Viceministro de Defensawww.fuerzasmilitares.org (02FEB2015).- En el marco de la estrategia la Diplomacia por la Seguridad, Colombia firmó a principios de esta semana, un convenio para la cooperación en operaciones de paz en lugares donde interviene la ONU. Según el viceministro de defensa, Jorge Enrique Bedoya, esta estrategia busca “consolidar a Colombia como un país fuerte en materia de seguridad y defensa. La experiencia ganada con más de 50 años de conflicto, 20 años de lucha contra el crimen organizado trasnacional y el narcotráfico, han logrado el desarrollo de capacidades que hoy podemos poner a disposición de otros países”.

Chile, Uruguay y Colombia han sido los únicos países de Latinoamérica en firmar este acuerdo, que consiste, en pocas palabras, en prestar apoyo militar, entendiendo esto desde todos los frentes: asistencia de observadores y consultores, entrenamiento, participación de miembros y equipo de las Fuerzas Militares, para procurar que no emerjan nuevos conflictos en países donde interviene la ONU.

Desde noviembre del año pasado se había dado inicio a una serie de conversaciones y negociaciones que finalizaron esta semana con la firma del acuerdo en la sede de la ONU en Nueva York donde el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón se reunió con Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas. A pesar de la firma, Colombia aún no participará en ninguna intervención hasta que el acuerdo sea evaluado por el Congreso y la Corte Constitucional, algo que podría llegar a tardar hasta un año, según el viceministro Bedoya.

Y no es que las Fuerzas Militares estén pensando en estas estrategias como “¿qué vamos a hacer si se firma un acuerdo de paz?”, pues saben que habrá grandes retos para el sostenimiento de la paz en Colombia si llega ese momento de posconflicto, explicó Bedoya. Y agregó que “lo primordial para nosotros es la defensa de los colombianos y de la soberanía, eso prima sobre cualquier cosa y no hacemos nada distinto en temas de cooperación, seguridad y defensa si eso llegase a intervenir en nuestra misión de cuidar el territorio nacional”.

Aunque no es fácil entender cuáles podrían ser los beneficios directos para los colombianos con este acuerdo, el ministerio de Defensa hace énfasis en la potencialización de la imagen del país a nivel internacional y con ello en los provechos geopolíticos que pueden resultar de estar en un exclusivo grupo que no supera los 20 países. Exportar seguridad, contribuir con la estabilidad y el mantenimiento de la paz en otros regiones, podrá resultar en posibles apoyos políticos. La participación no tendrá un costo económico para Colombia, pues dentro del convenio también está definida la metodología de los reembolsos que recibirá el país por sus inversiones, es decir, no gana, pero tampoco pierde.

En este sentido, se puede decir que no es nuevo para Colombia participar en acuerdos de cooperación, ya lo hizo en la guerra de Corea a mediados del siglo XX, ha tenido observadores en Yugoslavia, Camboya y Sierra Leona, y actualmente tiene presencia activa en la península del Sinaí y en Haití. Sin embargo, sí es nuevo para el país lograr esto tras las consideraciones jurídicas y procedimientos que fueron determinados en la constitución del 91 que exigen un tratado marco para la aprobación por parte del Ejecutivo de este tipo de cooperaciones.

Finalmente, el viceministro Bedoya ha explicado que para el gobierno el reconocimiento de la ONU es ganancia pues establece que Colombia tiene la capacidad y la experiencia de ayudar a otros que se han visto afectados por escenarios de conflicto. Cada cooperación será analizada de manera independiente, la ONU presentará una propuesta sobre lo que necesita para llevar a cabo la intervención y Colombia decidirá con qué herramientas puede apoyar la intervención.

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