Juan Carlos Pinzón y Luis Carlos Villegas
Juan Carlos Pinzón y Luis Carlos Villegas

www.fuerzasmilitares.org (20MAY2015).- El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, deja esa cartera para asumir la embajada de Colombia en Washington. En su reemplazo llegará el actual titular de esa legación diplomática, Luis Carlos Villegas. Pinzón se convirtió en el civil que más tiempo duró en ese ministerio y su cambio tendría que ver con la dinámica que ha adoptado el proceso de paz con la guerrilla de las FARC.

Villegas fue negociador plenipotenciario del gobierno nacional en los primeros meses de instalada la mesa en La Habana. Se fue a Washington y en las últimas horas su nombre volvió a sonar para reforzar el equipo en la isla.

¿Por qué? Por sus dotes de negociador, dado que fue miembro del equipo negociador del gobierno de Andrés Pastrana en el Caguán, y como empresario, pues fue por varios años presidente de la ANDI.

Santos envía a Villegas a la cartera de Defensa en la que, si prospera el proceso de paz, habrá definitivamente un nuevo enfoque hacia el posconflicto.

De hecho, en este momento, en La Habana hay seis generales de la República que analizan, junto con las FARC, las posibilidades y los escenarios para llevar a cabo unos eventuales desarme y desmovilización.

La información de Semana.com recuerda que el movimiento parecía una jugada estratégica del presidente Juan Manuel Santos, un enroque en el ajedrez de su gobierno. Aunque Pinzón es de su entraña -fue su viceministro de Defensa (2006-2009) y su secretario privado en la Casa de Nariño-, desde cuando se iniciaron las negociaciones entre el Gobierno y las FARC en La Habana su discurso ha ido en contravía incluso del presidente.

Pinzón llegó al ministerio en agosto del 2011 para reemplazar a Rodrigo Rivera, uno de los pocos uribistas que quedaban en el gabinete, y se mantuvo en el Gobierno pese a las crisis ministeriales del 2012 y el 2013. En esta última, mientras Santos aseguró que su nuevo gabinete era para el posconflicto, Pinzón mantuvo la persecución contra las FARC, no los bajaba de terroristas, y muchos hasta lo calificaron como el “ministro de la guerra” por la dureza de su discurso. Probablemente, esa era su función.

Incluso, Santos y Pinzón tuvieron una diferencia pública hace un par de meses. El 15 de enero, cuando el mandatario dio instrucciones a sus negociadores de iniciar “lo más pronto posible” la discusión del cese al fuego bilateral, el ministro casi que lo desautorizó al señalar que el cese bilateral al fuego sólo se debe dar tras firmar la paz. Mientras el presidente avanzaba en el desescalamiento del conflicto, su ministro de Defensa aseguraba que las Fuerzas Militares mantendrían la ofensiva hasta que se firme el acuerdo de paz.

Pese a esas circunstancias, no significa que Santos esté inconforme con su ministro. Por el contrario, ha reconocido la gestión de su hombre de confianza al frente de las tropas. Pero el relevo obedecería a ir ambientando a las Fuerzas Militares hacia el posconflicto. Por eso su embajador en Washington jugaría un papel clave.

Pinzón, por su parte, estaba interesado en salir del país. De hecho, el año pasado, cuando congresistas del Partido de La U trataron de convencerlo para que dirigiera el partido y pensara la posibilidad de ser candidato presidencial, Pinzón dijo no a esos 'cantos de sirena'. En Washington continúa, entonces, la tendencia del mandatario de nombrar personas de su círculo más estrecho.

semana.com