La suerte del general Martínez, las presiones de ascenso de 144.000 hombres y los cambios que genere informe de la comisión especial son los temas sobre los que trabaja la institución.
La suerte del general Martínez, las presiones de ascenso de 144.000 hombres y los cambios que genere informe de la comisión especial son los temas sobre los que trabaja la institución.

www.fuerzasmilitares.org (04FEB2016).- El 25 de febrero y la primera semana de marzo serán dos fechas definitivas para saber qué está pensando hacer el gobierno frente a la crisis de la policía y si los cambios que requiere tienen que ver con una poda en la nutrida línea de mando, compuesta por 31 generales; o en una reforma estructural inmediata que atienda los reclamos de 144.000 miembros del nivel ejecutivo.

Mientras esto ocurre desde la Casa de Nariño y el ministerio de Defensa se han encargado de enviarle mensajes directos a esas voces que desde la institución lanzan versiones de una división originada en la ambición de poder.

PALOMINO

El primer mensaje, que han repetido el presidente Juan Manuel Santos y su ministro Luis Carlos Villegas es que por ahora el general Rodolfo Palomino seguirá siendo el director de la Policía. La última vez que lo hicieron fue esta semana cuando autorizaron cambios en la cúpula por debajo del nivel del inspector general, Carlos Ramiro Mena; y confirmando de paso al recién llegado subdirector, general Jorge Hernando Nieto.

La nueva cúpula respeta la antigüedad y rectifica la situación de tensión que se vivió por algunos días cuando se encargó de la dirección de Seguridad Ciudadana, cargo que han ocupado los directores, al general Jorge Enrique Rodríguez Peralta. La situación fue revaluada en el ministerio de Defensa y se acordó que Restrepo regresara a la dirección de Investigación Criminal e Interpol –DIJIN- y que la dirección de Seguridad la asumiera Ricardo Alberto Restrepo Londoño, el cuarto hombre más antiguo en la institución.

El segundo mensaje que enviaron es que no permitirán pugnas por el poder como la que se estaba gestando alrededor de los nombres de los generales Luis Gilberto Ramírez Calle, quien en noviembre recibió su cuarta estrella, y Luis Eduardo Martínez Guzmán, a quien en diciembre, como lo reveló Caracol, la comisión Segunda del Senado le aplazó su ascenso por figurar en un informe de la DEA.

LOS CAMBIOS

Las decisiones fueron de fondo. El general Ramírez entendió el mensaje y pasó su renuncia cuando escuchó que sería eliminada la Secretaría de Seguridad de la Presidencia, cuyas funciones como lo anticipó Caracol las asumió la Casa Militar.

Al general Luis Eduardo Martínez, quien venía desempeñándose como director de Carabineros y Seguridad Rural y lideraba la operación Agamenón contra “Otoniel” y el clan Úsuga, lo mandaron a vacaciones hasta el 25 de febrero. Cuando regrese encontrará que su cargo y otros 9 de la línea de mando fueron renovados. Su caso tiene un agravante adicional, que su continuidad en la Policía se convirtió en un tema político después de que desde la oposición del Centro Democrático asumieran su defensa.

Uno de esos cambios tiene que ver con el traslado del general Humberto Guatibonza, quien estaba en Bogotá, a pasa a la región 6 en el Valle del Aburrá, Montería, Antioquia, Chocó, Córdoba y Urabá. El oficial está en vacaciones y se tomará una semana más de lo esperado. Su nuevo cargo recuerda la situación que se presentó en noviembre de 2011 cuando el entonces director de la Policía, general Óscar Naranjo, anunció su traslado del Gaula a la región 5, que comprende los santanderes, Arauca, Cesar y el Magdalena medio. Guatibonza renunció, se habló de una molestia en Palacio y finalmente fue confirmado en su cargo en antisecuestro.

