Imagen de archivo.Uno de los propósitos institucionales más relevantes para el año 2012, era el interés del gobierno nacional por lograr una reducción sostenida en el homicidio, teniendo en cuenta que es el delito que mayor impacto genera en la comunidad, dadas las consecuencias familiares, económicas, sociales y culturales que suscita.

Bajo esta lógica, la Policía aplicó una serie de estrategias que en conjunto permitieron consolidar una reducción significativa e histórica del homicidio.

Culminado el año 2012, la tasa de homicidios se ubicó en 31 casos por cada 100 mil habitantes, logrando el mejor resultado desde el año 1985.

Resulta destacable el comportamiento de grandes ciudades como Bogotá que tuvo una reducción del 25 % y Medellín que descendió un 16 %, así como varias ciudades intermedias: Villavicencio 19%, Pereira 9% e Ibagué 6%.

Gran parte del éxito de esta estrategia contra el homicidio estuvo representada en la captura de homicidas, ante la obviedad del argumento, es menester señalar que en términos criminalísticos, un homicida está teóricamente dispuesto a cometer un nuevo crimen. Con tal certeza, la Policía Nacional logró la captura de 7.753 homicidas (9% más que el año anterior) de los cuales 5.596 corresponden a investigaciones judiciales adelantadas por la Institución, garantizando de esta forma el cierre de la brecha de impunidad que tanto agobia a las sociedades modernas.

La estrategia contra el homicidio estuvo soportada además en la incautación de armas de fuego ilegales, toda vez que una persona que posee un arma en estas condiciones generalmente escala a delitos superiores como el hurto y el homicidio. Durante el año 2012 fueron incautadas 29.572 armas ilegales.

Asimismo, la desarticulación de estructuras delincuenciales al servicio del narcotráfico y las bandas criminales ha contribuido a la reducción del homicidio, durante el año 2012 fueron desmanteladas 62 de estas organizaciones.

Gran aporte ha significado la consolidación del Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes (2.652 cuadrantes), cuya cotidiana gestión se traduce en niveles de respuesta más expeditos frente a la materialización del crimen. De igual forma, el Plan Cuadrantes ha sido determinante para materializar 21 pactos por la convivencia, cuya importancia está cifrada en los compromisos colectivos de tolerancia que adquieren ciudadanos de comunidades vulnerables.

Finalmente, la Policía Nacional hace un llamado solidario a la tolerancia, teniendo en cuenta que el 38 % de las muertes violentas se generan en disputas personales, por lo cual se ha creado un plan de recompensas con el objetivo de erradicar totalmente este flagelo y junto a la comunidad seguir construyendo la convivencia y seguridad ciudadana. 

Prensa Mindefensa