Costos de la Guerra
Toda guerra tiene costos humanos, sociales y económicos que hay que considerar.

www.fuerzasmilitares.org (28SEP2016).- El costo de una guerra siempre es enorme, hay sufrimiento, desarraigo, se pierden vidas humanas irreemplazables, y hay pérdidas económicas que representan una grave afectación a los que sobreviven. El caso colombiano no es la excepción. 

Un informe del Centro de Memoria Histórica señala que por acción violenta de los grupos armados ilegales, entre 1958 y 2012 murieron 218.000 personas, de las que el 81% de estas eran civiles -no combatientes-. Adicionalmente, señala el informe, que entre 1996 y 2012 cerca de 4,7 millones de personas fueron víctimas de desplazamiento forzado, debiendo dejar sus hogares para salvar sus vidas. Además, entre 1970 y 2010, un total de 27.023 personas fueron víctimas de secuestro, siendo un 91% de esos delitos, atribuibles a las guerrillas.

De acuerdo con registros gubernamentales, las personas muertas entre 1958 y 2012 como consecuencia del conflicto armado, fueron 220.000, cifra no muy lejana de la que presenta el Centro de Memoria Histórica, y que equivale a la población de una ciudad intermedia en Colombia. Esto permite empezar a imaginar la tragedia humanitaria y el daño causado al tejido social del país.

En cuanto al tema económico, cifras del Banco Mundial señalan a Colombia como el país latinoamericano con mayor gasto militar en proporción a su Producto Interno Bruto. Por ejemplo para el 2016 se presupuesta gastar una suma equivalente al 3,5 % del PIB nacional, equivalentes a $29,1 billones, en el sector Defensa y Seguridad (es decir, Fuerzas Militares y de Policía). Porcentaje equivalente al de los Estados Unidos. Se estima que Colombia ha gastado en Defensa y Seguridad en los últimos 15 años, aproximadamente $330 billones, cifra que pudo ser mejor aprovechada en temas sociales o de inversión productiva.

 

Costos de la guerra en Colombia
Costos de la guerra en Colombia

El proceso de paz con las FARC que condujo a la firma de los acuerdos este 26 de septiembre, permitió negociar seis puntos fundamentales, estos son:

1) Desarrollo agrario integral;

2) Cese al fuego y dejación de armas;

3) Derechos y garantías para la participación política de los grupos opositores;

4) Solución al problema de las drogas ilícitas;

5) Reparación de víctimas y

6) Implementación de los acuerdos.

Precisamente poner en práctica todo lo acordado también tendrá un costo económico que debemos asumir, para ello el Gobierno Nacional ha solicitado la colaboración de la comunidad internacional, que ya ha anunciado importantes aportes para el posconflicto. Si con la implementación de los acuerdos se corrigen ciertas injusticias sociales, en particular en el tema agrario, eventualmente esto redundará en beneficios para el país.

Hay que acotar que si bien las FARC se desmovilizan y se reincorporan a la civilidad para ejercer la política por vías pacíficas y democráticas, otros actores armados persisten en su accionar delictivo y violento, y es necesario someterlos a la justicia, esto obliga a mantener unas Fuerzas Militares y de Policía fuertes, que permitan afrontar ese reto. Es posible que haya una reducción del píe de fuerza, pues ahora habrá zonas del país donde no será necesaria la presencia de la tropa, sin embargo el Alto Mando debe ser cuidadoso de no perder capacidades adquiridas, que luego sean necesarias para enfrentar otras amenazas.

La paz traerá al país muchos beneficios de orden humano y social, para empezar con la mejora de la calidad de vida, la reducción de la victimización, y la restitución de tierras. Un estudio realizado por la Universidad de Los Andes, señala que si los ataques de las FARC se redujesen en un 100 % y todos de demás factores permanecieran constantes, el Producto Interno Bruto Departamental aumentaría anualmente un promedio de 4,4%, permitiendole incluso duplicarse en 8,5 años, la mitad del tiempo que tarda en hacerlo en la actualidad.

 

(Douglas Hernández, Medellín)