Policía Corrupto
Nada más vergonzoso que un policía delinquiendo. Imagen ilustrativa.

www.fuerzasmilitares.org (23NOV2016).- En el marco de una investigación por microtráfico adelantada por la Fiscalía, se ordenó la captura de siete personas en Barranquilla, entre ellas hay tres policías.

Los tres policías capturados estaban adscritos a la Estación San José de la Policía Nacional, en el suroriente de Barranquilla, siendo uno de ello el comandante del CAI de Rebolo. Las detenciones fueron realizadas mediante allanamientos.

En un comunicado oficial de la Policía Nacional se informa: “hemos capturado a tres miembros de nuestra institución y cuatro personas más, quienes después de un arduo trabajo de investigación e inteligencia policial en conjunto con la Fiscalía, nos permitió identificar a estos funcionarios, quienes se encuentran involucrados en presuntos actos de corrupción”.

Se agrega que “en el procedimiento se pudo establecer que de las siete personas capturadas, tres son uniformados adscritos a la estación de San José, quienes bajo conducta omisiva permitían que la banda delincuencial ‘Los del Chamo’, dedicados al tráfico y porte de estupefacientes en los barrios Las Nieves y Los Trupillos realizara su actividades ilícitas”.
 
Todos los capturados afrontarán cargos por concierto para delinquir, concusión, cohecho, tráfico y porte de estupefacientes.

Los policías capturados son el subintendente Sergio Leonardo Sandoval Rivera, adscrito a la Estación San José, y los patrulleros Daniel José Ricaurte Villareal y Ender Arturo Asprilla Ballesteros.

Los particulares detenidos en el lugar que en cada caso se indica, son Edwin Miguel Martínez, en la carrera 19 con calle 27, barrio Las Nieves; los hermanos Rosmery y Camilo Hernandez Doria, en la calle 27B con carrera 19, Las Nieves; y José del Carmen García, señalado jefe de la banda, en Miramar, sector del norte de la ciudad.

Todo el peso de la ley debe caer sobre los funcionarios que por acción u omisión traicionan la confianza que la sociedad ha depositado en ellos, y en lugar de luchar contra la delincuencia, se suman a ella.

 

(Douglas Hernández, Medellín)