Policías Corruptos
Estos son algunos de los capturados por corrupción en la ciudad de Barranquilla

www.fuerzasmilitares.org (26NOV2016).- En una operación desarrollada por la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, se dio captura a quince (15) Patrulleros de la Policía Nacional en la ciudad de Barranquilla por hechos de corrupción.

Este personal estaba adscrito a la Policía de Tránsito y a unidades de vigilancia de los cuadrantes residenciales de Barranquilla. Ellos se valían ilegalmente de información privilegiada referida a los seguros obligatorios -SOAT- que le suministraba un funcionario basado en Bogotá, y con esto procedían a exigir dinero a los dueños de vehículos que tuviesen documentación vencida a cambio de no inmovilizarles sus vehículos o imponerles comparendos. Claramente una acción extorsiva, totalmente repudiable por tratarse de agentes de la ley, que deben estar al servicio de la ciudadanía y de quienes se espera una conducta ejemplar.

En la operación también fueron capturadas tres mujeres civiles que formaban parte de esta red de delincuentes, ahora desmantelada.

Las personas detenidas -tanto los policías como los civiles- deben ahora responder en audiencias preliminares ante un juez de garantías por los delitos de concierto para delinquir agravado, peculado por uso, prevaricato por omisión, abuso de funciones públicas y acceso abusivo a un sistema informático con el fin de buscar beneficios personales.

Ahora se conoce que un funcionario del Centro Estratégico de Información de la Policía, se aprovechó de su cercanía con la Oficina de Telemática para obtener las claves del sistema informático llamado QHRUN, que proporciona información sobre el estado de los vehículos que transitan en el país. De esta manera podía conocer si los automotores tenían o no su documentación al día. Este emprendedor delincuente contactó a otros policías conocidos suyos, que operaban en Barranquilla, tanto en la Policía de Tránsito, como en la vigilancia de los cuadrantes, a los que ofreció proporcionarles ilegalmente esta información, a cambio de tarifas que oscilaban entre los 30 y 60 mil pesos por vehículo. Así las cosas, los policías extorsionistas en Barranquilla le hacían seguimiento a los vehículos que no tenían su documentación al día, abordando a sus dueños para exigirles un pago a cambio de no inmovilizarles en vehículo al aplicarles las normas que rigen el seguro obligatorio SOAT y la revisión técnico-mecánica.

Los Implicados

Los comprometidos con esta irregularidad tienen órdenes de capturas expedidas por el juzgado 1o. promiscuo municipal de Usiacurí, a petición del fiscal 29 seccional de Administración Pública, Guido Rivero Mouthon.

Los policías detenidos fueron identificados así: el subintendente Roberto De la Ossa Wades; los patrulleros Luis Fernando Flechas Garzón, Jorge Eduardo Guerrero Arias, John Anderson Rincón Parra, Daniel Gustavo Rodríguez Sánchez, Rubén Marino Angulo Mendoza, Oswaldo Rafael Prent Alcázar, Luis Guillermo Díaz Gutiérrez, Robin Enrique Hernández Orozco, Elías José Montes Sierra, Alfonso Mario Lamadrid Villamil, Víctor Alfonso Ribón Garibello, Dewin Realpe Gámez, Wilmer De Jesús Estevez Simpson y Jair Alberto Pertúz Tilano.

Las civiles son: Erika Regina Flórez Revuelta, esposa del patrullero Flechas; Zaida Paola Pardo Quintero y Stephanie Alejandra Benítez Ladeus.

Las autoridades andan en la búsqueda de otras dos personas involucradas: el patrullero Hecler Fernando Ruiz Moreno y la abogada Sandra Paola Macías Bravo.

En la investigación de la Policía se estableció que el patrullero Jorge Eduardo Guerrero Arias, que labora en el centro estratégico de información de la Policía en Bogotá, fue la persona que obtuvo las claves que el Ministerio de Transporte asignó a esa institución para manejar la base de datos del Runt.

De acuerdo con la indagación, el patrullero Guerrero Arias facilitó un usuario y contraseña al patrullero Luis Fernando Flechas Garzón, a quien la Fiscalía le atribuye el liderazgo de una parte de la organización delictiva que montaron.

Con esos datos de acceso Flechas creó una central de comunicaciones ilegales en un apartamento del Barrio Abajo, donde las mujeres que contrataron como “radio operadoras” tenían la misión de consultar en el QHRUN la información sobre los vehículos, cuyas placas iban suministrándoles a los patrulleros.

Pero eso no es todo, otra central paralela fue montada en un apartamento del barrio Universal por el patrullero Yersson Caballero Gómez, tras unas diferencias económicas con el patrullero Flechas. El 16 de julio de este año el patrullero Caballero murió en un accidente de tránsito al estrellar su moto contra una buseta, quedando esta segunda oficina ilegal en manos de la agogada Sandra Paola Macías Bravo, quien se encuentra prófuga de la justicia.

Este nuevo escándalo se suma al de los policías atracadores, al de los policías involucrados en microtráfico, y al del alumno de la escuela de policía que roba armas, todo esto ocurrido en los últimos días en Barranquilla, ciudad sobre la que parece haber caído una maldición en cuanto al tema de seguridad pública.

 

(Douglas Hernández, Medellín)