El robo de cables es una actividad muy peligrosaEste año, 41 personas han muerto electrocutadas, pegadas a un poste de la luz o del teléfono cuando robaban cable. La cifra tiene en alerta a las autoridades, que han dedicado un grupo especial de la Policía a desarticular la mafia que hay detrás del hurto de cable para la extracción de cobre.

Uno de los puntos de partida de la Dijín es que Colombia aparece en la lista de exportadores de cobre, pero no es productor de ese metal. Las primeras investigaciones arrojaron que entre el material exportado a países como China, Corea, Taiwán y Estados Unidos, estas redes estarían camuflando en contenedores legales cobre hurtado, especialmente en Bogotá, Medellín y Cali.

Las investigaciones están dirigidas a seguir la trazabilidad del metal vendido en el exterior. "El objetivo es establecer si el material exportado proviene de actos delictivos", dijo el general Rodolfo Palomino, director de Seguridad Ciudadana de la Policía.

En el caso de Bogotá, se detectó una organización, compuesta por 10 personas, que participa en cada una de las fases de la cadena. Cuentan con receptadores (que consiguen el cobre), limpiadores (extraen el metal y lo convierten), comercializadores y transportadores. En lo corrido de este año 186 personas han sido capturadas por este delito y han sido incautados 92.000 metros de cable. Lo que se pretende ahora es "cortar la cadena criminal".

La Dijín trabaja en establecer cuánto del material exportado hace parte de las cifras de robo y detectar la trazabilidad del cobre en las fundas del metal, pues allí aparecen códigos que permiten detectar de dónde proviene.

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