A las 10:00 de la mañana de este martes la partida del general Óscar Adolfo Naranjo Trujillo de la dirección de la Policía será un hecho. A esa hora, en la escuela de cadetes General Francisco de Paula, comienza la ceremonia de transmisión de mando. Frente alpresidente Juan Manuel Santos, varios de los ministros de su gabinete, los presidentes de las altas cortes y su sucesor, el general José Roberto León Riaño, Naranjo Trujillo le dice adiós a la institución a la que perteneció por 36 años. 

El general León Riaño es un hombre de vasta experiencia. "Ha tenido una carrera muy meritoria y distinguida", señaló el presidente Santos el día que lo nombró comoreemplazo de Naranjo. Al alto oficial le reconocen haber diseñado la política de vigilancia comunitaria por cuadrantes, su trabajo como director de Seguridad Ciudadana o su paso por Antinarcóticos, Antisecuestro y la Dirección de Investigación Judicial de la Policía (Dijín). 

Aunque es este martes cuando este alto oficial asume la titularidad de su nuevo cargo,León Riaño lleva varias semanas lidiando ya con asuntos propios de un director. Hace tres semanas fue él quien anunció que los resultados de los cotejos entre la voz de Sigifredo López y la persona que aparecía en un video planeando el secuestro de los diputados del Valle "no eran concluyentes", y supervisó personalmente que las pruebas grafológicas también hechas a López fueran enviadas a la Fiscalía en estricta cadena de custodia. 

Desde que el 15 de mayo pasado a las 11:00 a.m. explotó una bomba cerca de la Avenida Caracas con calle 72 contra el exministro Fernando Londoño, León Riaño ha conocido de primera mano todas las pesquisas que se han realizado para dar con los responsables del crimen. Y lo ha hecho con cautela, al punto de que durante los diez primeros días desde el atentado siempre señaló, cuidadoso, que no había aún evidencias suficientes para señalar autorías. Le tomó casi un par de semanas más a la Fiscalía poder salir a afirmar públicamente que las Farc podrían estar involucradas.

El último caso en el que se puso al frente fue uno de los más crueles episodios de violencia contra las mujeres: la violación, empalamiento y asesinato de Rosa Elvira Cely. Junto al comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, el general Luis Eduardo Martínez, León Riaño notificó al país paso a paso de las conclusiones de lasinvestigaciones de la Sijín, que no sólo permitieron encontrar evidencias claves en la escena del crimen sino que llevaron a la captura de Javier Velasco Valenzuela, a quienla Fiscalía llamará a juicio prontamente. 

Dos semanas atrás, mientras el general León Riaño comenzaba a lidiar con el atroz ataque a Rosa Elvira Cely, el general Naranjo estaba en México. Era un invitado especial del gobierno de Felipe Calderón en el Encuentro Hemisférico contra la Delincuencia Organizada Internacional que se llevó a cabo en Cancún, donde los presentes lo ovacionaron cuando pronunció su discurso: "Luchar contra el narcotráfico significa en nuestras democracias toda una posibilidad para que nuestros pueblos no terminen esclavizados por el oprobio del materialismo puro que significa la acumulación del poder económico de las mafias". 

Así, sin duda, será recordado este alto oficial: como el hombre obsesionado con derrocar el poderío del narcotráfico. Naranjo Trujillo ha combatido los principales enemigos del país -los carteles de Medellín y Cali, la guerrilla, los paramilitares, y ahora las Bacrim-, todos ellos atravesados por el negocio ilícito de las drogas. Fue el hombre también que se obsesionó con modernizar la inteligencia de la Policía, sofisticarla principalmente, todo con el mismo objetivo: derrotar la infiltración del narcotráfico en la sociedad.

Naranjo, el único general de la Policía condecorado con cuatro soles, no ha sido inmune a los escándalos. El más recordado, la captura de su hermano menor en Alemania por tráfico de estupefacientes. El arresto se dio en mayo de 2006, es decir, un año antes de queNaranjo se posesionara como director de la Policía. "En 30 años de servicio público nunca creí que la maldición del narcotráfico, la cual he combatido sin tregua durante toda mi vida, llegara a mi propia casa", dijo el entonces director de la Dijín.

Tampoco cayó bien entre algunos miembros de la Policía que Naranjo fuera ascendido, por encima de once generales que lo antecedían, para alcanzar la Dirección General de esa institución. Sin embargo, ahora que su salida es inminente, sus hombres de apoyo no hacen más que repetir que "directores como él se dan cada 20 o 30 años". El reto que enfrenta el general José Roberto León Riaño es mayúsculo, sobre todo sabiendo que a su antecesor lo llaman en tantos escenarios "el mejor policía del mundo". Pero este martes, a las 10:00 a.m., la Policía empieza a pasar la página Naranjo, y la era León Riaño empieza a surgir.

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