Robo de identidadwww.fuerzasmilitares.org (10ENE2014).- Jesús Bustamante nunca imaginó que su vida fuera a cambiar por sacarle copia a su documento de identidad. Una actividad tan común terminó convirtiéndose en una pesadilla para este docente universitario, pues al no solicitar que le devolvieran la copia que quedó mala, cayó en manos de una persona que, después de cambiar la foto, comenzó a sacar créditos a su nombre en diferentes almacenes de Medellín.

La forma en que Jesús se dio cuenta de que alguien estaba suplantando su identidad fue por una llamada que recibió en septiembre de 2010 por parte de un almacén de ropa. Le preguntaron si él estaba pidiendo un crédito en ese momento en una tienda de la Avenida Oriental. Él respondió que no, que estaba trabajando y preguntó la razón de la llamada. La administradora del lugar le dijo que en ese instante había un señor con el número de cédula suyo, pero que no correspondía ni con la foto ni con la firma que ellos tenían en la base de datos.

Luego de este episodio se enteró de que eran 16 los almacenes en los que debía plata que nunca había gastado, y que tenía procesos en varios juzgados por no pagar. Hoy debe siete millones de pesos y tiene embargado su apartamento.

Jesús, con tristeza, explica que “no he pagado nada, porque no es justo pagar por algo que yo no he hecho. Sería alcahuetiarles a los otros”.

Según Germán Giraldo, director Seccional de Fiscalías de Medellín, “Este delito se comete por personas o empresas delincuenciales dedicadas a hacer cédulas falsas. Las construyen totalmente desde cero. Con las fotocopias se les hace mucho más fácil el trabajo porque empiezan a copiar desde algo que ya está hecho”.

Además, asegura que el uso más frecuente que se le da a las cédulas falsas es obtener créditos en los almacenes y, en menores proporciones, para sacar escrituras falsas.

Sus principales recomendaciones son no desprenderse nunca de la cédula ni entregársela a nadie. Tampoco prestarla a otra persona para hacer vueltas con ella.

Jesús Bustamante no quiere que este drama lo vivan otras personas, por eso inició una campaña en el portal web change.org, con la que intenta obligar a los almacenes a no entregar créditos solo con la cédula, sino que se implementen otras herramientas que impidan la suplantación de identidad, como tomar una foto a la persona, comprobar su firma y su huella dactilar. El link de la campaña es: http://chn.ge/1aH94ws

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