A Guatibonza, quien pese a las dificultades que tuvo con el alcalde Gustavo Petro mientras fue comandante de la Policía Bogotá lo siguen considerando con el perfil para ser director de la institución, lo vinculan con el general Luis Gilberto Ramírez. La última vez que estuvieron juntos fue a final de año cuando coincidieron en un evento en Corferias. Mientras conversaban en una silla del recinto los dos oficiales pensaban en las fotos que ya en ese momento les habían tomado y las interpretaciones a las mismas.

COMISIÓN ESPECIAL

En la primera semana de marzo deberá estar listo el informe de la comisión especial que creo el presidente Juan Manuel Santos para investigar qué está sucediendo en esta institución de 187.000 hombres.

Un exdirector de la Policía, quien pidió mantener en reserva su nombre, le dijo a Caracol que son tres los problemas que hoy afronta la institución y que si la comisión no presenta una fórmula para solucionarlos habrá fracasado en su intento.

El primero tiene que ver con la insatisfacción de miles de patrulleros que no han logrado ascender. Actualmente la policía tiene 144.000 hombres en el nivel ejecutivo que reclaman una oportunidad para subir en la pirámide y mejorar sus condiciones laborales.

Patrulleros e intendentes consultados por Caracol aseguran que son muchos los años esperando una oportunidad y que cuando se abre una convocatoria a concurso se permite la participación de todos los hombres en la fuerza, lo que deja en desventaja a los antiguos uniformados, que en muchos casos pese a su experiencia terminan en el papel de subalternos.

"Y se siguen equivocando", afirmaron los suboficiales al criticar la convocatoria para el ingreso al grado de subintendente que abrió el 16 de enero la Policía, a la que se podrán presentar los 37.00 “patrulleros que ingresaron al escalafón con fechas comprendidas 01 de enero de 1998 al 31 de diciembre de 2008”.

"Por qué se pueden presentar los que ingresaron en 2008, por qué tienen privilegios sobre los que ingresaron a la Policía 10 años antes que ellos", insistieron los patrulleros quienes afirman que el Estado les incumplió.

LÍNEA DE MANDO

Los otros dos problemas sobre los que debe trabajar la comisión especial tienen que ver con la pérdida de la facultad para depurar la institución por cuenta de fallos que ordenan el reintegro de personas que no son deseadas en las filas, lo que facilita actos de corrupción.

Uno ejemplo de esos fallos tiene que ver con el caso del mayor Carlos Andrés Mesa Carrillo, desvinculado por facultad discrecional en 2007, cumplió una condena en EEUU por actividades relacionadas con el narcotráfico y luego se convirtió en testigo de la DEA. Un juzgado ordenó su reintegro en 2010 y el pago de salarios atrasados. La policía perdió la batalla ante el Tribunal Administrativo, pero logró por vía de una tutela frenar el regreso a las filas de este hombre, a quien lo vinculan con Daniel Mejía, “Danielito”, de la oficina de Envigado. Como este tiene otros 11 fallos a favor.

La comisión también deberá trabajar sobre las diferencias que crea la distancia que de la noche a la mañana estableció la línea de mando frente al resto de la fuerza. "Están enconchados y creció la distancia", dicen las fuentes.

“Los escándalos de las últimas semanas lo que confirman es hay una falla estructural, originada en una confusión sobre quién tiene el mando y la distancia entre el cuerpo de generales y el resto de oficiales y suboficiales”, insistió el general, hoy en retiro.

La crisis en la Policía también dejó ver que pese a las apariencias sigue siendo una fuerza machista, donde las mujeres son vistas con desconfianza como ocurrió con la general Luz Marina Bustos Castañeda, quien el pasado 13 de enero puso fin a 35 años de vida en la institución. La versión oficial de su salida asegura que presentó renuncia voluntaria a la subdirección, pero internamente se sabe que era mala su relación con el general Palomino y con el círculo de oficiales que lo acompañaba, quienes veían en ella una amenaza. Se llegó incluso a decir que su dimisión lo que buscaba era frenar un escándalo relacionado con contratos.

caracol.com.co