo.org).

Para conocer más sobre estas actividades puede visitar en la página www.yoprotejo.org

Puede acceder al reportaje audiovisual en el link: http://www.youtube.com/watch?v=iAOkh1vSVCg&;feature=c4-overview&list=UUYcVdjc58_25mZVluhK7ycA

Datos
* 5.417 niños, niñas y adolescentes han sido recuperados de los grupos armados ilegales entre 1999 y 31 de diciembre de 2013. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

* "El 25% de los niños y los adolescentes que estuvieron en los grupos armados había dejado las aulas por no estar interesados en lo que allí se estudiaba, y porque no había en dónde jugar ni realizar actividades recreativas".

Para tener en cuenta…
Según el Código de la Infancia y la Adolescencia en su art. 20 Derechos de Protección, cita en el inciso 7: Los niños, las niñas y los adolescentes serán protegidos contra el reclutamiento y la utilización de los niños por parte de los grupos armados organizados al margen de la ley. 

Agencia Pandi, vía elespectador.com