El 'Mono Jojoy' fue durante años el amo y señor de El Caguanwww.fuerzasmilitares.org (21MAR2014).- En frentes paralelos, la Unidad de Lavado de Activos y la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía avanzan en pesquisas para revelar la fortuna que han amasado las Farc en medio siglo de conflicto. En virtud de estas investigaciones, miembros del ente investigador acaban de solicitar medidas cautelares para que cuatro predios de ese grupo armado ilegal pasen a propiedad del Estado.

Se trata de las fincas La Herradura, de 405 hectáreas; Caquetania, de 1.545 hectáreas; Vivienda Marulanda, de 94 hectáreas, y Terranova, de 106 hectáreas. Todas ellas ubicadas en San Vicente del Caguán (Caquetá), otrora bastión de las Farc en el sur del país. E, igualmente, todas ellas adquiridas con dineros provenientes del narcotráfico, de acuerdo con el ente investigador.

Estos son apenas cuatro de los cientos de predios de los que las Farc se apropiaron antes y durante la llamada zona de distensión. De acuerdo con el ente investigador, este grupo armado ilegal se apropió de por lo menos unas 300 mil hectáreas de tierra en el Caguán. La mitad de ellas fueron ocupadas durante los años de las fallidas negociaciones de paz. En la mayoría de los casos, a punta de fusil e intimidaciones.

Estos cuatro predios, no obstante, se destacan del resto por las historias que hay alrededor suyo. La Herradura, por ejemplo, fue durante años la finca preferida del fallecido comandante guerrillero Víctor Julio Suárez Rojas, alias Mono Jojoy. Este predio fue comprado por Jojoy —muerto en un bombardeo militar el 22 de septiembre de 2010— meses antes del inicio de los diálogos del Caguán a un campesino llamado Darío Polanía, quien en su momento fue procesado como supuesto testaferro de las Farc aunque luego fue absuelto. De acuerdo con las investigaciones, La Herradura fue de vital importancia para la campaña de despojo que llevaron a cabo las Farc en el suroriente de Colombia y con la que —al parecer— pretendían crear una república independiente conocida como Caquetania.

Ese es precisamente el nombre de una de estas cuatro fincas. La misma es recordada —además—porque fue en este lugar en el que el 2 de mayo de 1999 se reunieron el entonces presidente Andrés Pastrana y el fallecido comandante de las Farc, Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda Vélez, para darle luz verde al inicio de las negociaciones de paz del Caguán.

a Vivienda Marulanda, por su parte, es recordada porque era en este lugar donde pernoctaba el comandante de las Farc, durante las fallidas negociaciones del Caguán. Todos estos predios —y otras 20 propiedades— ya fueron ocupadas por las autoridades y ahora el ente investigador espera que la justicia se las entregue al Estado.

Algunas autoridades han propuesto que estas propiedades, otrora fortines de las Farc, sean utilizadas en la reparación de las miles de víctimas de las Farc de llegar a buen término los diálogos que adelanta ese grupo armado ilegal con el Gobierno en La Habana (Cuba). Mientras tanto, estas propiedades permanecen como recordatorios de aquellos años en los que las Farc convirtió a Caquetá en su república independiente con un sanguinario Mono Jojoy a la cabeza.

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