Según las denuncias, la supuesta red de prostitución que se habría creado en la Policía utilizaba a cadetes y alféreces.
Según las denuncias, la supuesta red de prostitución que se habría creado en la Policía utilizaba a cadetes y alféreces.

www.fuerzasmilitares.org (20FEB2016).-  Mientras la institución ya tiene nuevo director, el general Jorge Nieto, las investigaciones en Procuraduría y Fiscalía avanzan. El general Palomino renunció pero insistió en su inocencia.

Para comprender todo lo que está ocurriendo con la Policía, es necesario remontarse a 2014: el domingo 26 de enero Noticias Uno denunció por primera vez que dentro de la institución había, supuestamente, dos oficiales que fomentaban una red de prostitución con cadetes. Se trataba del coronel (r) Jerson Castellanos y del mayor Wílmer Torres Orjuela, quien acaba de ser llamado a interrogatorio en la Fiscalía. En ese momento se hizo visible también el caso de la alférez Lina Martiza Zapata: su familia denuncia que ella no se suicidó, como se dijo inicialmente, sino que fue asesinada por tener información de la supuesta red de prostitución, más conocida como “la comunidad del anillo”.

En menos de un mes, un segundo medio puso sus reflectores sobre este tema: el programa Séptimo Día, de Caracol Televisión. En una emisión de 45 minutos, de nuevo, se abordaron las “extrañas circunstancias” de la muerte de la cadete Lina Maritza Zapata y las “supuestas prácticas sexuales” del coronel (r) Jerson Castellanos. En un artículo publicado en este diario, la periodista de Séptimo Día, Alejandra Rodríguez, explicaba que la familia de la cadete Zapata, quien murió en enero de 2006, había recolectado evidencias nuevas –que le entregó a la Fiscalía– para comprobar que ella no se había quitado la vida.

En marzo de ese mismo año, fue el abogado de los padres de Lina Martiza Zapata, Jesús Vergara, quien hizo las denuncias al respecto en una entrevista con Cecilia Orozco, publicada en El Espectador. El abogado Vergara aseguró que la escena de la muerte de la cadete había sido alterada y que fue Adiela Gómez, madre de la estudiante, quien habló con compañeros de curso de su hija y se enteró por ellos de que su muerte podía estar relacionada con la supuesta “comunidad del anillo”. Aseveró, asimismo, que en esta presunta red de prostitución habían terminado involucradas más de 300 personas de al menos 10 cursos de la Policía.

En mayo de 2014, La FM comenzó a indagar al respecto también y divulgó el impactante testimonio de un oficial de la Policía: el capitán Ányelo Palacios. Él denunció que la comunidad sí existía, que el coronel (r) Jerson Castellanos era su “cerebro” y que ese mismo coronel, para forzarlo a hacer parte de la red de prostitución, había abusado sexualmente de él. Del tema, sin embargo, no se volvió a hablar sino hasta el segundo semestre del año pasado cuando, de nuevo La FM, reveló que un coronel de la Policía llamado Reinaldo Gómez denunciaba una persecución interna en su contra y se preguntaba si, acaso, tal persecución tenía que ver con que, años atrás, el general Rodolfo Palomino (director saliente de la Policía) le había manifestado un interés en él y el coronel lo había rechazado.

Otras revelaciones conectadas con la Policía o con su entonces director, Rodolfo Palomino, siguieron saliendo a flote. A principios de diciembre del año pasado se conoció que dos periodistas que han hablado de irregularidades en la Policía, Vicky Dávila, directora de La FM; y Claudia Morales, subdirectora de La Luciérnaga; al parecer estaban siendo objeto de interceptaciones y seguimientos ilegales. El caso lo asumió la Fiscalía y el punto de partida eran las comunicaciones entre Vicky Dávila y un supuesto informante anónimo de la Policía.

El fiscal Eduardo Montealegre afirmó que habían serios indicios de que se habían cometido irregularidades en la Policía, aunque, hasta ahora, no se han dado nombres propios. Para ese momento, sólo era claro que, una vez más, el país se enfrentaba a su eterno dilema de que algunos agentes del Estado, posiblemente, habían abusado de su posición y privilegios para invadir la privacidad de, en este caso, periodistas. Claudia Morales, subdirectora de La Luciérnaga, fue enfática: “El gobierno nos dejó solos”.

El presidente Juan Manuel Santos y su ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, insistieron siempre en que no le pedirían la renuncia al general Palomino con base en “chismes” y aseguraron confiar en su idoneidad. En diciembre la Procuraduría había anunciado una investigación preliminar contra el alto oficial y este martes, pasó a ser investigación formal.

La FM, además, divulgó un video en el que se veía al excongresista Carlos Ferro sosteniendo una conversación íntima con quien más ha denunciado la presunta “comunidad del anillo”: el capitán de la Policía Ányelo Palacios. El video, se supone, demostraba que Ferro habría sido uno de los usuarios del Congreso de la red de prostitución de la Policía. En el momento en que se conoció el video, renunció a su cargo como viceministro del Interior. El coronel (r) Jerson Castellanos, supuesto “cerebro” de la red de prostitución, insistió en que ésta no existe.

El tema sigue enredado. El general Palomino renunció a la Policía, mientras avanza la investigación disciplinaria en su contra. Siguen andando también las pesquisas de la Fiscalía por las supuestas “chuzadas” y la red de prostitución. La Policía ya tiene nuevo director, el general Jorge Nieto, pero tantos escándalos la tienen golpeada y debilitada institucionalmente.

elespectador.com