Anibal GaviriaEl alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, resaltó los avances en innovación y seguridad que han reducido las tasas de criminalidad y rechazó el tópico de que su ciudad es responsable de la "cadena mundial" del narcotráfico para remarcar que es tan sólo un "eslabón".

En una entrevista con Efe, Gaviria admitió que las bandas criminales o "combos" permanecen en la ciudad, pero denunció que éstas se encuentran ligadas a un"fenómeno mundial" que describió como "cadena de muertes de las drogas ilícitas".

"El narcotráfico es sólo un eslabón que coloca la responsabilidad únicamente en nuestros países, pero esa cadena tiene narcoconsumo, narcofinanciación, narcoprecursores, narcocultivos y esa responsabilidad se extiende a muchos países. Nosotros sufrimos un incendio que abrasa el mundo entero", opinó.

En lo corrido de 2013, Medellín y sus alrededores han sido escenarios de una sangrienta "cumbre" de candidatos a líder de la organización del narcotráfico y sicarios de la Oficina de Envigado que acabó con nueve muertes, así como de tiroteos entre bandas en algunas "comunas", como llaman a las concentraciones populares de barrios.

Según los datos de la Alcaldía, la ciudad logró disminuir los homicidios en un 25 %, pasando de las 1.649 muertes violentas en 2011 a las 1.175 en el 2012.

Estas cifras consolidan una progresiva disminución de las tasas de criminalidad, después que la desmovilización de la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en 2006 volviera a elevar los índices de violencia en la región con enfrentamientos entre bandas herederas que persistieron por el control de las vías del narcotráfico.

"Esos combos y esas bandas están en sectores de la ciudad tratando de mantener un control que antes tenían y que hoy nosotros estamos atacando cada vez más", explicó Gaviria.

"La transformación ha sido impresionante", añadió, "hace 15 o 20 años los índices de homicidio en Medellín eran de 380 muertes violentas por 100.000 habitantes. Eso nos colocaba dolorosamente en el primer lugar por tasa de homicidios del mundo. Hoy esa tasa ha disminuido a 52,5".

Gaviria reconoció que esa cifra "sigue siendo una tasa muy alta" y anunció "estrategias de fortalecimiento de la autoridad" mediante la creación de "una unidad de elite" interinstitucional, al tiempo que se abrirán "oportunidades" a través de programas de desarrollo, educación, vivienda, infraestructuras y sanidad.

Con ellos se atacará una de las "principales problemáticas en América Latina: la desigualdad", dijo.

Precisamente, este enfoque de desarrollo urbano e innovación desde una perspectiva social es uno de los principios que ha llevado a Medellín a posicionarse como una de las tres candidatas mundiales, junto con Nueva York y Tel Aviv, para proclamarse como la ciudad más innovadora, decisión que se conocerá a principios de febrero.

El alcalde fue gobernador entre 2004 y 2007 del departamento de Antioquia, del que Medellín es capital.

Gaviria, quien aterrizó en la política tras la muerte de su hermano Guillermo, secuestrado por las Farc, apoyó las conversaciones de paz que esa guerrilla mantiene con el Gobierno, pero advirtió que "esta es, de corazón, la última vez que se abre el pueblo colombiano".

"El camino y el reto continúan, venimos avanzando en una forma que no solo es inspiración para nosotros, sino para otras ciudades pero tenemos mucho camino por recorrer y no lo desconocemos", concluyó.

EFE