Guerrilla de las FARC
Imagen de archivo. Guerrilleros de las FARC

www.fuerzasmilitares.org (20MAR2018).- De los 522 guerrilleros de las Farc que fueron trasladados a las zonas veredales en calidad de detenidos porque no habían cumplido más de cinco años de pena por los delitos más graves en medio del conflicto, 513 están hoy en libertad condicional. 

La Ley 1820 del 2016 estableció que los guerrilleros condenados que no llevaban los cinco años presos debían ser trasladados a las zonas veredales a un sitio de reclusión especial bajo vigilancia del Inpec, mientras la nueva Jurisdicción Especial de Paz(JEP) definía su situación jurídica. La JEP apenas lleva unos días funcionando y no alcanzó a decidir sobre la situación del 98 por ciento de esos ex-Farc, quedaron en libertad por cuenta de un decreto del 2017. 

Según esa norma, una vez terminada la zona veredal de Mesetas, en Meta, donde está ubicado el Pabellón Especial para la Paz (el espacio de reclusión para los guerrilleros privados de la libertad), las personas que fueron trasladadas a ese lugar podían irse pero bajo el compromiso de atender el llamado de la JEP. 

Ese beneficio, paradójicamente, no lo han tenido decenas de agentes del Estado y militares que han reclamado libertad firmando las actas de compromiso con la nueva jurisdicción pero que no completan los cinco años presos. 

Como la JEP no ha empezado, las libertades han sido definidas por “la autoridad judicial ordinaria que esté conociendo el proceso penal”, en este caso jueces de ejecución de penas. Así, de acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado de Paz, en el Pabellón de Paz, que llegó a albergar a más de 500 guerrilleros, se encuentran solo nueve personas bajo vigilancia del Inpec.

Martín Leonel Pérez Castro, excomandante del frente 30 de las Farc responsable del secuestro de los diputados del Valle, fue uno de los beneficiados. No llegó a ser trasladado a una zona veredal, pero se acogió al decreto y quedó en libertad condicional con menos de cuatro años preso, de los 40 a los que fue condenado por la justicia ordinaria por los delitos de homicidio y secuestro.

Bajo esos mismos parámetros recuperó la libertad Serafín Cortés Delgado, exintegrante del frente 29 de las Farc, y quien fue condenado a 33 años de prisión por la muerte de tres niños indígenas awá en el 2011 en Barbacoas, Nariño. Cortés recibió amnistía de ‘iure’ por el delito de rebelión y en junio del año pasado el juez ordenó su paso a la zona veredal de Mesetas donde seguiría preso, pues llevaba tres años y medio de sentencia cumplida.

 

(eltiempo.com)