Hará la petición a raiz de un censo que reveló que las siembras con cultivos ilícitos han aumentado.

El Ministerio de Defensa asegura que si bien no está satisfecho con el aumento de los cultivos de coca en el 2011, la cifra no le resulta alarmante porque, dice, un tres por ciento de crecimiento está en el rango de estabilidad.

Así lo señaló este lunes el viceministro de Defensa, Jorge Enrique Bedoya, luego de que EL TIEMPO revelara que las siembras con cultivos ilícitos pasaron de 62 mil (en el 2010) a 64 mil hectáreas (2011), de acuerdo con el último censo del Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), de la ONU.

"El Simci dice que tiene tres medidas: estabilidad, incremento fuerte e incremento moderado, y todo lo que esté por debajo o por encima del 7 por ciento se traduce en estabilidad", explicó Bedoya. Sin embargo,advirtió que no descarta pedir al Simci una revisión del monitoreo.

"Nos parece pertinente que se haga una revisión a profundidad. No solo en los departamentos como tal (con incremento) sino en zonas específicas, para hacer un contraste frente a lo que detecta el Simci y frente a las acciones que ha realizado la Fuerza Pública", dijo Bedoya. 

Añadió quecon la revisión se busca establecer si hubo fallas en la medición, conocer dónde está la problemática y mejorar la estrategia.

El viceministro Bedoya indicó también que el Ministerio está implementando un ajuste en la estrategia. Esto, porque el leve incremento significa una ruptura en la línea de disminución de siembras de matas de coca, que desde el 2007 venía en un descenso ininterrumpido.Entre las estrategias está la instalación de cinco Fuerzas de Tareas Conjuntas en las zonas más afectadas y el envío de dos más.

El informe del Simci, que será revelado oficialmente en los próximos días, hace varias alertas por concentración de las matas de coca en zonas de frontera, especialmente en Nariño y Putumayo.

Al respecto,el Viceministro indicó que el 69 por ciento del total de las siembras ilícitas están, además de Nariño y Putumayo, en Norte de Santander, Caquetá y Valle del Cauca.

Explicó que esto se debe a tres factores: Primero, porque son zonas cercanas a la frontera; segundo, tienen presencia de parques naturales, y tercero, allí hay resguardos indígenas y consejos comunitarios afrodescendientes. Para ingresar a esos terrenos se requiere de permisos previos.

"En la zona de frontera no se puede fumigar a 10 kilómetros de la línea divisoria, en los resguardos indígenas y consejos comunitarios hay que hacer consultas previas y en los parques naturales, por el cuidado de la biodiversidad, también se debe tener cautela y proceder con la erradicación manual", dijo Bedoya.

Así como reconoció el aumento, Bedoya fue enfático en señalar que en 17 de los 24 departamentos con presencia de matas de coca hubo disminución.

eltiempo.com